La mujer rural en el proceso de la configuración de la cultura ambiental

Colaboración 27 Enero 2020 19:48
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Por Yendi Yomara Santos Rodas

Dentro del ámbito de la educación informal la mujer del área rural se instituye como elemento sustancial  dentro del proceso de educación ambiental,  y lamentablemente se le ha invisibilizado dentro de las políticas educativas, en tanto que muy poco se le ha reconocido su potencial como figura social copartícipe de la educación y la producción. 

Por tradición, los hombres se han constituido en los propietarios de las tierras productivas, pero son las mujeres las que participan activamente y quizá en mayor medida que los hombres en los procesos de producción, sobre todo, los que se desarrollan a escala familiar.  Ellas se constituyen en productoras alimentarias: Su función es trascendental para determinar y garantizar seguridad alimentaria   y  de bienestar de todo el hogar, en tanto que es ella quien administra los alimentos familiares, pero igualmente, se desempeña activamente como productora de bienes alimentarios de las sociedades.

Pero se debe aclarar aquí, que el concepto de mujer rural no es un sinónimo de mujer agricultora, aun cuando en sea a éste último grupo al que pertenece  un  porcentaje  elevado de mujeres que habitan en las zonas rurales y que  se enrolan en la práctica de la agricultura en forma más o menos permanente.   La labor que se realzará en las siguientes reflexiones, desborda el de mujer productiva agrícola, e incluye y concibe a una mujer productiva en  muchas esferas económicas, entre éstas, la agrícola, y asume su labor en tanto que hace uso de los recursos naturales, de una u otra manera;   pero además, se realza el  papel en   su desempeño  como transmisora de valores sociales, culturales y hasta religiosos de su entorno, adquiridos no solo por su experiencia con esos recursos naturales, sino por efecto de sus relaciones sociales, que implica relaciones de poder, relaciones económicas, etc.

Con el hecho de plantear el caso de la mujer rural,  no se pretende soslayar la importancia de la mujer de otras esferas sociales o económicas,  sino demostrar que por sus particularidades, la mujer del ámbito rural juega un papel relevante dentro del proceso ambiental, porque:  

  1. Tiene una relación directa con los recursos naturales por el papel productivo en el que en la mayoría de los casos se desenvuelve. En tal sentido, el  vínculo que se establece entre las mujeres y su ambiente se entiende por el tipo de actividades que ellas realizan para la reproducción de su familia y de su comunidad.
  • Las madres administran los alimentos y otros recursos que familiarmente se producen.
  • Mantienen un vínculo más estrecho con los hijos, por lo que la tarea de transmisión de valores intergeneracional le corresponde en mayor medida en relación al padre de familia.

Un hecho que es importante resaltar es que las comunidades rurales muestran regularmente diferencias étnicas, por lo que en cada caso el rol que asume la mujer y los valores que  transmite puede variar.  Pero lo que sí es un hecho más común es que,   dentro de la estructura productiva  la mujer se desempeña en  pequeñas parcelas  productivas, mismas que se usan para consumo familiar.   Entonces, estas pequeñas parcelas donde se desempeñan las mujeres  son el  ámbito de producción, de gestión y de consumo, y en relación al proceso de consumo es la mujer quien decide  cuanto y como usar ese recurso.

Aún con  los niveles de vulnerabilidad ambiental, social y económica que caracteriza los ámbitos rurales, a lo cual se suma la exclusión  a la que la mujer ha sido sometida en varias de las esferas de la sociedad, y que  limita  las actividades  domésticas y productoras de las mismas:   es un hecho innegable que  la relación que la mujer tiene con los recursos naturales  es muy estrecha,   misma  que le ha provisto de “conocimientos y experiencias de uso y manejo que son vitales para la conservación y el desarrollo, sin embargo la importancia de estos conocimientos sobre la biodiversidad, por sus condiciones de género, muchas veces han sido desconocidos, ignorados, invisibilizados, e inclusive en muchos casos se han perdido” (Pazmiño,2005).  En definitiva,  se ha de admitir que la mujer rural participa activamente en la gestión ambiental  y  además ha desarrollado cierto conocimiento en torno al manejo de los recursos naturales debido a las actividades propias de su género. 

