Estamos a mitad de la historia

Oswaldo Soto 24 Febrero 2024 07:00
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En realidad, tú no eres tan importante.

Si la humanidad tuviera mil pasos de historia, estaríamos en el 501.  Todas las generaciones han pensado que son la última. Hace siglos, algunas sociedades consideraban que eran el culmen de la historia, otras pensaban que eran el centro de todo, y que el sol giraba alrededor de ellas.  En realidad, somos un elemento más de la vida. 

Seremos olvidados individualmente, como personas, cuando hayan pasado cien años.  Nuestro legado no es tan importante.  Pero esta pretensión de importancia que tenemos como personas, como pueblos, como especie… ha causado más daño que bien.  Ha hecho que nos peleamos egoístamente.

De los miles de millones de seres humanos que hemos sido, son muy pocos los que resuenan en los libros de historia.  Y muchos de ellos son mencionados por su crueldad, sin embargo, tenían “nobles ideales jactanciosos” que causaron tanto daño, destrucción y lágrimas.  Pero, recordamos los nombres, no a las personas. 

“No importa si hablan bien o mal de ti, lo importante es que hablen”, es el lema de algunas personas que delinquen y luego disfrutan cuando salen en los periódicos, de su minuto de gloria y de varios años en la cárcel.

Esta ilusión de importancia, que más bien parece alucinación, hace que algunos piensen que tienen más privilegios que otros y luego, fantasean de que son los protagonistas de la historia, todos piensan que son los primeros, con una misión.  Imaginación que resulta ser destructiva para otros, para la vida, para el planeta.  Si la tierra desapareciera, el universo no le daría importancia, incluso si el sistema solar colapsara, no habría importancia para los eones de historia, que ya no sería historia.

Sin embargo, si nos damos cuenta de que, no somos tan importantes, entonces vendrá pasividad, paz, que respetará a los otros, a las demás especies, a lo material.  Dejaríamos de acumular y acumular: objetos, dinero, amigos, parejas, famas, conquistas… 

Claro que tenemos que organizarnos socialmente para evitar que algunos enfermos ambiciosos, que también son nuestros hermanos, se aprovechen de esta pasividad, y así defender nuestro derecho a la vida, y también defender a los más desvalidos, que también son nuestros hermanos.

Si nos quitamos esa venda de segazón por importancia, nos daremos cuenta de que somos uno más de la humanidad, somos una parte de la historia, somos un paso más de esta Creación, que aún continúa… y eso es bello.  Le dejo la siguiente frase para que reflexione: “Vive y deja vivir”.


Oswaldo Soto

Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.


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El valor de ser diferentes

Porque nuestras diferencias no nos hacen menos humanos. Nos recuerdan cuántas maneras existen de serlo.

Luis Felipe Polo 13 Octubre 2026 11:00
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A lo largo de mi vida profesional he tenido la oportunidad de trabajar con personas de distintas nacionalidades, culturas, creencias y formas de pensar y una de las lecciones más importantes que me dejaron esas experiencias es que las diferencias no tienen por qué separarnos. Muchas veces, precisamente por ser diferentes, podemos aprender unos de otros.

Cada sociedad tiene su propia historia, sus costumbres y su manera de comprender el mundo. Lo mismo sucede con las personas. Lo que para unos resulta natural, para otros puede parecer extraño. El problema comienza cuando creemos que nuestra forma de pensar o actuar es la única correcta. Comprobé además que, reunir personas de diferentes culturas no garantiza que puedan trabajar juntas, se necesita algo más: disposición para comprender otras perspectivas, reconocer capacidades y aceptar que nadie posee todas las respuestas.

En mi libro “Humanizar la política desde la política” abordé la diversidad como un complemento para nuestras sociedades. Sigo convencido de que reconocer nuestras diferencias no significa renunciar a nuestra identidad, sino comprender que podemos enriquecernos con las experiencias de los demás. Esto tiene aplicaciones concretas. Las universidades pueden promover el intercambio de conocimientos entre generaciones y culturas. Las organizaciones pueden formar equipos donde las distintas experiencias tengan espacio para contribuir. Y cada uno de nosotros puede comenzar por evitar los prejuicios y conocer mejor a quienes viven o piensan de manera diferente.

