La mujer rural en el proceso de la configuración de la cultura ambiental

Colaboración 27 Enero 2020 19:48
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Por Yendi Yomara Santos Rodas

Dentro del ámbito de la educación informal la mujer del área rural se instituye como elemento sustancial  dentro del proceso de educación ambiental,  y lamentablemente se le ha invisibilizado dentro de las políticas educativas, en tanto que muy poco se le ha reconocido su potencial como figura social copartícipe de la educación y la producción. 

Por tradición, los hombres se han constituido en los propietarios de las tierras productivas, pero son las mujeres las que participan activamente y quizá en mayor medida que los hombres en los procesos de producción, sobre todo, los que se desarrollan a escala familiar.  Ellas se constituyen en productoras alimentarias: Su función es trascendental para determinar y garantizar seguridad alimentaria   y  de bienestar de todo el hogar, en tanto que es ella quien administra los alimentos familiares, pero igualmente, se desempeña activamente como productora de bienes alimentarios de las sociedades.

Pero se debe aclarar aquí, que el concepto de mujer rural no es un sinónimo de mujer agricultora, aun cuando en sea a éste último grupo al que pertenece  un  porcentaje  elevado de mujeres que habitan en las zonas rurales y que  se enrolan en la práctica de la agricultura en forma más o menos permanente.   La labor que se realzará en las siguientes reflexiones, desborda el de mujer productiva agrícola, e incluye y concibe a una mujer productiva en  muchas esferas económicas, entre éstas, la agrícola, y asume su labor en tanto que hace uso de los recursos naturales, de una u otra manera;   pero además, se realza el  papel en   su desempeño  como transmisora de valores sociales, culturales y hasta religiosos de su entorno, adquiridos no solo por su experiencia con esos recursos naturales, sino por efecto de sus relaciones sociales, que implica relaciones de poder, relaciones económicas, etc.

Con el hecho de plantear el caso de la mujer rural,  no se pretende soslayar la importancia de la mujer de otras esferas sociales o económicas,  sino demostrar que por sus particularidades, la mujer del ámbito rural juega un papel relevante dentro del proceso ambiental, porque:  

  1. Tiene una relación directa con los recursos naturales por el papel productivo en el que en la mayoría de los casos se desenvuelve. En tal sentido, el  vínculo que se establece entre las mujeres y su ambiente se entiende por el tipo de actividades que ellas realizan para la reproducción de su familia y de su comunidad.
  • Las madres administran los alimentos y otros recursos que familiarmente se producen.
  • Mantienen un vínculo más estrecho con los hijos, por lo que la tarea de transmisión de valores intergeneracional le corresponde en mayor medida en relación al padre de familia.

Un hecho que es importante resaltar es que las comunidades rurales muestran regularmente diferencias étnicas, por lo que en cada caso el rol que asume la mujer y los valores que  transmite puede variar.  Pero lo que sí es un hecho más común es que,   dentro de la estructura productiva  la mujer se desempeña en  pequeñas parcelas  productivas, mismas que se usan para consumo familiar.   Entonces, estas pequeñas parcelas donde se desempeñan las mujeres  son el  ámbito de producción, de gestión y de consumo, y en relación al proceso de consumo es la mujer quien decide  cuanto y como usar ese recurso.

Aún con  los niveles de vulnerabilidad ambiental, social y económica que caracteriza los ámbitos rurales, a lo cual se suma la exclusión  a la que la mujer ha sido sometida en varias de las esferas de la sociedad, y que  limita  las actividades  domésticas y productoras de las mismas:   es un hecho innegable que  la relación que la mujer tiene con los recursos naturales  es muy estrecha,   misma  que le ha provisto de “conocimientos y experiencias de uso y manejo que son vitales para la conservación y el desarrollo, sin embargo la importancia de estos conocimientos sobre la biodiversidad, por sus condiciones de género, muchas veces han sido desconocidos, ignorados, invisibilizados, e inclusive en muchos casos se han perdido” (Pazmiño,2005).  En definitiva,  se ha de admitir que la mujer rural participa activamente en la gestión ambiental  y  además ha desarrollado cierto conocimiento en torno al manejo de los recursos naturales debido a las actividades propias de su género. 