Calixto (1997) plantea que el papel de la mujer como educadora en la familia incluye lo ambiental.  En torno a la temática ambiental manifiesta actitudes que involucran  a los integrantes de la familia en actividades de uso  de la  energía, del recurso hídrico de prácticas alimentarias y de convivencia. Actividades que se enrolan dentro del qué hacer  de ama de casa y madre de familia.  La mujer se compenetra  de manera más activa en las tareas propias del hogar o denominadas “domésticas”  que los hombres, son las mujeres las  encargadas de proveer de agua, alimento, medicina (se le atribuye a la mujer el uso de plantas medicinales naturales),  en algunos casos de vestimenta, y  de disponer en el hogar un ambiente más inocuo para toda la familia.   Estas actividades, implican una transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones en cuanto a  cuánto, qué y cómo consumir.

El problema de la contaminación ambiental y el deterioro de los recursos naturales, se asocia  a muchos factores: patrones de consumo, acelerado crecimiento de la población y  su concentración en algunas áreas;  al desarrollo industrial, cambios de hábito y de consumo, y el nivel de vida. Dichas prácticas se encuentran determinadas e íntimamente relacionadas con las relaciones propias de  la sociedad, en todas sus esferas.

El segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado en Jalisco 1997,   estableció con claridad que  los problemas de contaminación ambiental se relacionan en cada acción de la persona, de la familia  y de la comunidad. De hecho,  la producción de desechos son resultantes de los hábitos de consumo de bienes y en cuyo manejo resulta evidente lo siguiente :

• La necesidad urgente de buscar y poner en marcha alternativas de acción para modificar los patrones de consumo doméstico de bienes, entre los que se encuentra sustancias de riesgo.

• Así mismo, es necesario buscar vías y establecer mecanismos de coordinación en la

acción de los diferentes organismos involucrados en la gestión de los desechos domésticos.

Como se hace notar, en dicha convención se adjudica a las prácticas del hogar y más aún, del seno familiar,  una las causas del proceso de producción de deshechos nocivos para el ambiente.  Además, en un apartado posterior, involucra dentro de los procesos de contaminación  no solo  a las ciudades, sino también a las comunidades indígenas y rurales.

Muchas veces impera la idea de que lo rural no contamina en comparación con las sociedades urbanas.  Esto, porque hay menos accesibilidad  comercial,  menor  o nulidad desarrollo industrial,  altos  niveles de pobreza  que implica menor poder adquisitivo,  y determinadas  pautas culturales que rigen las relaciones con el entorno;  aún con ello no se le puede desligar de su responsabilidad en el  proceso de contaminación ambiental. Existe mucha insistencia en   creer que los residuos contaminantes de las áreas rurales son únicamente  producto de las actividades agrícolas,  y  si bien es cierto que  no se puede comparar los niveles y los patrones de consumo del ámbito rural  con el  urbano,  ya no se  puede pensar en un área rural  virgen, es decir aislada en su totalidad   de las transacciones comerciales responsables de introducir  todo tipo de productos, muchos de los cuales,  resultan ser perjuiciosos para el entorno natural.

Muchos de estos  elementos contaminantes y que deterioran el entorno natural se asocian con productos originados en el hogar y a las prácticas relacionadas con la  disposición final de los desechos sólidos,  con la adquisición de productos  imperecederos a los cuales no se les otorga ninguna otra utilidad que aquella para lo cual fue adquirida,  la limpieza y mantenimiento del hogar,  el uso de fertilizantes y pesticidas,  alimentos  de los animales, artículos de belleza y cuidado personal, etc.  Nótese que muchos de estos productos se asocian con actividades  tradicionales de la mujer, por lo que la forma en que se administren dentro del hogar, dependerá en mucho de su educación ambiental, y de igual manera, determinará los hábitos y conductas ambientales de las nuevas generaciones.