La diversidad no debería quedarse en una declaración de buenas intenciones. Su verdadero valor aparece cuando se convierte en oportunidades para aprender, colaborar y crecer juntos. No necesitamos tener la misma historia, las mismas ideas ni costumbres para construir algo valioso. Porque nuestras diferencias no nos hacen menos humanos. Nos recuerdan cuántas maneras existen de serlo.


 


Luis Felipe Polo


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OpinónLiderazgo

Cinco inteligencias artificiales que pueden cambiar su trabajo

La inteligencia artificial ya está aquí. El momento de comenzar puede ser hoy.

Edwin Ibarra 13 Octubre 2026 10:52
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Quizá usted todavía no utiliza inteligencia artificial porque piensa que es complicada, que requiere conocimientos técnicos o que solamente sirve para grandes empresas. La realidad es diferente. Hoy existen herramientas sencillas que pueden convertirse en asistentes para nuestro trabajo diario.

Primer paso: elija una tarea que realiza repetidamente durante la semana y pregúntele a una IA cómo podría ayudarle a hacerla mejor o más rápido. Puede ser redactar correos, preparar una presentación, resumir documentos o generar ideas. No necesita comenzar con algo complicado; simplemente experimente.

ChatGPT puede ayudarle a redactar correos, preparar propuestas, generar ideas, resumir documentos y organizar proyectos. Microsoft Copilot facilita tareas dentro de Word, Excel, PowerPoint y Outlook. Gemini, de Google, ayuda a investigar, redactar y organizar información. Claude puede analizar documentos extensos y desarrollar ideas. Y Canva con inteligencia artificial permite crear presentaciones, diseños y material para redes sociales sin ser diseñador.

No se trata de dejar que una máquina haga nuestro trabajo, sino de permitir que nos ayude a hacerlo mejor, más rápido y con mayor creatividad.

La Biblia dice: “El corazón del entendido adquiere sabiduría” (Proverbios 18:15). Aprender algo nuevo también es parte de crecer profesionalmente.

Pero debemos usar estas herramientas con criterio: “Todo me es lícito, mas no todo conviene” (1 Corintios 10:23). No debemos confiar ciegamente en una respuesta de IA; debemos revisarla.

Y recordemos: “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”(Eclesiastés 9:10).

La inteligencia artificial ya está aquí. El momento de comenzar puede ser hoy.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión

Hacer el bien por nuestro bien

Silvia Morales Paniagua 12 Octubre 2026 16:00
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Hoy escuché decir esta frase: “Hoy en día, hacer lo bueno o correcto es estar mal”. Me detuve a pensar y a reflexionar, cayendo en cuenta de que, en muchos casos, efectivamente es una normalidad en una sociedad carente de valores en la que estamos inmersos. Solo con este ejemplo: todos sabemos que ser puntual es un valor, un hábito, una capacidad y una responsabilidad de hacer algo en un plazo acordado, sin dejar de mencionar que además es una muestra de respeto a las personas y a su tiempo, que, dicho de paso, es tan valioso. Sin embargo, hoy en día llegar impuntual es una normalidad y llegar puntual, una anormalidad.

La pregunta es: ¿de quién es la culpa? Probablemente usted difiera de mi opinión, pero mi respuesta es: la culpa es solo nuestra. Dios nos exhorta en Gálatas 6:9 a que no nos cansemos de hacer el bien; añade que a su tiempo segaremos, si no desmayamos, lo que nos enseña que prácticamente hacer el bien no es algo sencillo y fácil. Hacer lo correcto puede representar una actividad agotadora y desgastante que, en muchas oportunidades, nos lleva a desistir y a desmayar, pero hay algo esperanzador en este pasaje bíblico: la gratificación por hacer lo bueno o correcto.