Calixto (1997) plantea que el papel de la mujer como educadora en la familia incluye lo ambiental.  En torno a la temática ambiental manifiesta actitudes que involucran  a los integrantes de la familia en actividades de uso  de la  energía, del recurso hídrico de prácticas alimentarias y de convivencia. Actividades que se enrolan dentro del qué hacer  de ama de casa y madre de familia.  La mujer se compenetra  de manera más activa en las tareas propias del hogar o denominadas “domésticas”  que los hombres, son las mujeres las  encargadas de proveer de agua, alimento, medicina (se le atribuye a la mujer el uso de plantas medicinales naturales),  en algunos casos de vestimenta, y  de disponer en el hogar un ambiente más inocuo para toda la familia.   Estas actividades, implican una transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones en cuanto a  cuánto, qué y cómo consumir.

El problema de la contaminación ambiental y el deterioro de los recursos naturales, se asocia  a muchos factores: patrones de consumo, acelerado crecimiento de la población y  su concentración en algunas áreas;  al desarrollo industrial, cambios de hábito y de consumo, y el nivel de vida. Dichas prácticas se encuentran determinadas e íntimamente relacionadas con las relaciones propias de  la sociedad, en todas sus esferas.

El segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado en Jalisco 1997,   estableció con claridad que  los problemas de contaminación ambiental se relacionan en cada acción de la persona, de la familia  y de la comunidad. De hecho,  la producción de desechos son resultantes de los hábitos de consumo de bienes y en cuyo manejo resulta evidente lo siguiente :

• La necesidad urgente de buscar y poner en marcha alternativas de acción para modificar los patrones de consumo doméstico de bienes, entre los que se encuentra sustancias de riesgo.

• Así mismo, es necesario buscar vías y establecer mecanismos de coordinación en la

acción de los diferentes organismos involucrados en la gestión de los desechos domésticos.

Como se hace notar, en dicha convención se adjudica a las prácticas del hogar y más aún, del seno familiar,  una las causas del proceso de producción de deshechos nocivos para el ambiente.  Además, en un apartado posterior, involucra dentro de los procesos de contaminación  no solo  a las ciudades, sino también a las comunidades indígenas y rurales.

Muchas veces impera la idea de que lo rural no contamina en comparación con las sociedades urbanas.  Esto, porque hay menos accesibilidad  comercial,  menor  o nulidad desarrollo industrial,  altos  niveles de pobreza  que implica menor poder adquisitivo,  y determinadas  pautas culturales que rigen las relaciones con el entorno;  aún con ello no se le puede desligar de su responsabilidad en el  proceso de contaminación ambiental. Existe mucha insistencia en   creer que los residuos contaminantes de las áreas rurales son únicamente  producto de las actividades agrícolas,  y  si bien es cierto que  no se puede comparar los niveles y los patrones de consumo del ámbito rural  con el  urbano,  ya no se  puede pensar en un área rural  virgen, es decir aislada en su totalidad   de las transacciones comerciales responsables de introducir  todo tipo de productos, muchos de los cuales,  resultan ser perjuiciosos para el entorno natural.

Muchos de estos  elementos contaminantes y que deterioran el entorno natural se asocian con productos originados en el hogar y a las prácticas relacionadas con la  disposición final de los desechos sólidos,  con la adquisición de productos  imperecederos a los cuales no se les otorga ninguna otra utilidad que aquella para lo cual fue adquirida,  la limpieza y mantenimiento del hogar,  el uso de fertilizantes y pesticidas,  alimentos  de los animales, artículos de belleza y cuidado personal, etc.  Nótese que muchos de estos productos se asocian con actividades  tradicionales de la mujer, por lo que la forma en que se administren dentro del hogar, dependerá en mucho de su educación ambiental, y de igual manera, determinará los hábitos y conductas ambientales de las nuevas generaciones.

Según Errázuriz (FAO, 1987), aún cuando el desempeño de la mujer del área rural no se limita a lo interno del hogar,  las féminas privilegian este desempeño, en tanto que es el único que les otorga  identidad, posición social, que no depende del nivel adquisitivo económico como criterio de diferenciación social.  El papel de madre se constituye en la única posición en que la mujer se siente insubstituible.  “Las actividades domésticas de las mujeres constituyen un sistema semiautónomo, centrado en el bienestar familiar, que es controlado por las mujeres y constituye un área única donde la mujer puede ejercer su poder de decisión con legitimidad y mayor autodeterminación” (Errázuriz, FAO, 1987)

Así, el seno familiar se impone como  la institución social que forma valores y actitudes ambientales culturales ya que mantiene y asegura en muchos de los casos la transmisión oral de la cultura y la conservación de los patrimonios de los núcleos rurales. El componente educativo de la familia es fundamental para el desarrollo psicológico, afectivo y axiológico de todo ser humano.   Una actuación nula o negativa de la familia, conlleva  para el niño o el joven,  indefectiblemente, un desconcierto dada la duplicidad de los mensajes que percibe.