Según Errázuriz (FAO, 1987), aún cuando el desempeño de la mujer del área rural no se limita a lo interno del hogar,  las féminas privilegian este desempeño, en tanto que es el único que les otorga  identidad, posición social, que no depende del nivel adquisitivo económico como criterio de diferenciación social.  El papel de madre se constituye en la única posición en que la mujer se siente insubstituible.  “Las actividades domésticas de las mujeres constituyen un sistema semiautónomo, centrado en el bienestar familiar, que es controlado por las mujeres y constituye un área única donde la mujer puede ejercer su poder de decisión con legitimidad y mayor autodeterminación” (Errázuriz, FAO, 1987)

Así, el seno familiar se impone como  la institución social que forma valores y actitudes ambientales culturales ya que mantiene y asegura en muchos de los casos la transmisión oral de la cultura y la conservación de los patrimonios de los núcleos rurales. El componente educativo de la familia es fundamental para el desarrollo psicológico, afectivo y axiológico de todo ser humano.   Una actuación nula o negativa de la familia, conlleva  para el niño o el joven,  indefectiblemente, un desconcierto dada la duplicidad de los mensajes que percibe.

En su relación con la educación formal,  las mujeres  están directamente involucradas con la educación de sus hijos e hijas. De hecho, en mi experiencia educativa,  he podido constatar en todo momento mayor asistencia de las madres a las  actividades escolares y  mayor entereza por apoyar el  desenvolvimiento académico de sus hijos.

Se busca que el niño antes que llegue a la escuela adquiera conciencia de sus posibilidades de influir y actuar en su entorno y de transformarlo, por lo que la educación materna resulta imprescindible en esta dimensión.  Es necesario evitar, que los conocimientos que el niño esté adquiriendo en la escuela y los hábitos que los maestros intenten formar en ellos colisionen con los hábitos y  la  fuerte influencia del hogar; ya  que por medio de una pedagogía íntima, las mujeres transmiten en la cultura doméstica desde la lengua y las concepciones del mundo, hasta las identidades de los sujetos y las relaciones sociales privadas con su ritualidad y mitología; y son las encargadas de vigilar aun a costa suya la obediencia y el cumplimiento de las normas cotidianas (Lagarde, 1996).  En tal sentido, el involucramiento de la mujer en la educación formal debe  obligatoriamente considerarse.  Las mujeres deben apoyar  a los y las docentes en la tarea de educar, y deben ser conscientes de las competencias que la escuela quiere desarrollar.  Los docentes deben considerar a la mujer, madre, en su mejor aliada pedagógica.  Lo más importante es su integración en la toma de decisiones y su comunicación constante con los y las docentes para resolver juntos los problemas que se presenten.

Una educación  que integre familia, escuela y comunidad, será pues la que asegure el éxito de la educación ambiental.

La participación de la mujer en la familia, la comunidad y la sociedad, demanda entonces de la implementación de políticas que fortalezcan su actuación y que valoren su actividad educativa informal.  Se requiere además que las naciones intervengan con programas sustentables que brinden asesoría técnica, capacitación, recursos para la producción, y  educación formal e informal para la mujer rural.    Además, es preciso, que los países superen las acciones excluyentes hacia la mujer, y que las curricula educativas incorporen relevantemente en la teoría y práctica  el eje de género y educación ambiental, pero además, que consideren la incorporación, inexcusable, de la lengua materna como principio lingüístico pedagógico y la cosmovisión y pautas culturales de los grupos sociales marginados, entre estos, los indígenas. 

El programa de la Agenda 21, acordada en la Cumbre de la Tierra en 1997,  realza el fortalecimiento del papel de los  grupos indígenas y de la mujer  con miras al desarrollo sostenible. Y  si bien es cierto que los medios de comunicación han contribuido a difundir  información sobre la problemática ambiental, ésta ha sido mínima y carente de un esfuerzo  mayor que oriente a las familias en relación al  uso de todos los  recursos en el hogar.  Por tanto, se demanda que se remocen los esfuerzos en educación no formal e informal para concientizar y sensibilizar a todos los miembros de la familia.

En definitiva, las  cuestiones como: el rol de la familia, y sustancialmente, el papel ambiental de la mujer en el hogar,  y el cómo se asume el mismo por parte de los demás integrantes de la familia en actividades ambientales concretas, emergen como interesantes objetos para la investigación, pues los resultados emanados de ella podrían favorecer la instrumentación de políticas ambientales al respecto.

"Mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el  desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar" (Informe de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, 2010).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Calixto Flores, R. (1997). La Perspectiva de Género en la Educación Ambiental. En la Revista Xictli de la Unidad –UPN-  094.  D.F. México.

