Ser técnico de Xelajú ¿es para cualquiera?
Antes nos “rompíamos las vestiduras” por pelearnos sobre qué perfil era el más alto para llegar a dirigir al equipo lanudo, ahora las cosas han cambiado.
Con la nominación de Antonio Morales como director técnico del Xelajú MC y Carlos Da Silva, se ha roto una hegemonía de traer técnicos de renombre internacional al banquillo del cuadro Chivo. A los Cremas les está sucediendo con Tapia y a Municipal le paso con Bini, ambos no han dado la talla para dirigir equipo grande, será que Antonio Morales no será el nuevo Amarini Villatoro que surgió del anonimato y nunca jugó en Liga Nacional, pero hay que hacer la salvedad que el ahora técnico de la Selección ya había quemado varias etapas, entre ellas haber ascendido a Sayaxche, dos finales con Jocotán en primera división, luego de haber sido asistente en Guastatoya, llega a dirigirlo y llega a dos finales y les da un titulo de liga, con esto hizo los méritos suficientes para llegar a ser el director técnico de Selecciones Nacionales.
Es innovador, joven y con un gran potencial, un joven que aventajó a técnicos que fueron exjugadores profesionales, pero que no han estudiado y profundizado este fascinante estudio del fútbol es su mayor esplendor como él. Ahora para concluir este párrafo pregunto: el nuevo técnico de los Chivos habrá quemado ciertas etapas o habrá hecho algunos méritos aparte de ser asistente o subentrenador o simplemente le cayó muy bien a los dirigentes y les “endulzo el oído”, aunque reconocemos que cuando ha sido interino le han salido las cosas, excepto las dos etapas finales últimas donde él ha estado casualmente a cargo y hemos salidos eliminados.
En una etapa de mi vida como periodista deportivo, fui reportero de entrenamientos por 5 años, trabajando para una cadena de radio a nivel nacional y ese tiempo fue suficiente para conocer interioridades del camerino y cómo en algunas oportunidades el jugador no respeta la jerarquía del técnico.
Es más, en alguna oportunidad escuchaba como un jugador abusivamente le dijo a un DT: “ mira vos viejo y qué te crees, si como jugador fuiste un fracasado y nunca ganaste nada en tu vida, que me vas a venir enseñar o a corregir a mi ahora”. Discusiones como estas son muy frecuentes que sucedan, pero acá tiene mucho que ver el temperamento o carácter del técnico.
Ahora en otro ejemplo, pero ahora hipotético, si un jugador se le ocurría contestarle así a Marvin Rodríguez o a Hernán Medford, lo pensaba 2 o 3 veces, porque ellos lo habían ganado todo en el área, no solo como jugadores, sino como técnicos y solamente con la hoja de vida se hacían respetar por sí mismos. Puse este ejemplo, porque que pasaría si Antonio Morales tuviera una discusión con “Chuletita” Orozco, goleador histórico de CONCACHAMPIONS, si este último fuera abusivo, Morales tendría que saber manejar la situación con las hipotéticas estrellas del equipo o los líderes, son escenarios que habría que contemplar, como el mismo Amarini dijo en una oportunidad, el respeto se gana y no necesito gritar todo el partido desde el banquillo para que ellos hagan las cosas, es suficiente con el trabajo que se ejecuta en el trascurso de la semana.
Han habido diferentes épocas dentro del club, pero en los últimos 27 años volvimos a tener técnicos de corte internacional. Era 1994 cuando arribó el técnico que había llevado por primera vez a un Mundial a su natal Costa Rica, Marvin Rodríguez, lo traía la directiva del exalcalde Martini Zimeri, pero todo empezó con una amarga lección. Era el año 1990 y Julio Pacheco intentó armar a un equipo de grandes figuras, luego de que un año antes 1989 estuvieron cerca de pelear el titulo con refuerzos de lujo que trajo Pineda Lam, entre ellos el exmundialista salvadoreño Ricardo Guevara Mora y Marcelo Bauza, pero en ese año comenzaba la debacle del equipo, desfilaron como 8 técnicos en un año (Pericullo (ARG), Muraco (ARG), Abilio Gómez (BR), Cocherari (ARG), etc. Un año casi cerca del descenso y aun con figuras dentro de la plantilla, siguió la agonía un año posterior, ya con Arroyabe Castillo como presidente regresó después de 11 años de haber hecho campeón a Xelajú en 1980, el chileno Javier Mascaro, volvía con mas canas en su cabello, quiso hacer un equipo de jóvenes y apostar a pelear un campeonato, jóvenes encabezados con Cesar “Picho” Trujillo, Albéniz Reyes, Manuel Rodas, etc…. Pero las cosas no salieron y aunque regresaba al auxilio una figura consagrada en el futbol como René Arturo Morales con 39 años de edad, ya no se pudo salvar del descenso el equipo, hago hincapié que en estos años amargos la afición se había retirado en gran numero en brindarle el apoyo al equipo.