En su relación con la educación formal,  las mujeres  están directamente involucradas con la educación de sus hijos e hijas. De hecho, en mi experiencia educativa,  he podido constatar en todo momento mayor asistencia de las madres a las  actividades escolares y  mayor entereza por apoyar el  desenvolvimiento académico de sus hijos.

Se busca que el niño antes que llegue a la escuela adquiera conciencia de sus posibilidades de influir y actuar en su entorno y de transformarlo, por lo que la educación materna resulta imprescindible en esta dimensión.  Es necesario evitar, que los conocimientos que el niño esté adquiriendo en la escuela y los hábitos que los maestros intenten formar en ellos colisionen con los hábitos y  la  fuerte influencia del hogar; ya  que por medio de una pedagogía íntima, las mujeres transmiten en la cultura doméstica desde la lengua y las concepciones del mundo, hasta las identidades de los sujetos y las relaciones sociales privadas con su ritualidad y mitología; y son las encargadas de vigilar aun a costa suya la obediencia y el cumplimiento de las normas cotidianas (Lagarde, 1996).  En tal sentido, el involucramiento de la mujer en la educación formal debe  obligatoriamente considerarse.  Las mujeres deben apoyar  a los y las docentes en la tarea de educar, y deben ser conscientes de las competencias que la escuela quiere desarrollar.  Los docentes deben considerar a la mujer, madre, en su mejor aliada pedagógica.  Lo más importante es su integración en la toma de decisiones y su comunicación constante con los y las docentes para resolver juntos los problemas que se presenten.

Una educación  que integre familia, escuela y comunidad, será pues la que asegure el éxito de la educación ambiental.

La participación de la mujer en la familia, la comunidad y la sociedad, demanda entonces de la implementación de políticas que fortalezcan su actuación y que valoren su actividad educativa informal.  Se requiere además que las naciones intervengan con programas sustentables que brinden asesoría técnica, capacitación, recursos para la producción, y  educación formal e informal para la mujer rural.    Además, es preciso, que los países superen las acciones excluyentes hacia la mujer, y que las curricula educativas incorporen relevantemente en la teoría y práctica  el eje de género y educación ambiental, pero además, que consideren la incorporación, inexcusable, de la lengua materna como principio lingüístico pedagógico y la cosmovisión y pautas culturales de los grupos sociales marginados, entre estos, los indígenas. 

El programa de la Agenda 21, acordada en la Cumbre de la Tierra en 1997,  realza el fortalecimiento del papel de los  grupos indígenas y de la mujer  con miras al desarrollo sostenible. Y  si bien es cierto que los medios de comunicación han contribuido a difundir  información sobre la problemática ambiental, ésta ha sido mínima y carente de un esfuerzo  mayor que oriente a las familias en relación al  uso de todos los  recursos en el hogar.  Por tanto, se demanda que se remocen los esfuerzos en educación no formal e informal para concientizar y sensibilizar a todos los miembros de la familia.

En definitiva, las  cuestiones como: el rol de la familia, y sustancialmente, el papel ambiental de la mujer en el hogar,  y el cómo se asume el mismo por parte de los demás integrantes de la familia en actividades ambientales concretas, emergen como interesantes objetos para la investigación, pues los resultados emanados de ella podrían favorecer la instrumentación de políticas ambientales al respecto.

"Mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el  desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar" (Informe de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, 2010).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Calixto Flores, R. (1997). La Perspectiva de Género en la Educación Ambiental. En la Revista Xictli de la Unidad –UPN-  094.  D.F. México.

Daltabuit, M. (1994). Mujer rural y medio ambiente en la selva lacandona, CRIM-UNAM, México.

Ezarruriz,  M. (1987).  Participación Institucional en la vida Campesina. División Agrícola Conjunta. CEPAL/ FAO. Santiago de Chile.

Lagarde, M. (1996). La perspectiva de género en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Ed. Horas y HORAS. España.

Pazmiño Montero.  A.  (2005).  Las Mujeres Indígenas  de Latinoamérica en la Agenda del Desarrollo. UICN. Ecuador.