Daltabuit, M. (1994). Mujer rural y medio ambiente en la selva lacandona, CRIM-UNAM, México.

Ezarruriz,  M. (1987).  Participación Institucional en la vida Campesina. División Agrícola Conjunta. CEPAL/ FAO. Santiago de Chile.

Lagarde, M. (1996). La perspectiva de género en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Ed. Horas y HORAS. España.

Pazmiño Montero.  A.  (2005).  Las Mujeres Indígenas  de Latinoamérica en la Agenda del Desarrollo. UICN. Ecuador.

Pazmiño Montero, A. (2006).  Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Las opciones para las Mujeres Indígenas y la Pobreza. Ponencia de Seminario de Mujeres Indígenas, Territorialidad y Biodiversidad. Bogotá, 8 de Septiembre.


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Cuando la memoria cambia, pero la necesidad de afecto permanece

La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar.

Sara María Mendoza G. 18 Septiembre 2026 15:29
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Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que busca crear conciencia sobre una enfermedad que afecta no solamente la memoria, sino también la identidad, las relaciones, la autonomía y la vida cotidiana de millones de personas. Y hay un tema del que hablamos muy poco cuando hablamos de Alzheimer: la sexualidad del paciente. Se puede olvidar una fecha, un nombre o incluso dónde dejó las llaves, pero eso no significa automáticamente que deje de necesitar cariño, contacto físico, intimidad, compañía o afecto.

La demencia constituye uno de los grandes desafíos de salud pública del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2021 aproximadamente 57 millones de personas vivían con demencia, y cada año aparecen cerca de 10 millones de nuevos casos. El Alzheimer es la forma más frecuente de demencia y representa aproximadamente entre 60 y 70% de los casos**. Más del 60 % de las personas con demencia viven en países de ingresos bajos y medianos.

Además, las mujeres están particularmente afectadas: tienen una mayor carga de discapacidad y mortalidad asociada con la demencia y realizan alrededor del 70% de las horas de cuidados que reciben las personas con esta condición. Algunas personas pueden experimentar una disminución del deseo sexual, dificultades para iniciar o mantener relaciones sexuales, cambios en la respuesta sexual o menor interés por la intimidad. El deterioro de ciertas áreas cerebrales relacionadas con el control de los impulsos puede producir desinhibición sexual, conductas que antes no formaban parte del comportamiento de la persona o expresiones sexuales socialmente inapropiadas.

Una revisión sistemática más reciente señala que determinadas conductas sexuales inapropiadas pueden presentarse hasta en 25% de las personas con demencia, aunque las cifras dependen mucho de cómo se defina y detecte el fenómeno.

La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar. Una revisión sistemática sobre parejas que viven con demencia encontró que muchas continúan manteniendo formas de intimidad física y que, en algunos casos, las expresiones de intimidad no sexual pueden adquirir mayor importancia.

Entender al ser humano como un ser sexuado nos ayuda a empatizar con cambios en enfermedades como ésta.


Sara María Mendoza G.

Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.


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OpiniónSexualidad

La ciudad de nuestros sueños…

Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento.

Claudia Yomara Mazariegos Soto 18 Septiembre 2026 12:51
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Quetzaltenango tiene un crecimiento económico e inmobiliario superior al promedio nacional, impulsado por el comercio, la educación y los servicios que ofrece la ciudad. Cada vez se ven construcciones nuevas, centros comerciales de grandes proporciones que ofrecen servicios variados y que invitan al consumismo. La ciudad funciona como centro financiero de Occidente de Guatemala.

Xela ofrece al suroccidente del país una oferta educativa, con establecimientos de calidad en todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad, por lo que cada año llega una comunidad que migra en ciertas fechas, que necesita servicios públicos y viales.

Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento. El reto del futuro es apuntar a dejar una ciudad transitable, vivible, en donde se pueda vivir, caminar sin obstáculos, sin miedos, pero esta ciudad no existe, está en pañales o es como el niño que aprendió a correr sin saber caminar. Porque está creciendo desorganizada, sin planes de crecimiento, sin un buen estudio urbanístico, sin ordenamiento territorial, mucho menos un estudio ambiental, porque sí, el medio ambiente también es importante.