Los chivos estuvieron casi dos torneos en la primera división, antes Liga Mayor “B”, se lograron diseñar equipos competitivos para volver automáticamente, el primer torneo con el chileno Efraín Segundo Santander y luego el intento de otros técnicos de experiencia, siempre naufragando en 3 o 4 lugar, pero no se miraban esperanzas en ascender de nuevo a la liga mayor, fue donde de nuevo Julio Pacheco pide el apoyo de sus amigos empresarios quetzaltecos Fernando Rodríguez Deyet y Javier Monterroso, como del poderoso Pineda Lam, para compra la ficha del equipo DEL MONTE a Mario O. Mena y así devolverle a los aficionado a su equipo, pero en la Liga Nacional, la ficha de Xelajú se convirtió en la primera división en la USAC y la de la USAC para Deportivo Marquense que en ese entonces bregaba en la liga Mayor “C”, ahora segunda división.
A partir de esa dura lección ya no se hicieron experimentos y se luchó por traer a la cabeza de los proyectos mentes pensantes y estrategas de alto nivel, fue así como en 1994 viene Marvin Rodríguez, de allí en adelante fuimos muy celosos de quien iba a ocupar el banquillo de los chivos, no a cualquiera se le concedía ese honor o no era para fulano ni mengano, más aun si no han ganado títulos, ascensos, o aunque sea un campeonato en las canchas de la Colonia Minerva, hoy llegan del anonimato a sentarse a una silla que les puede quedar grande.
En conclusiones con una platilla competitiva que se está armando, ¿podrá el novato Antonio Morales amalgamar y dirigir o encaminar a este equipo a un titulo en el torneo nacional? Será una incógnita interesante de ver cómo se desarrolla en el transcurso de los próximos torneos. Aparte se le autorizó por la junta directiva traer a Carlos da Silva como subentrenador, que nunca ha tenido ningún vínculo con el quipo lanudo, pero como jugador tampoco fue un extranjero sobresaliente, la propuesta era dejar a alguien de la casa, pero se respetó la petición de Morales. A existido una escases de técnicos en el medio, ya no pasábamos de Paco Melgar, Walter Claverio o Sergio Guevara. ¿Qué se han hecho los cientos de jugadores nacionales que han jugado en los últimos 30 años en Guatemala? Edwin Wetsphal, Memin Funes, Jorge Rodas, Fredy Villanueva, Julio Girón, Fredy Ovalle, en fin ¿Por qué ya la mayoría en un 95% ya no siguieron la carrera de técnicos de futbol, es una camada que hoy no se sabe a que se dedican actualmente, ante estos fenómenos han surgido personas que se dedican a esta profesión, pero salen del anonimato. Antonio Morales hoy tiene en sus manos un proyecto, un equipo tan importante en Guatemala, que por esas circunstancias que mencioné han surgido estas posibilidades, ojalá sepa aprovecharla, es una oportunidad de oro, que en otros tiempos no se hubiera dado. Si me preguntaran a quién hubiera traído en su lugar, quizá yo le hubiera concedido ese honor a un exjugador como Albertico Salguero, creo que ya es justo que un equipo grande se fije en el como estratega y ya no este bregando en equipos de categorías mas bajas. El tiempo nos dará la razón de muchas dudas, le deseamos lo mejor al equipo chivo por el bien de esta noble afición.
Hugo Siliezar López
Concepto de disrupción y la Xela Profunda
Se avecina la campaña electoral, que ha tomado el modesto nombre de Tiempo de Humildad.