Pazmiño Montero, A. (2006).  Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Las opciones para las Mujeres Indígenas y la Pobreza. Ponencia de Seminario de Mujeres Indígenas, Territorialidad y Biodiversidad. Bogotá, 8 de Septiembre.


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Coherencia de vida frente al fariseísmo

P. Orlando Pérez 7 Noviembre 2026 07:00
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El trigésimo domingo del tiempo ordinario se centra en una llamada a la coherencia, la humildad y el servicio frente al fariseísmo.

A los seres humanos nos cuesta hacer la voluntad de Dios. Esta es la queja del profeta Malaquías. Por eso, en nombre del Señor, les advierte a los sacerdotes, quienes se han apartado de Dios: “Ustedes se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley; han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal de Leví. No han seguido mi camino y han aplicado la ley con parcialidad” (Mal 1, 14-2, 2.8-10). Estas palabras también se dirigen a nosotros, porque también nosotros nos hemos apartado del camino de Dios y hemos hecho tropezar a muchos con nuestra manera de actuar.

Este mundo nos ofrece muchos caminos; algunos nos llevan a Dios, otros nos apartan de Dios. Por lo tanto, reflexionemos sobre el camino por el que actualmente estoy caminando, porque puede ser que ese camino que yo libremente he elegido no sea el camino hacia Dios, el camino que me permita vivir un cristianismo auténtico y no disfrazado de buenas costumbres. Ojalá estemos caminando sobre el camino que es el mismo Cristo, porque él dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

San Pablo, en 1 Tes 2, 7-9.13, expresa el afecto, el cariño que le tenía a la comunidad de Tesalónica: “Cuando estuvimos entre ustedes, los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande fue nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles no solo el evangelio, sino también nuestra propia vida”. Les recuerda que trabajaron con sus propias manos para no ser una carga para la comunidad.

A pesar de las dificultades que puedan existir en una comunidad parroquial, quienes trabajamos en las diferentes parroquias llegamos a quererlos y apreciarles, es decir, tanto la comunidad como el pastor de la comunidad llegan a valorar la amistad y el afecto que nace de esa convivencia de todos los días. Llegamos a amar a la comunidad con sus luces y sombras. Que estas palabras de Pablo nos permitan apreciarnos y valorarnos unos a otros y así producir buenos frutos.

En Mt 23, 1-12, Jesús le dice a la gente: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra”. Jesús rechaza la incoherencia entre lo que dicen y hacen los fariseos. Los fariseos son muy hipócritas, puesto que no son coherentes entre lo que dicen y hacen.

Pensemos también nosotros en nuestra propia vida. En más de alguna ocasión también decimos una cosa y hacemos otra. Hacemos cargas pesadas para los demás, pero nosotros no las movemos ni con el dedo. La separación entre fe y vida, entre lo que decimos y hacemos, es una realidad en nuestros días. Pidamos a Dios que nos ayude con su Santo Espíritu a ser más coherentes entre lo que decimos y hacemos. A todos nos cuesta, pero hagamos el esfuerzo todos los días.


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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Juan Antonio Mejicanos y un poema que escribió

Lo conocí mejor a través de las letras. Asistimos al club de poesía Casa Los Altos y recuerdo de él su respeto para tratar a las personas y los asuntos de la vida.

José J. Guzmán 6 Noviembre 2026 17:15
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Es finalmente una noche de noviembre. Deseo escribir, a modo de un poema breve, sobre la disolución de la muerte y el origen del infinito. Ha muerto el licenciado Juan Antonio Mejicanos Villagrán y, entre tantas noticias de las últimas horas, creo que es la única que siento personal.

Lo conocí mejor a través de las letras. Asistimos al club de poesía Casa Los Altos y recuerdo de él su respeto para tratar a las personas y los asuntos de la vida. Aquello fue hace más de una década, pero la sorpresa de la condición humana tiene el don, siempre intolerable, de reducir todo el tiempo.

Me encontré con la noticia de su fallecimiento y decidí, sin la premura, asistir a su velorio y recordé los brevísimos momentos que compartimos, pero que tomaron un peso considerable cuando comprendí que jamás volveré a saludarlo.

Valoro su oficio, el de escribir poemas, que nos unía, dos vidas tan distintas, en un mismo Aleph, donde todas las cosas, con sus emociones humanas, existen juntas sin sucesión y que es quien escribe el que debe ordenarlas.