Este crecimiento que para algunos es progreso, ya que significa oportunidades económicas. Para los habitantes del municipio es una preocupación. Porque como bien lo dice un pensador, "todo progreso trae una destrucción". Algunos dicen que viene la destrucción no solo de lugares, sino también de valores, de costumbres y, sobre todo, de la paz mental. Este análisis nos lleva a replantearnos: ¿Qué calidad de vida queremos? ¿Este es el tipo de ciudad que soñamos? ¿Es la ciudad que queremos? ¿Qué debemos hacer como ciudadanos para recuperar la ´Tacita de Plata´ de la que estábamos orgullosos?

Urge gestionar de mejor manera el crecimiento urbano para evitar la saturación de los espacios comerciales y habitacionales, urge que las autoridades asuman su responsabilidad. Urge construir la ciudad que soñamos.


Claudia Yomara Mazariegos Soto


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OpiniónQuetzaltenango

Después de Xelafer, comienza la recta final

La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional.

César Pérez Méndez 17 Septiembre 2026 14:22
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Aunque la Feria de Xela aún no termina formalmente, los desfiles ya quedaron atrás y con ellos comienza a cerrarse una de las etapas más significativas del calendario anual de Quetzaltenango. Las actividades en el campo de la feria continuarán algunos días más, pero en las calles ya se percibe otra atmósfera: Xela empieza a despedir su fiesta y, simbólicamente, comienza la recta final del año.

Después de la Feria, el comercio empieza a cambiar de ritmo. Aparecen las primeras promociones de fin de año, los establecimientos se preparan para una temporada decisiva y las familias comienzan a pensar en los meses que vienen. Pero este 2026 llega a esta etapa con desafíos que no pueden ignorarse.

El incremento en el precio de los combustibles golpea directamente los costos de transporte, producción y distribución, y termina teniendo efectos en el bolsillo de las familias. A ello se suma una situación que quizá no hemos dimensionado suficientemente: el comportamiento del clima.

Durante Xelafer, a diferencia de otros años, las lluvias intensas prácticamente no fueron protagonistas. Este cambio puede parecer favorable para las actividades de la Feria, pero también debe llevarnos a pensar el el futuro. Las alteraciones en los patrones climáticos pueden afectar las cosechas, la disponibilidad de agua y, finalmente, la economía de las familias.

Por eso, cerrar la Feria también debería significar abrir un espacio para planificar. Quedan meses importantes en lo laboral, comercial, académico y familiar. No se trata de esperar que las circunstancias sean favorables, sino de prepararnos mejor para enfrentarlas.

La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional. Cada decisión cuenta. Si Xelafer representa una celebración de lo que somos, los meses que siguen deben representar nuestra capacidad para construir lo que queremos alcanzar.

El año todavía no termina. Todavía hay tiempo para hacerlo bien.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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OpiniónQuetzaltenango

Ejercicio legítimo del derecho a la protesta

Arnoldo Soch Tzul 17 Septiembre 2026 09:00
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El 11 de septiembre es una fecha histórica en varios países. En Guatemala, será recordado por la decisión objetiva y apegada a derecho de un juez sancionado por los EE. UU.

Todo empezó por decisión infame de la clase política en 2023 al no querer aceptar la decisión del pueblo que decidió elegir en las urnas y que indudablemente no era de su conveniencia. Aunado a eso, el MP de Porras se puso de alfombra para llevar a cabo el macabro objetivo: desconocer el resultado de esas elecciones, que, en otras palabras, era ni más ni menos un golpe de Estado.

Por supuesto, los pueblos no se iban a quedar de brazos cruzados. La JD de los 48 Cantones hizo las consultas asamblearias y decidió ir al frente de esta decisión del pueblo, pero lo que se avizoraba como una jornada más de manifestación se prolongó mucho más que eso y fue respaldado por millones de personas a lo largo y ancho del país, incluso fuera de las fronteras de Guatemala: ciento seis días de manifestación pacífica.

Estimado lector, el desenlace final y feliz de esa manifestación usted ya lo conoce; sin embargo, a las élites políticas, económicas y corruptas les caló hasta lo más profundo y no se quedaron de brazos cruzados. Prepararon todo con detalle, tiempo, recursos económicos; incluso dos o tres hermanos nuestros nos traicionaron, fueron unos malinchistas, y cometieron el acto más atroz el 23 de abril de 2025 al detener ilegalmente a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exdirigentes de los 48 Cantones del año 2023.