Se avecina una gran ola. De esas que traspasan los límites que habíamos calculado y nos terminan mojando. Se avecina la campaña electoral, que ha tomado el modesto nombre de Tiempo de Humildad.
A nadie le es ya desconocido que han comenzado a inundarse las redes sociales de personas que, en las próximas Elecciones Generales y de diputados al Parlamento Centroamericano, desean buscar un puesto público y pareciera que ven la carrera como si ya hubiera empezado.
Lo digo así porque el tiempo parece que comienza a apremiarles. La razón: deben llegar a ser conocidos y benevolentemente aceptados por la mayor cantidad de ciudadanos para que su trabajo se vea reflejado en las urnas.
Acá, particularmente, entra el concepto de la Xela Profunda. Considere usted, como ciudadano que conoce a muchos vecinos, se relaciona en varios sectores y se sabe el nombre de las avenidas y las calles, que hay una parte muy importante de Xela que nunca llegará a conocer: un callejón nuevo, un café recóndito que su círculo de amigos no visita o un centro comercial al que nunca ha entrado. Esa Xela no deja de existir por el hecho de que usted no la conozca.
Los aspirantes a candidatos lo saben y, para llegar a todos esos rincones a los que su círculo personal no les permite acceder, deben recurrir a la disrupción.
La RAE lo explica así: "Rotura o interrupción brusca". En los términos que nos interesan, es prácticamente interrumpir su jornada para llamar su atención y tratar de que lo conozcan, cueste lo que cueste.
¿Cómo lo harán? Pues recurriendo al entretenimiento, a la falsa humildad, al populismo en redes sociales y a promesas que, conforme avancen los días, seguirán siendo más numerosas y cada vez más cercanas al tono de lo ridículo.
No importa qué mecanismo usen: deben llegar a la mayor cantidad de audiencia y deben hacerlo ahora, porque el 22 de enero de 2027 es la convocatoria de elecciones y los ciudadanos irán a las urnas el 27 de junio de 2027.
Se avecina una gran ola; quise decir, un maremoto.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónElecciones 2027
A la memoria del Lic. Juan Francisco Solórzano Foppa
En memoria de Juan Francisco Solórzano Foppa —ahora, mártir—, nuestro destino lo debemos construir juntos. El Lic. Foppa —cariñosamente llamado así— nos dijo, nos habló, nos ilustró; bueno, para que entendamos mejor, nos dijo nombres y apellidos de la gente que no es gente y que está realizando actividades ilícitas a la sombra del poder oscuro de la justicia, que no es justicia, y por eso nos han hecho tanto daño. ¡Es inconcebible que, a estas alturas de la vida y del tiempo, no hayamos entendido!
Hermanos de los cuatro pueblos que cohabitamos Guatemala, no tenemos por qué perdernos, no. ¿Quién fue el culpable de este vil y atroz asesinato? Pues está claro: el gran Solórzano Foppa dejó videos y ahí está la respuesta. No perdamos el tiempo en hacer o construir narrativas con base en conjeturas o charlas baratas divulgadas en las plataformas virtuales de TikTok y Facebook, entre otras. ¡No perdamos el tiempo jugando a investigadores o creadores de contenido sin contenido!
Entiendo muy bien el grado de frustración, enojo e impotencia que nos invade ante este hecho trágico y por demás histórico en la vida democrática del país, el cual fue provocado por gente con pensamiento semifeudal y, obviamente, con la ayuda de vasallos analfabetos leales a los intereses del señor semifeudal; sin embargo, esto no nos detendrá, nos obliga a actuar de una mejor manera, es decir, a grandes males, grandes soluciones. Los politiqueros y baratos ya están llegando a visitarnos, nos estrechan la mano, nos abrazan, nos saludan y hasta se quitan el sombrero. Todas esas acciones simple y sencillamente son hipocresía en su máxima expresión. Junto a ellos llevan block, cemento, lámina y hasta la iniciativa de ley para darle nuestro dinero, disfrazado de salario, a los COCODES: la corrupción hasta no más poder. Entonces, pregunto: ¿será usted capaz, que está leyendo estas líneas, de darles su voto? La familia, la mamá, la esposa y los hijos del Lic. Foppa se lamentarían enormemente por estas actitudes corruptas, que sin duda habrá por montón; menos mal, los buenos somos más.