Pienso entonces en la eternidad, de nuevo. En lo que sucede luego de abandonar este plano que llamamos terrenal y concluyo que, a partir de ahora, mi humanidad lo concebirá con más paciencia, más filo y acaso más ternura.

El 16 de noviembre de 2012 me dedicó un poema que hablaba del aprecio que me tenía, de su intención de que siguiera sintiendo la real vena de la poesía y lograra la luz a través de la fusión de mi alma con la estrofa.

Lo comparto a continuación como uno de los momentos que conservo, entendiendo que quizá, a partir de ahora, habrá que acostumbrarse más a decir adiós.

Descanse en paz, querido amigo.


José J. Guzmán

José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).


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OpiniónJuan Antonio Mejicanos

Apego ansioso: el miedo de perder a alguien

La tranquilidad de la persona empieza a depender demasiado de las respuestas y comportamientos del otro.

Crysta Nowell 5 Noviembre 2026 15:23
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El miedo se manifiesta para alertar a la persona ante diferentes situaciones, pero a veces el miedo descontrolado puede responder a mensajes que le brindamos a nuestra mente de forma equivocada. El apego ansioso es uno de esos mensajes mal diseñados que roban la tranquilidad.

Se manifiesta por miedo a perder a otra persona y sentir ansiedad cuando las personas allegadas no le demuestran constantemente que le aman o sienten angustia cuando se distancian. Estos miedos solo se generan en la mente de la persona cuando en realidad no está pasando nada. El temor al abandono y la necesidad frecuente de tener la seguridad de que la persona la quiere se conoce como apego ansioso.

Desde la psicología, el apego se relaciona con las experiencias afectivas que se han vivido en el pasado para influir en las relaciones afectivas del presente; en base a esas experiencias pasadas se construyen las nuevas relaciones. El apego ansioso se puede desarrollar cuando en la niñez las relaciones con los seres más cercanos eran poco predecibles, inconsistentes o ausentes, pero es importante saber que no son la única causa; otras relaciones en toda la niñez o en la adolescencia también influyen.

El apego ansioso en la adultez se manifiesta mediante la preocupación excesiva por una relación, presentando patrones de necesidad constante de atención, temor a ser reemplazado, interpretación negativa y constante de las actitudes de la otra persona, tener necesidad de estar constantemente comunicado con la otra persona, recibir mensajes y muestras de amor constantes.

La tranquilidad de la persona empieza a depender demasiado de las respuestas y comportamientos del otro; puede sentirse con miedo, ansiedad, pensamientos repetitivos, dificultad para concentrarse en sus tareas diarias, llorar sin razón, descuidar sus propios intereses, evitar amistades que le alejen de pasar tiempo con esa persona y muchas otras actitudes. También busca insistir en las llamadas y los mensajes, interpretar los silencios como abandono, generar conflicto por estas actitudes y llegar a desgastar a la otra persona emocionalmente.

Todos estos patrones pueden trabajarse: reconocer los pensamientos que alimentan el miedo, fortalecer la autoestima, comunicar las necesidades y los sentimientos, aprender a tolerar la incertidumbre y controlar la ansiedad con psicoterapia puede ayudarle a reconstruir los vínculos.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

En Guatemala los jóvenes decidirán el futuro del país. Parte II

Arnoldo Soch Tzul 5 Noviembre 2026 08:00
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Sí, así es, reitero: los jóvenes deben y tienen que decidir el futuro político, económico y social de Guatemala. No hay nadie que venga de otro lugar que deba hacer semejante acción.

Si el 61 % del padrón electoral está compuesto por mujeres y hombres entre 18 y 35 años de edad, entonces no hay nada que hablar. Pero ¿qué necesitan los jóvenes para dar ese paso? Definitivamente, conocimiento, conciencia y carácter. Pregunto: ¿ellos tendrán estas categorías?

La juventud, desde el sentido común, debiera tener conocimiento de lo que está afectando enormemente su calidad de vida. El político tradicional que está manejando o dirigiendo a su sabor y antojo los vehículos electoreros, el diputado, perdió toda credibilidad; es un chiste al momento de tomar la palabra tanto en el hemiciclo parlamentario como en los medios de comunicación. Estimado lector, ¿acaso no provoca repugnancia ver y escuchar a los diputados que llevan más de 10 y hasta 20 años diciendo una cosa, pero haciendo totalmente lo contrario? ¿Se bajaron el salario, eligen a magistrados probos, le dirán no al nuevo presupuesto del Congreso de la República?