El fin era atemorizar, asustar y callar al pueblo indígena, porque hasta esa fecha nadie había logrado detener los objetivos perversos de la clase corrupta. Se toparon con más de 500 años de resistencia, con una organización indígena, ancestral, que las abuelas y abuelos crearon no para fines delictivos, sino para defender los territorios, los bienes naturales, la vida en sí misma. Desde la captura de nuestros hermanos, ningún juez quería tomar el caso, ni el mismo juez que firmó la orden de aprehensión. Más de 60 horas, con los grilletes puestos, sin comida y en una celda fría, en condiciones deplorables, esperaron la decisión de una jueza de turno; los ligó a cinco delitos, entre ellos, terrorismo.

Luego sucedió lo que se veía venir: el cruel mecanismo del litigio malicioso. Más de 469 días en prisión preventiva, encerrados, torturados psicológicamente, tanto ellos dos como sus familias. Pero no hay mal que dure cien años. Al final, el juez Mynor Moto aceptó el reto que le dio la historia —casi todos sabemos la vida judicial de Moto—. La audiencia inició el 10 de septiembre. El MP se retractó de todo lo actuado por los fiscales del anterior MP, es decir, retiró todas las acusaciones y pidió el sobreseimiento del caso. Consuelo Porras, ¿te das cuenta de lo infame y corrupta que fuiste en el MP? El presupuesto más alto de la historia que te dimos lo usaste para castigar a nuestros hermanos y para darle gusto al pacto de corruptos. El 11/9, el juez Moto tiró a la basura todo lo actuado por el MP de Porras. Entre otras cosas, dijo: “No puedo resolver que los 48 Cantones sean una estructura criminal”, “No hay evidencia de algún ilícito”, “Las acciones de la organización eran para defender la alternabilidad en el poder y que se diera una toma de posesión”, “El Estado debe ofrecer una disculpa pública para los 48 Cantones y Alcaldía Indígena de Sololá”; luego, para ponerle la tapa al pomo, dijo: “Se resuelve el sobreseimiento del caso”.

Pueblos que cohabitamos el país, hicimos historia. Ganaron los 48 Cantones, ganó Sololá, ganó Guatemala. ¡Que vivan Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Basilio Puac y Esteban Toc Tzay! ¡Que viva la libertad!


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Validar emociones no significa permitir faltas de respeto

Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona.

Crysta Nowell 17 Septiembre 2026 09:01
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En los últimos años, se ha hablado de la importancia que se le debe dar a la validación de las emociones. Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona. Una emoción y una conducta son situaciones totalmente distintas; por ejemplo, podemos sentir ira sin tener derecho a maltratar, o sentir frustración sin insultar. Validar una emoción no significa justificar una conducta.

En una relación de pareja, aprender a validar las emociones puede permitir una comunicación más asertiva, sin embargo, cada vez se distorsiona esta intención y las personas creen que también es válido aceptar y comprender actitudes como el enojo frecuente, los celos, la frustración o el dolor de la pareja, y con ello aceptar cualquier comportamiento.

Validar significa reconocer que existe una emoción que merece ser escuchada, pero eso no significa aceptar insultos, gritos, humillaciones, amenazas, manipulación o cualquier otra forma de maltrato. Una persona puede sentir celos, pero eso no le da derecho a revisar el teléfono de la pareja constantemente. También puede sentirse herida, pero eso no le da derecho a insultar a la otra persona; o sentirse enojada, pero eso lo convierte en agresión aplicando la ley del hielo.

Es importante comprender que validar las emociones significa comprender a la otra persona, pero no darle la razón. No es una batalla para definir quién tiene la razón, sino reconocer la experiencia emocional de cada quien, pero con la expectativa de lo que cada uno ha vivido y siente. Cuando las discusiones se vuelven frecuentes y terminan en amenazas, castigo, miedo y silencios como castigo, eso se convierte en una agresión. Una relación emocionalmente sana puede entender lo que la otra persona siente, pero no acepta malos tratos ni agresiones a consecuencia de esas emociones.