Estimado lector, en todos los espacios donde tuvo relación de trabajo, de amistad, incluso de recreación, el Lic. Foppa procuró una vida de principios y valores, sobre todo, solidario con las causas justas —la solidaridad fue manifestada por él hacia nuestros hermanos exlíderes de los 48 Cantones, Luis y Héctor, también al Sr. José Rubén Zamora; incluso, enfrentó la cárcel por defender a José Rubén—, combatiendo frontalmente y sin tapujos la corrupción. Entonces, con mayor razón y con sentido de coherencia debemos procurar en nuestras relaciones públicas y privadas aquello de amar al prójimo como a nosotros mismos.
Combatir la corrupción es el legado de Juan Francisco Solórzano Foppa y lo debemos afrontar unidos, porque los guatemaltecos ya no debemos seguir divididos. No han pasado años, sino décadas, y los pocos avances que se han tenido son casi nada en medio de este mar de incertidumbre que no nos deja vivir como Dios manda. ¿Qué más tenemos que sufrir para entender que, si no nos unimos, nos hundiremos irremediablemente?
Reitero, está claro qué vehículos electoreros representan y practican la corrupción y la narcopolítica, esas acciones que denunció con vehemencia y carácter el Lic. Foppa; entonces, por ellos jamás debemos votar. Los partidos buenos —no perfectos— que siempre han caminado separados tienen la oportunidad de hacer historia a favor del pueblo. Si no caminan juntos en 2027, temo que jamás podrán llevar más de cinco diputados al Congreso, más de cinco alcaldes municipales, menos un binomio presidencial al Palacio Nacional. Únanse y caminen juntos por el amor y bienestar del pueblo honesto y digno.
“Por medio de la unidad de los buenos se alcanza el bienestar del pueblo”.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Proteger y servir: ¿lema o contradicción?
No basta con condenar los hechos ni con prometer investigaciones. Se necesitan resultados, transparencia y sanciones cuando corresponda.
La ironía es indignante: la institución cuya misión es proteger y servir termina bajo sospecha de vulnerar los derechos de ciudadanos a quienes debía garantizar seguridad. ¿De qué sirve un lema cuando las actuaciones de quienes deben honrarlo ponen en duda la confianza pública?
Cómo sabemos todos, los hermanos Rigoberto Choc Toz, de 30 años, y Daniel Zaqueo Choc Toz, de 18, fueron capturados tras el asesinato del abogado Juan Francisco Solórzano Foppa y Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro. Sin embargo, el Juzgado de Turno decretó falta de mérito a su favor y ordenó su libertad inmediata. También el Ministerio Público solicitó esa resolución ante las dudas surgidas durante el procedimiento policial.
Los señalamientos sobre la implantación de un arma, que actualmente se investigan, son gravísimos. Al comprobarse que agentes alteraron evidencias para incriminar a personas inocentes, no estaríamos ante un simple error, sino frente a una conducta que traiciona la función pública y atenta contra la justicia.
Por eso, los siete policías señalados deben ser investigados con rigor e imparcialidad. Si existen elementos suficientes, corresponde separarlos preventivamente de sus funciones conforme a la ley, establecer responsabilidades y examinar la actuación de sus mandos inmediatos y superiores. La jerarquía no puede convertirse en refugio ni la impunidad en costumbre.
La muerte de Solórzano Foppa y Aguilar Gamarro es una tragedia que exige esclarecer quiénes los mataron y por qué. Pero también ha expuesto una herida institucional que no podemos ignorar: cuando quienes deben investigar la verdad la manipulan, el Estado pierde credibilidad y la ciudadanía queda desprotegida.
No basta con condenar los hechos ni con prometer investigaciones. Se necesitan resultados, transparencia y sanciones cuando corresponda.
Una sociedad no se salva ocultando sus heridas, sino teniendo el valor de limpiarlas, corregirlas y exigir justicia, sin excepciones ni privilegios.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónGuatemala
Foppa, un legado más allá de las palabras
Recuerdo su sencillez, escuchaba las opiniones de todos, compartía sus conocimientos sin reservas ni envidias.