Hablemos del “poder local” o, lo que es lo mismo, la administración municipal, esa que tenemos justo enfrente de nuestras narices —perdón por la expresión coloquial— y que no queremos ver. Hay alcaldes municipales —les queda grande ese tacuche— que llevan dos, tres y hasta cuatro períodos en el cargo y los efectos de su administración no han trascendido casi en lo absoluto. Los gobernadores —puesto político que a la población casi no le beneficia para nada—, lo que podemos ver son fotos y videos donde firman felizmente los convenios de proyectos aprobados y con presupuesto disponible, pero se queda ahí, solo en la firma, porque en realidad los alcaldes corruptos y mañosos tardarán dos y hasta tres años para terminar un proyecto de obra gris. La juventud definitivamente tiene la información y está viviendo en carne propia los efectos de tanta corrupción provocada y practicada por la clase política de nuestro país.

Por Dios, ¿quién dice que la juventud no tiene conciencia de lo que está pasando en el país? Por supuesto que la tiene. Solo veamos el caso de la movilización y/o manifestación del pueblo indígena liderado por los 48 Cantones en 2023. ¿Acaso no vimos a jóvenes menores de 35 o 40 años diciéndoles no a los corruptos que querían dar un golpe de Estado y burlarse de la voluntad soberana de más de dos millones de ciudadanos que acudieron a las urnas? Los mismos dirigentes o exautoridades indígenas eran jóvenes. Entonces, señor politiquero, debe poner sus barbas en remojo, porque la juventud está hastiada de sus acciones corruptas; además, no tiene confianza en sus vehículos electoreros. Para muestra, un botón: solo el 9 % de la ciudadanía está afiliada a los partidos políticos. ¿Acaso eso no le dice mucho, señor politiquero?

Definitivamente, la juventud pondrá la guinda en el pastel cuando dé ese paso histórico y decisivo. Estoy casi seguro: la juventud ya identificó a su verdugo y el hartazgo está llegando al límite. Ya no se puede seguir así. ¡Ya basta, no más de lo mismo!

Juventud, es tu tiempo, es tu momento. Solamente lee más, un poco más, y tendrás la oportunidad histórica de manifestar tu hartazgo y tirar al bote de la basura los ofrecimientos absurdos de los politiqueros que procuran corrupción, inseguridad y promesas incumplidas. Por supuesto, la juventud no podrá sola; deberá acompañarse de los viejos, es decir, de la experiencia, la sabiduría, la prudencia y la tolerancia. Entonces, la energía y fuerza de la juventud será más efectiva.


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Hablar de sexualidad a adolescentes: ¿por qué hacerlo y cómo empezar?

¿Por qué debemos hablar de educación sexual? Porque educar en sexualidad va es enseñar a conocer y respetar el propio cuerpo.

Sara María Mendoza G. 5 Noviembre 2026 11:00
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Hay conversaciones que nos cuestan, pero que pueden cambiar la vida de nuestros hijos. Muchos padres temen que brindar educación sexual despierte curiosidad o adelante el inicio de las relaciones sexuales. Sin embargo, debemos comprender que la información no adelanta etapas; proporciona herramientas para tomar decisiones responsables y seguras. La adolescencia es una etapa de  cambios físicos, hormonales y emocionales. Surgen preguntas sobre el cuerpo, el enamoramiento, la atracción, el deseo y las relaciones afectivas. Mientras tanto, nuestros jóvenes reciben información de amigos, redes sociales e internet, donde no siempre encuentran contenidos confiables y, en ocasiones, se enfrentan a una visión distorsionada de la sexualidad.

¿Por qué debemos hablar de educación sexual? Porque educar en sexualidad va es enseñar a conocer y respetar el propio cuerpo, fortalecer la autoestima, reconocer los cambios de la pubertad y construir relaciones saludables. Permite prevenir embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual, abuso, violencia y coerción. Enseña que cada persona tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, establecer límites y decir NO.

¿Cómo podemos hacerlo? cincoestrategias para comenzar:

1. Hablemos desde temprano: no esperemos al primer noviazgo o a un problema para abordar estos temas. La educación debe ser progresiva y adecuada a la edad.

2. Escuchemos sin juzgar y usemos palabras claras:preguntemos qué saben y qué 

3. Enseñemos el valor del consentimiento: el amor no obliga, el noviazgo no da derecho sobre el cuerpo de otra persona y el silencio no significa aceptación.