El objetivo de una relación no es evitar momentos incómodos generados por estas emociones; el enojo, la tristeza, los celos y la frustración también forman parte de la experiencia humana y también son emociones válidas, lo importante es aprender a expresarlas y no convertirlas en un arma de amenaza para la otra persona.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Independencia: una tarea que nunca termina

Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos.

Luis Felipe Polo 15 Septiembre 2026 09:17
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Cada septiembre, México y Centroamérica vuelven la mirada hacia su historia. Banderas, actos cívicos y celebraciones recuerdan aquellos acontecimientos que, hace más de dos siglos, marcaron el inicio de una nueva etapa para nuestros pueblos. Pero la Independencia no debería ser solamente una fecha que conmemoramos. Debería ser también respuesta a lo que significa ser verdaderamente independientes en el siglo XXI.

Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos: pobreza y desigualdad, instituciones frágiles, corrupción, violencia, migración forzada y democracias que demasiadas veces parecen incapaces de responder a las necesidades de las personas.

A ello se suman nuevas dependencias. Vivimos en sociedades profundamente vinculadas a economías, tecnologías y plataformas que muchas veces se desarrollan y controlan lejos de nuestras fronteras. La inteligencia artificial nos ofrece oportunidades extraordinarias, pero también nos obliga a preguntarnos si seremos solamente consumidores de tecnología o protagonistas de nuestro propio futuro.

Por eso la Independencia sigue siendo una tarea pendiente. No se trata de aislarnos del mundo. Todo lo contrario. Se trata de participar en él con identidad, educación, instituciones sólidas y ciudadanos capaces de pensar y decidir por sí mismos.

Más de doscientos años después, quizá la mejor manera de honrar a quienes imaginaron naciones libres sea preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con aquella libertad. La Independencia de un país no termina cuando se firma un acta o se iza una bandera. Se construye cada día, cuando una sociedad fortalece sus instituciones, educa a sus ciudadanos y coloca la dignidad humana por encima de intereses particulares. Porque un país puede ser soberano por ley y todavía tener pendiente la tarea más difícil: aprender a ser verdaderamente libre.

¡Felices Fiestas de Independencia!


 


Luis Felipe Polo


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OpiniónIndependencia de Guatemala

Libres de las cadenas de las deudas

El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.

Edwin Ibarra 15 Septiembre 2026 09:03
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El dinero puede ser una herramienta extraordinaria para construir, invertir, generar empleo y servir a otros. Pero cuando dejamos de administrarlo y comenzamos a ser dominados por él, puede convertirse en una cadena.

La deuda no siempre es mala. Un crédito bien analizado puede financiar una inversión productiva, adquirir activos o permitir el crecimiento de una empresa. El problema aparece cuando el endeudamiento se convierte en una respuesta habitual para sostener un estilo de vida, cubrir decisiones impulsivas o tapar problemas financieros que necesitan ser enfrentados.

La Biblia ofrece una advertencia directa: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta” (Proverbios 22:7).

No es una invitación a demonizar el crédito. Es un llamado a reconocer que toda obligación financiera tiene un costo y reduce nuestro margen de libertad.

Por eso conviene hacerse preguntas incómodas:

¿Estoy comprando porque lo necesito o porque quiero demostrar que puedo pagarlo?

¿Mi empresa está creciendo realmente o estoy financiando una apariencia de crecimiento?

¿Conozco exactamente cuánto debo, cuánto pago en intereses y cuánto tiempo necesitaré para salir de esa obligación?

Otra frase bíblica resulta especialmente pertinente: “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza” (Proverbios 21:5).

La libertad financiera comienza muchas veces con algo poco emocionante, pero tremendamente poderoso: poner los números sobre la mesa.

Presupuestar. Ordenar. Priorizar. Negociar cuando sea necesario. Reducir gastos. Evitar nuevas obligaciones innecesarias. Separar las finanzas personales de las empresariales. Pedir asesoría profesional cuando haga falta.

Y, sobre todo, aprender a diferenciar entre lo que podemos comprar y lo que realmente podemos sostener.

Jesús también dejó una enseñanza que trasciende cualquier época: “Ninguno puede servir a dos señores” (Mateo 6:24).

El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.