Con respeto y pesar escribo en memoria del licenciado Francisco Solórzano Foppa, mucho se dice sobre su trayectoria y lucha contra la corrupción en Guatemala. Más allá de las diferencias de pensamiento, ninguna vida debería terminar por decisión de otros, hoy quiero recordar una faceta que conocimos quienes tuvimos la oportunidad de coincidir con él en el ámbito profesional.
Lo conocí hace varios años, durante unas jornadas de capacitación de legislación contra la corrupción dirigidas a funcionarios públicos; posteriormente, coincidimos nuevamente en equipos interinstitucionales, coordinando algunas acciones junto a otros profesionales y amigos en común.
De aquellas experiencias recuerdo su capacidad para aplicar el método científico en la investigación de casos complejos, tenía una manera particular de orientar y enseñar ello a los equipos en la formulación de hipótesis, objetivos, identificar problemas y soportar los medios de prueba, análisis de información y construcción de expedientes debidamente sustentados. Sabía integrar distintas disciplinas para encontrar respuestas donde inicialmente solo parecían piezas dispersas de un rompecabezas.
Fueron jornadas de trabajo que llegaron a extenderse hasta dieciocho horas al día, en las que su expresión “vamos a encontrar la solución” mantenía el ánimo del equipo. Tenía convicción de que las instituciones funcionaban si eran dirigidas por personas con voluntad de hacerlo bien.
Recuerdo su sencillez, escuchaba las opiniones de todos, compartía sus conocimientos sin reservas ni envidias y comprendía que cada profesional tenía algo valioso que aportar. Esa forma de trabajar permaneció incluso cuando asumió como funcionario en la SAT.
Guatemala pierde a una persona cuya experiencia dejó enseñanzas profesionales con quienes alguna vez compartió espacios de trabajo, sobre todo porque podemos honrar su memoria desde nuestras propias responsabilidades, procurando actuar con legalidad y compromiso con las causas justas, el verdadero legado de un profesional también está en los conocimientos que comparte. Mis condolencias a su familia y amigos. Que en paz descanse, licenciado Foppa.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónJuan Francisco Foppa
Otro año escolar que se va
Quizá le son familiares las siguientes frases: “Otro año ya se ha ido, cuántas cosas han pasado, algo hemos aprendido, algo hemos olvidado”. Seguramente dirá que es la introducción de una canción muy popular; está en lo correcto, aplica muy bien a la reflexión que quiero realizar.
Estamos en el declive de un ciclo escolar. Muchos han culminado, otros están por terminar; por lo que es conveniente evaluar y enmendar. Es otro año que se va en el que han transcurrido muchas cosas que deben mejorar para ir un paso hacia adelante en términos educativos. Guatemala lo necesita.
No es desconocido para todos que la educación en nuestro país ha ido en declive. La calidad de los estudiantes no es la misma que la de los estudiantes de hace una década, lo que es preocupante. Por supuesto que, desde el ángulo o perspectiva en que se evalúe, las opiniones pueden variar y ser completamente diferentes. Muchos responsabilizarán a los maestros diciendo: “Ya no hay buenos maestros que dominen contenidos, que sean ejemplo para los estudiantes, maestros con temple y carácter”. Otros dirán: “Es responsabilidad de los padres que en muchas ocasiones están ausentes, llevan a sus hijos para que los maestros realicen el trabajo que corresponde hacer en el núcleo familiar, la construcción de valores y la emisión de sanciones para corregir conductas que en muchos casos son el reflejo de lo que se vive en casa”. Alguien más opinará: “Es responsabilidad de la escuela que se torna aburrida, sin motivación alguna; es mucho más atractiva la tecnología que mucho facilita, a un clic resuelve la vida, privilegiado aquel que la sabe manejar porque sin tanto trabajo y esfuerzo todo es resuelto”. No faltará la opinión: “Son los estudiantes faltos de interés, irresponsables, irrespetuosos hacia las autoridades, no digamos a las reglas y normas”.