4. Conversemos sobre el mundo digital: abordemos los riesgos de la pornografía, el sexting, el grooming y la difusión de imágenes íntimas. Enseñémosles a proteger su privacidad y pedir ayuda ante cualquier amenaza.

5. Seamos honestos, eduquemos sin miedo: no necesitamos tener todas las respuestas. 

Nuestros adolescentes no necesitan adultos perfectos; necesitan adultos disponibles. Si respondemos sus preguntas con amenazas, críticas o castigos, aprenderán a guardar silencio y buscar respuestas en otros lugares.


Sara María Mendoza G.

Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.


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OpiniónSexualidad

La Voz Cup 2026: el deporte como espacio de convivencia

Nos hemos propuesto convertir este torneo en una plataforma de exposición para los equipos, jugadores, patrocinadores y marcas que creen en el deporte.

César Pérez Méndez 4 Noviembre 2026 17:33
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El deporte tiene una capacidad extraordinaria para unir a las personas, generar oportunidades y construir comunidad. Bajo esa visión, desde La Voz de Xela impulsamos la segunda edición de La Voz Cup 2026, un proyecto que nos llena de entusiasmo y orgullo, porque representa mucho más que una competencia deportiva.

Desde anoche, 16 equipos de futbol 7 comenzaron a disputar este torneo, que se extenderá hasta diciembre. Se trata de una iniciativa que apuesta por una organización profesional, una experiencia deportiva diferente y, sobretodo, por generar espacios de convivencia pacífica alrededor del deporte sano.

Creemos que el futbol es una herramienta poderosa para promover valores como la disciplina, el respeto, el trabajo en equipo, la perseverancia y la sana competencia. También es una oportunidad para fomentar la actividad física, cuidar la salud y ofrecer entretenimiento a las familias y a la comunidad.

La Voz Cup tiene, además, un componente innovador: la comunicación deportiva. Nos hemos propuesto convertir este torneo en una plataforma de exposición para los equipos, jugadores, patrocinadores y marcas que creen en el deporte. Es el primer torneo local de futbol 7 que cuenta con transmisiones en vivo de alcance masivo, a través de las plataformas digitales.

Este esfuerzo es posible gracias al respaldo de Banco G&T Continental, Kern’s, SporTown Xela y Altos de Santa Rita. Mi reconocimiento a nuestros aliados por creer en esta iniciativa. También felicito a Miguel Pérez, quien coordina el proyecto, y a todo el equipo de producción y de La Voz de Xela Sports. Las transmisiones cuentan con la producción de Jacobo de Paz, la narración de Edwin Alonzo y los comentarios de Orlando Luarca.

Es satisfactorio ver cómo una idea se convierte en un proyecto que moviliza personas, equipos, talento y voluntades. Eso también es hacer periodismo: crear espacios que aporten a la sociedad.
Invito a seguir cada encuentro en vivo por Facebook y YouTube de La Voz de Xela. La programación y los resultados estarán disponibles en nuestras plataformas.

Porque cuando el deporte se organiza, se comunica y se impulsa, gana toda la comunidad.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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OpiniónLa Voz Cup

La ética no es un discurso

La calidad de una institución no se mide solamente por lo que consigue, sino también por cómo trata a las personas.

Luis Felipe Polo 3 Noviembre 2026 08:48
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Hay una gran diferencia entre tener autoridad y merecer respeto. La primera puede llegar con un nombramiento o una posición jerárquica. El segundo se construye con nuestras decisiones, nuestra conducta y, sobre todo, con la manera en que tratamos a los demás. A veces confundimos el liderazgo con la imagen que algunos tienen de sí mismos. No basta con llegar a una reunión exhibiendo una tacita de café que proclama “El mejor jefe del mundo”, pareciendo gracioso, pero cuando esa imagen contrasta con la arrogancia, la falta de escucha o la incapacidad de reconocer errores, se convierte en una contradicción. El liderazgo no se proclama; se demuestra.

Algo parecido sucede con las instituciones. Muchas hablan de ética, transparencia, respeto y responsabilidad, pero esos principios pierden sentido cuando una pregunta legítima recibe como respuesta el silencio o la evasión. Es cierto que a veces no hay respuestas inmediatas, pero existe una gran diferencia entre reconocer honestamente que algo debe investigarse y dejar a una persona sin explicación ni orientación. La incertidumbre también tiene consecuencias humanas.