En la imagen de este árbol que utilizo el día de hoy para ilustrar se observan estos diminutos seres vivos, con un tamaño aproximado de 5 milímetros, tan pequeños, con un color y brillantez que llaman la atención y que pocos pueden darse cuenta de su existencia. Lo que quiero decir con esto es que hacer lo bueno o correcto, en su mayoría, pasa desapercibido, pero con toda seguridad hay alguien que sí lo ve. Así que la invitación para esta semana es: “Hacer el bien por nuestro bien”. Recuerde: en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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Cáncer de mama

Porque en la lucha contra el cáncer de mama, la vida importa, pero también importa cómo se vive.

Sara María Mendoza G. 9 Octubre 2026 14:09
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Hablar de cáncer de mama es hablar de vida, de prevención y de oportunidades para llegar a tiempo. Pero también es hablar de miedo, de cambios en el cuerpo, de dificultades económicas y de una intimidad que puede transformarse en silencio. Porque cuando el cáncer llega, no afecta únicamente una mama: puede cambiar la vida de una mujer y la dinámica de toda su familia. Guatemala: las cifras detrás de cada historia. De acuerdo con las estimaciones de GLOBOCAN 2022, en Guatemala se registraron aproximadamente 2 mil 244 casos nuevos de cáncer de mama, equivalentes al 22.4 % de los casos de cáncer estimados en mujeres. Esto lo convierte en el cáncer más frecuente entre las guatemaltecas. 

Detrás de cada cifra hay una mujer, una madre, una hija, una profesional, una pareja. Hay proyectos que continúan, familias que se reorganizan y personas que necesitan información, acompañamiento y acceso a servicios de salud. El cáncer de mama no siempre se puede prevenir. Cerca del 80% de los casos se presentan en mujeres sin factores de riesgo específicos conocidos, aparte del sexo y la edad. Por eso, tener hábitos saludables y no contar con antecedentes familiares no garantiza estar libre de la enfermedad.

Prevención: conocer nuestro cuerpo también es cuidarnos. Aunque no podemos evitar todos los casos, sí podemos reducir algunos riesgos y mejorar las posibilidades de detectar la enfermedad oportunamente. Estas son cinco acciones fundamentales:

Conocer nuestras mamas. Identificar cambios en su tamaño, forma, piel o pezón, así como bultos nuevos o secreciones anormales. Conocer el cuerpo no sustituye una evaluación médica.

Consultar sin esperar a sentir dolor. Un tumor puede no doler en sus primeras etapas. Ante un cambio sospechoso, hay que buscar atención médica.

Realizar las evaluaciones recomendadas. La mamografía y otros estudios deben indicarse de acuerdo con la edad, los antecedentes personales y familiares y las guías clínicas aplicables.

Adoptar hábitos saludables. Mantener actividad física, procurar un peso saludable y limitar o evitar el alcohol contribuye a disminuir el riesgo.

No permitir que el miedo retrase el diagnóstico. Una evaluación no significa tener cáncer; significa tomar decisiones informadas sobre nuestra salud. La detección temprana, acompañada de un diagnóstico oportuno y del tratamiento adecuado, puede mejorar el pronóstico. No esperemos a que aparezca una señal evidente para comenzar a cuidarnos. 

Porque en la lucha contra el cáncer de mama, la vida importa, pero también importa cómo se vive.


 


Sara María Mendoza G.

Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.


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OpiniónMedicina

Una disculpa pública histórica

Arnoldo Soch Tzul 8 Octubre 2026 08:00
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En pocas líneas, ofrecer una disculpa pública por parte de un Estado es ni más ni menos un acto oficial y solemne con el acompañamiento institucional, en el cual el gobierno de un país reconoce y acepta su responsabilidad por haber cometido atropellos, violaciones de derechos humanos elementales e injusticias contra una persona, una comunidad o un grupo social.