Sin buscar responsables, lo importante es corregir y aplicar viejas o nuevas estrategias cimentadas en valores para que la calidad educativa se fortalezca, sin olvidar que este trabajo es de todos. Es necesario, preciso e imperante aplicar valores familiares, éticos, morales, religiosos y sociales que se reflejen en acciones, en el papel que nos corresponda, como autoridades, como padres, como maestros, como estudiantes.
“Quizá la cura para una educación decrépita sea ejercitarnos en el temor a Dios”. Recuerde: en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
El autocuidado es prevención
Hace poco más de dos años, durante un chequeo de rutina en casa, descubrí unas bolitas en mis senos. Recuerdo que lo primero que sentí fue miedo. Revisé nuevamente y me provocaba un poco de dolor; mi mente comenzó a imaginar muchas cosas, la incertidumbre se apoderó de mí. Ese mismo día llamé a mi ginecólogo y realicé una cita. Después de realizarme los estudios correspondientes, el diagnóstico fue fibroadenomas, pequeños tumores benignos de la mama, bastante comunes en nosotras, las mujeres. Sentí tranquilidad y mis pensamientos negativos se dispersaron de inmediato. Comprendí algo que hoy quiero compartir: no debemos esperar a que algo duela, alarme o inquiete para prestar atención a nuestra salud. Es importante conocer nuestro cuerpo, atender los cambios que presenta y buscar respuestas a tiempo. La detección temprana puede hacer una diferencia importante en el diagnóstico y tratamiento para la salud.
En este Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, quiero invitarte a realizar una pausa y preguntarte: ¿cuándo fue la última vez que priorizaste tu salud?
Programa tus chequeos, conoce tu cuerpo y consulta con un profesional de la salud ante cualquier cambio.
El autocuidado va más allá del arreglo personal, elegir prendas de vestir o encontrar un momento para descansar; el autocuidado es también tomar la decisión de proteger tu salud, tu bienestar.
Las revisiones recomendadas pueden variar según la edad, antecedentes familiares y factores de riesgo. No esperes a tener miedo para cuidar de ti; tu salud merece estar entre tus prioridades. Si tú estás bien, tu familia también. Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
El derecho a equivocarnos
Algunos tienen consecuencias que debemos asumir. Se trata de tener la honestidad de reconocerlos y, sobre todo, la voluntad de corregirlos.
Con los años he aprendido que una de las cosas más difíciles para las personas es reconocer que nos hemos equivocado. No importa cuánto hayamos estudiado, qué responsabilidades tengamos o cuánta experiencia hayamos acumulado. A veces, decir simplemente “me equivoqué” nos cuesta más que el propio error. En mi vida personal y profesional he tomado decisiones que, vistas con el tiempo, seguramente habría hecho de otra manera. También he conocido personas extraordinarias que no tenían dificultad en reconocer sus errores, mientras otras, con mucha preparación y experiencia, encontraban mil razones para justificar los suyos.
Creo que buena parte del problema está en cómo aprendimos a entender los errores. Desde pequeños nos enseñaron que equivocarnos era algo malo, que debíamos tener siempre la respuesta correcta. Y así fuimos creciendo con la idea de que admitir una equivocación podía hacernos perder el respeto de los demás. Pero la vida nos demuestra algo diferente. He visto cómo una disculpa sincera puede recuperar una amistad, cómo reconocer una decisión equivocada puede mejorar el ambiente de trabajo y cómo escuchar una opinión distinta puede ayudarnos a encontrar soluciones que antes no habíamos considerado.
No se trata de justificar nuestros errores ni de restarles importancia. Algunos tienen consecuencias que debemos asumir. Se trata de tener la honestidad de reconocerlos y, sobre todo, la voluntad de corregirlos. Quizás deberíamos enseñar más a nuestros hijos y a quienes nos rodean que equivocarse no es el fin de nada, y que pedir disculpas, cambiar de opinión o comenzar de nuevo también son formas de crecer. Después de todo, nadie tiene todas las respuestas. Tengamos siempre presente que, si algo también nos enseña la vida, es que nunca dejamos de aprender, especialmente de aquello que no hicimos bien.
Luis Felipe Polo
OpiniónReflexión
El uso ético de la inteligencia artificial
La tecnología debe estar al servicio de las personas, no convertirse en una herramienta para perjudicarlas.