La ética se pone a prueba precisamente en esos momentos: cuando escuchar resulta incómodo, cuando debemos reconocer un error o cuando nuestras decisiones afectan a otras personas. Cumplir procedimientos no siempre significa actuar con justicia, así como alcanzar buenos resultados económicos tampoco garantiza una conducta moralmente responsable.

Las organizaciones necesitan eficiencia, disciplina y resultados, pero también humanidad. La calidad de una institución no se mide solamente por lo que consigue, sino también por cómo trata a las personas. Cuando todo se reduce a rentabilidad y resultados, corremos el riesgo de olvidar lo esencial: la integridad y la dignidad humana. Los balances pueden reflejar grandes ganancias, pero jamás podrán justificar la pérdida de humanidad.



 


Luis Felipe Polo


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OpiniónÉtica

Deja atrás lo que ya no te representa

Carol Contreras 2 Noviembre 2026 14:45
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Avanzar muchas veces requiere de valor para soltar aquellas cosas que ya cumplieron su propósito en nuestra vida y, aunque parece difícil y se siente mucho temor, hay ciclos que debemos cerrar, pese a las personas, emociones, situaciones, rutinas e incluso versiones de nosotros mismos que necesitamos dejar. Hay personas que llegan a nuestra vida para acompañarnos en un proceso, un proyecto, enseñarnos algo o ayudarnos a descubrir aspectos de nosotros mismos que desconocíamos. Hay emociones que debemos experimentar para crecer, mas no deben permanecer siempre; hay rutinas que funcionan para una temporada y nos ayudan en la construcción de nuestra mejor versión. Hay hábitos que debemos cuestionar, pensamientos que necesitamos transformar. ¿Cómo reinventarnos sin seguir aferrados a todo lo que pertenece a nuestra versión anterior?

· Avanza aun con miedo: cambia de rumbo, establece otros hábitos; crecer significa atreverte a caminar incluso cuando no tienes todas las respuestas.
· Despídete de lo que no conecta con tu esencia: suelta aquello que ya no te representa.
· No confundas lealtad con permanencia: no tienes que quedarte en lugares, relaciones o situaciones solo porque alguna vez fueron importantes.
· Tu imagen evoluciona contigo: date permiso de cambiar, renovar tu estilo y conectar con la nueva versión de ti que estás construyendo. Tu imagen acompaña tus emociones, proyectos y tu crecimiento.

No todo lo que dejamos atrás representa una pérdida; algunas despedidas son necesarias para abrir espacio a nuevas oportunidades. Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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Favorece tu bienestar emocional

Silvia Morales Paniagua 2 Noviembre 2026 12:00
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Nuestra mente es el campo de batalla en el que se puede salir ileso o, todo lo contrario, lesionado o muerto. No se trata de negar la realidad de las cosas; se trata de mirar la vida desde la verdad, teniendo claro que no hay verdades absolutas, porque lo que para mí resulta muy efectivo o una buena respuesta, para otras personas no lo es.

Con frecuencia perdemos energías y tiempo entretenidos en pensamientos que quizá no lleguen a concretarse. Está comprobado que aquello en lo que permanecemos influye en cómo nos sentimos y cómo actuamos. Filipenses 4:8 nos invita a dirigir la mente hacia lo verdadero, lo justo y digno de alabar, exhortándonos a pensar con intención, porque hay pensamientos que no merecen nada de atención.

La mente no fue diseñada para responder a todo estímulo externo. Aprender a enfocar la atención en lo que realmente importa puede traer más claridad y descanso.

Por ejemplo, no podemos cambiar la opinión de alguien acerca de nosotros. Mantener el enfoque en su opinión o rumiar sobre lo que cree o piensa de nosotros puede alterar cómo nos sentimos o cómo pensamos; vale la pena, entonces, meditar, detenerse, observar y volver a la verdad, principalmente si aquella opinión no es cierta.

No todo lo que la mente dice es verdad. Recuerda que aquello con lo que alimentas tu mente influye en cómo vives. No se trata de nunca tener pensamientos negativos; se trata de aprender qué hacer con ellos.

Renovar la mente implica cuestionar ideas viejas o paradigmas y confrontarlos con la verdad de Dios, lo que permitirá cultivar una mente más esperanzadora.

Nuestro bienestar emocional se reduce a la facultad que tiene el poder de nuestro pensamiento con intención. Aprender a relacionarnos mejor con lo que pensamos fortalece la regulación emocional, trayendo consigo paz.

Recuerda que en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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