El Estado, a través del Procurador General de la Nación —ejerce la representación legal del Estado, según el artículo 252 constitucional— y en clara obediencia a la resolución del juez Moto, ofreció disculpa pública a los 48 Cantones de Totonicapán y a la Municipalidad Indígena de Sololá por los actos atroces, violatorios de los derechos humanos, en las personas de Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Basilio Puac, Juana María Elías, miembros de la Junta Directiva de los 48 Cantones en el año 2023, y Esteban Toc Tzay, de la Municipalidad Indígena de Sololá, quienes en el año 2023, por mandato asambleario de los pueblos, estuvieron al frente de la movilización y resistencia pacífica más impresionante de los últimos 203 años para defender la decisión del pueblo expresada en las urnas y evitar a todas luces un golpe de Estado, porque Consuelo Porras, obedeciendo órdenes del pacto de corruptos, quería invalidar esos resultados.

Hasta donde tengo conocimiento y memoria, el Estado no ha realizado un acto de tal trascendencia, y menos aún al pueblo indígena de Guatemala, desde su invasión hasta nuestros días. El abogado del Estado —PGN—, en una extensa pero categórica exposición, reconoció la soberbia, mala intención y aplicación de la investigación judicial por parte del MP de Porras; es más, confirma la tesis de que el MP de esos días estaba al servicio del pacto de corruptos por medio de una dictadura judicial. Nunca más debe repetirse una acción de tal magnitud; nunca más los pueblos indígenas deben ser sometidos a arbitrariedades judiciales para defender intereses de la élite económica, política —politiquera— y de ninguna clase o tipo de expresión grupal.

El Estado confirma y acepta: los 48 Cantones y la Municipalidad Indígena de Sololá no son estructuras criminales; son organizaciones con estructuras ancestrales propias que permiten ser pilar fundamental para sostener la democracia de este país. ¡Los pueblos indígenas mayas, garífunas, xincas y mestizos no somos criminales!

Es importante el reconocimiento del gobierno de que no basta ofrecer una disculpa pública para resarcir todo el daño ocasionado a los exdirigentes indígenas. Son irreparables los efectos psicológicos, familiares, económicos y sociales ocasionados en ellos: Luis Pacheco y Héctor Chaclán, más de 468 días privados de su libertad; Esteban Toc Tzay, 7 días privado de su libertad; Basilio Puac, más de 24 horas en una carceleta; y doña María Juana Elías, obligada al exilio por más de 15 meses. Señor gobierno, ese daño no se repara con una disculpa.

Estimado lector, hay algo digno que no debemos olvidar: nadie de ellos pidió al Estado un resarcimiento económico para sí mismo, nadie; es impresionante el nivel de conciencia comunitaria y social. María Juana Elías dijo: “Señor presidente y procurador general de la nación, esperamos que esta disculpa pública se acompañe de acciones reales para el desarrollo de nuestras comunidades”. También recordaron que el encarcelamiento injusto y el exilio provocaron daños irreparables; la única forma en que el Estado debe y tiene que compensar esos daños es a través de una atención real a los problemas que tienen los pueblos originarios.

La intervención del expresidente de los 48 Cantones —Luis Pacheco— fue categórica: “El terrorismo lo creó el sistema cooptado del ministerio público en 2023”. Esta y muchas frases estarán escritas en redes sociales, diarios digitales, libros y en el corazón de millones de guatemaltecos que vieron cómo el sistema de justicia liderado por Porras se convirtió en un hazmerreír en el mundo medianamente civilizado.

Hermanos indígenas y no indígenas: esto apenas empieza. La participación de los pueblos en la reestructuración política y social del país es inminente y sí lo podemos hacer.


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Reducir azúcar y pantallas a personas con TDAH

Los hábitos pueden ayudar a vivir con TDAH, mas no sustituyen el tratamiento indicado por los profesionales.

Crysta Nowell 8 Octubre 2026 10:40
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El TDAH significa Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y es una afección neurológica que empieza en la infancia y puede durar hasta la adultez. Se manifiesta con problemas para poder prestar atención y dificultad para regular los niveles de actividad e impulsos.

Es una condición con la que la persona puede vivir con normalidad, pero debe utilizar herramientas para manejar bien su día a día, ya que puede olvidar cosas, distraerse, perder objetos, tener dificultad para concentrarse en una actividad, moverse, hablar mucho, no poder quedarse sentado, actuar sin pensar, entre otros. En adultos, puede complicarse la forma de organizar sus tareas y mantener hábitos.