La inteligencia artificial puede ayudarnos a trabajar más rápido, analizar información y encontrar soluciones. Sin embargo, cuanto mayor es su capacidad, mayor debe ser nuestra responsabilidad al utilizarla. Para empresarios y profesionales, la pregunta no debería ser solamente ¿qué puede hacer la IA por mi empresa?, sino también ¿qué debería permitirle hacer?
El primer principio es no causar daño. No debemos utilizar la IA para engañar clientes, manipular información, discriminar personas, fabricar noticias falsas o vulnerar la privacidad. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no convertirse en una herramienta para perjudicarlas.
Proverbios 11:3 enseña: “La integridad de los rectos los encaminará”. La honestidad debe mantenerse incluso cuando una herramienta tecnológica nos permita actuar rápidamente o permanecer en el anonimato.
El segundo principio es verificar antes de confiar. Una respuesta generada por IA puede contener errores. Por eso, quien firma, publica o toma una decisión sigue siendo responsable de revisar la información.
La Biblia nos recuerda: “El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos” (Proverbios 14:15).
Finalmente, debemos preguntarnos si nuestro uso de la IA beneficia realmente a las personas. “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos”(Lucas 6:31).
La inteligencia artificial puede aumentar nuestra productividad, pero la ética debe dirigir su poder. Usarla bien no significa aprovechar todo lo que puede hacer, sino utilizarla para hacer lo correcto.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónInteligencia Artificial
A una fiesta se asiste con traje de fiesta
El profeta Isaías habla de que el Señor, en aquel día, preparará un festín, una fiesta con platillos suculentos para todos los pueblos. Una fiesta en donde habrá vinos exquisitos y manjares. Les quitará el velo que les cubre el rostro para que puedan ver bien. Y ese día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara”. Y hay que alegrarse por la salvación que nos trae (Is 25, 6-10). Esta fiesta que prepara el Señor es para todos. Todos estamos llamados a la salvación. Dios quiere salvarnos a todos. Pero no nos obliga. Dios da oportunidades para que mejoremos nuestra vida, para hacer esos cambios que haya que hacer, para arrepentirnos, para disciplinar un poco más nuestra vida cristiana. Pero esto ya depende de cada uno. Si alguien no quiere, Dios respeta esa decisión de cada uno. Ojalá estemos dispuestos a hacer cambios integrales en nuestra propia vida para que, cuando el Señor venga, me encuentre listo y yo pueda participar plenamente de la vida eterna.
“Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza”. Sin embargo, agradece el apoyo que le dieron por medio de Epafrodito cuando él estuvo preso, posiblemente en Éfeso. Y le pide a Dios que también satisfaga o cubra las necesidades de la comunidad (Flp 4, 12-14. 19-20). Todo tiene su tiempo. Hay un tiempo en el que uno no tiene casi nada y hay tiempos en los que uno tiene para comprarse al gustito. Y todo esto hay que agradecerle a Dios. Pero ya sea que vivamos en pobreza o en la riqueza, nunca nos olvidemos de los pobres, de los que no tienen nada para vivir.
En Mt 22, 1-14, Jesús cuenta la parábola de un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Y mandó a sus criados para que llamaran a los invitados, pero estos no quisieron ir. El rey manda a otros criados para que los inviten, pero uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás insultaron y mataron a los criados. Entonces, el rey se molesta y los manda a matar y a prenderle fuego a la ciudad. Pero como la fiesta ya estaba lista, entonces manda a sus criados para que salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren. Y encontraron a buenos y malos, pero todos fueron invitados.
El único requisito era ir con “traje de fiesta”. Cuando ya todos estaban en la fiesta, el rey se da cuenta de que hay un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y da la orden para que lo saquen de la fiesta. Ahora bien, cada uno ha recibido esa invitación para asistir a la boda. Pero para poder participar en este banquete de bodas, se me pide el traje de la justicia, de la fortaleza, de la templanza y de la fortaleza. Se me pide asistir con el traje de la fe, esperanza y caridad. En una palabra, el requisito para poder disfrutar de esta fiesta es llegar con el traje de la conversión de vida.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.















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