Salir de las deudas puede tomar tiempo. Pero cada decisión financiera responsable puede devolvernos una parte de la libertad que habíamos entregado.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión

Una experiencia de gratitud

Carol Contreras 14 Septiembre 2026 16:30
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Cada inicio de mes me propongo trabajar un reto con un grupo de mujeres. Llevamos algunos meses cuidando nuestra imagen de manera integral. Este inicio de septiembre me inspiré en un libro, “El poder de la gratitud”, de Marc Reklau. El reto consistía en compartir siete días de actividades y lectura, reflexionando sobre esos instantes de gratitud. La experiencia fue maravillosa, finalizamos ayer y quiero compartirte algunas cosas que llenaron mi corazón.

· Podemos elegir la manera en que decidimos mirar lo que nos sucede: queremos resultados rápidos, que todo sea perfecto, que la respuesta siempre sea favorecedora. Pero hay lecciones que aprender y agradecer en los procesos de prueba.

· Si no tienes cinco minutos al día para ti, no tienes vida. Esta es una frase de Tony Robbins. Hacemos tiempo para todo, menos para nosotros mismos. Cinco minutos, diez minutos, pueden hacer la diferencia en ser conscientes del lugar donde pertenecemos, la vida que tenemos y lo agradecidos que estamos por ello.

· Perdonar y soltar: escuchamos y leemos mucho al respecto. Llevarlo a la práctica puede ser difícil, mas no imposible. Para avanzar, el perdón es crucial en tu camino; tomar la decisión será de bendición para tu vida.

· La gratitud es un hábito que podemos fortalecer: entrena la atención hacia lo positivo, reconoce la bondad de las personas, sé consciente de un cuerpo que nos permite movernos, una conversación, una oportunidad, la familia, la salud, observa las pequeñas cosas que a veces solo se agradecen en automático.

La gratitud nos ayuda a entender que, incluso en medio de situaciones difíciles, siempre existirá una razón para agradecer. Durante el reto aprendí a ser más consciente de lo que debo agradecer. Quizá hoy ya cuentas con aquellas cosas con las que hace unos años solo soñabas.

¿Tú qué agradeces hoy?

Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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Vivir en libertad es conocer a Jesús

Silvia Morales Paniagua 14 Septiembre 2026 12:45
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El día de mañana se conmemoran 205 años de la firma del acta de Independencia y, aunque ser independiente significa que nuestro país mantiene un estatus de país soberano, con un gobierno organizado en tres poderes que garantizan los derechos y la libertad de los ciudadanos, es una vaga realidad porque un buen porcentaje de ciudadanos no gozan de libertad y menos de derechos debido a la corrupción administrativa de personas que, al llegar al poder, en lo que menos piensan es en los intereses de una nación, sino en los intereses propios.

Pero estas líneas y este espacio no son para resaltar las desventajas, carencias, hablar de cosas malas y tristes que suceden en nuestro país a diario o hablar de las limitaciones que nos superan para ser un país verdaderamente libre, sino para resaltar todas aquellas cosas buenas que nos hacen sentir bendecidos y orgullosos de ser guatemaltecos.

Su gente, en su diversidad externa y diferente en pensamiento, es de las personas generosas, dadivosas, amables, alegres. Aunque critiquen mi opinión o criterio, sin importar el credo o religión que se tenga, siempre los guatemaltecos dan un lugar especial a Dios en actividades, proyectos o metas, lo que nos hace ser una nación diferente y, en ese sentido, somos merecedores de 100 puntos.

La Biblia, en Juan 8:32, habla de libertad: “Conoceréis la verdad y la verdad los hará libres”, pero conocer a alguien implica hablar, comunicarse y estar con una persona, porque conocer es averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las personas y cosas. Dios desea una relación directa con el hombre, sin intermediarios, sin autoridades eclesiásticas, sin puntos estratégicos donde encontrarlo. Sin desestimar todas estas cosas, Dios está interesado en que lo conozcamos.

“Conocer a Jesús es el paso único y esencial para vivir una vida libre y abundante, a diferencia de cualquier relación, sea familiar, amigable, laboral o amorosa, esta relación sí llenará todas las expectativas y será una relación que durará para la eternidad.”

Feliz Día de la Independencia. Que Dios bendiga a Guatemala. Recuerde que en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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