La disciplina puede ayudar a estas personas a manejar estas dificultades; sin embargo, últimamente ha llamado la atención que la reducción del consumo de azúcar y la disminución del uso de pantallas favorecen a personas con este diagnóstico. Es importante destacar que no curan ni eliminan el TDAH, pero sí favorecen a mejorar las condiciones de vida.

El consumo de azúcar en grandes cantidades desequilibra y promueve cambios de energía, irritabilidad y dificultad para mantener rutinas. Aunque no es recomendable prohibir su consumo, sí es razonable controlar su consumo dentro de una dieta equilibrada.

El problema con las pantallas surge cuando el uso de estas es en exceso y empiezan a interferir en acciones diarias e importantes como el sueño, la actividad física, la alimentación y/o la capacidad para concentrarse.

Al igual que con el azúcar, las pantallas ofrecen estímulos constantes y recompensas inmediatas; para una persona con TDAH, puede presentar dificultades para mantener la atención en tareas poco estimulantes, lo que provoca largos periodos de consumo de pantallas o necesidad de consumir azúcar.

Por lo tanto, la clave no es vivir bajo prohibiciones, sino construir hábitos que ayuden al cerebro a funcionar de forma desacelerada y que mejoren las condiciones. Establecer horarios, evitar el uso prolongado del teléfono, evitar las pantallas antes de dormir, realizar actividad física, mantener horarios de alimentación regulares al igual que los de descanso, alimentarse de forma balanceada para evitar antojos; son primeras estrategias útiles para mejorar las condiciones de vida.

También es fundamental recordar que el TDAH es una condición que requiere de evaluación constante. Los hábitos pueden ayudar a vivir con TDAH, mas no sustituyen el tratamiento indicado por los profesionales. Para una persona con TDAH, que cuida lo que come, duerme el tiempo adecuado y cuida el tiempo de uso de pantallas, es una persona que supo implementar disciplina.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Ojo con los cursos de vacaciones

Un curso de vacaciones para un niño debe representar nuevas amistades, convivencias, aprendizajes y recuerdos.

Vilma del Rosario Xicará 7 Octubre 2026 17:34
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Al acercarse el final del ciclo escolar también comienza la temporada de cursos de vacaciones. Por distintos medios, como en redes sociales, aparecen numerosas ofertas de música, pintura, deportes, karate, baile, cocina y muchas otras actividades dirigidas a niños y adolescentes. Estas opciones pueden ser una excelente oportunidad para aprender, divertirse y descubrir nuevas habilidades; sin embargo, los padres deben ser cuidadosos antes de elegir.

Una publicación atractiva o muchas fotografías en redes sociales no necesariamente garantizan que el lugar sea adecuado para enseñar a niños. Antes de realizar una inscripción y efectuar un pago, es importante conocer quién está detrás del curso, verificar que el establecimiento funcione legalmente y preguntar qué documentación posee para prestar sus servicios.

También resulta fundamental conocer a las personas que estarán directamente a cargo de los niños; no basta con dominar una disciplina, ya que enseñar a un niño requiere paciencia, preparación, responsabilidad y una metodología apropiada para su edad. Los padres pueden consultar sobre la experiencia de los instructores, las medidas de seguridad, el trato y los controles o registros que correspondan para trabajar con menores de edad, incluyendo aquellos relacionados con el RENAS.

Respecto a las instalaciones, se debe observar si existen baños adecuados, espacios seguros, condiciones de higiene, salidas accesibles y áreas apropiadas para la actividad ofrecida. Igualmente, conviene preguntar cómo se atienden emergencias y cuál es el procedimiento para cuidar y entregar a los niños en cada jornada.

Un curso de vacaciones para un niño debe representar nuevas amistades, convivencias, aprendizajes y recuerdos; no debe constituir una mala experiencia ni convertirse únicamente en una oportunidad de cobro para quien lo organiza. Una buena elección puede convertir las vacaciones en una experiencia inolvidable; una decisión apresurada, en cambio, puede dejar una experiencia negativa que el niño recuerde por mucho tiempo.


Vilma del Rosario Xicará

Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.


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OpiniónQuetzaltenango

El valor de dialogar

Dialogar no significa ceder ni abandonar nuestros principios y escuchar al adversario tampoco significa darle la razón.

Luis Felipe Polo 6 Octubre 2026 08:38
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Vivimos un momento internacional marcado por conflictos, tensiones y profundas diferencias. En ese escenario, hablar de diálogo puede parecer ingenuo. Incluso hay quienes interpretan la disposición a conversar con el adversario como una señal de debilidad. Sin embargo, la experiencia demuestra que los conflictos más difíciles no terminan solamente cuando una parte logra imponerse. Tarde o temprano, alguien tiene que sentarse a conversar. Dialogar no significa ceder ni abandonar nuestros principios y escuchar al adversario tampoco significa darle la razón.

Durante mi trabajo con Naciones Unidas tuve la oportunidad de conocer de cerca escenarios marcados por el conflicto y participar en espacios donde el diálogo era indispensable. Años después, desde otros espacios, continué participando en procesos de construcción de acuerdos. Aquellas experiencias me dejaron una convicción que todavía mantengo: sentarse a dialogar con quien piensa diferente no es una muestra de debilidad. Muchas veces requiere más firmeza, paciencia y valentía que negarse a escuchar.

La diplomacia no existe porque los países estén de acuerdo. Existe precisamente porque no lo están. Construir la paz exige mucho más que buenas intenciones. Requiere comprender los intereses de la otra parte, mantener abiertos los canales de comunicación y aceptar que ningún acuerdo importante satisface completamente a todos. Negociar no garantiza alcanzar un acuerdo, pero cerrar toda posibilidad de diálogo reduce las alternativas para encontrarlo.

Esto también vale para nuestras sociedades. Podemos defender firmemente nuestras convicciones sin negar la dignidad de quien piensa diferente. Podemos discrepar sin convertir al otro en enemigo y podemos negociar sin renunciar a nuestros principios. El diálogo no garantiza la paz, pero difícilmente podremos construirla sin él. Porque la paz no comienza cuando desaparecen nuestras diferencias, comienza cuando decidimos que esas diferencias ya no necesitan resolverse destruyendo al otro.


 


Luis Felipe Polo


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OpiniónDiálogo

La gran pregunta sobre la inteligencia artificial ya no es si funciona

La ventaja competitiva del futuro no será simplemente tener IA, sino saber dónde, cuándo y para qué utilizarla.

Edwin Ibarra 6 Octubre 2026 08:32
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Durante mucho tiempo, empresarios y profesionales se preguntaron si la inteligencia artificial realmente funcionaba. Hoy la pregunta es diferente: ¿cómo puede producir resultados concretos en nuestro trabajo y en nuestra empresa?

La IA puede analizar información, resumir documentos, identificar patrones, generar propuestas, automatizar tareas repetitivas y ayudar a tomar decisiones. Pero su verdadero valor no está en hacer cosas sorprendentes, sino en liberar tiempo humano para hacer cosas importantes.

Un empresario debería comenzar con una pregunta sencilla: ¿qué tareas consumen horas y aportan poco valor? Allí puede estar la primera oportunidad de automatización.

Proverbios 18:15 recuerda: “El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia". La tecnología exige aprendizaje continuo.

También conviene recordar que no todo lo que puede automatizarse debe automatizarse. “Todo me es lícito, mas no todo conviene” (1 Corintios 10:23). La eficiencia necesita criterio, ética y responsabilidad.

Finalmente, Eclesiastés 7:12 afirma: “La sabiduría es defensa, como también lo es el dinero”. La IA puede convertirse en una herramienta poderosa, pero la sabiduría sigue perteneciendo a quien la utiliza.

La ventaja competitiva del futuro no será simplemente tener IA, sino saber dónde, cuándo y para qué utilizarla.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión