Nuestro presupuesto de ingresos y egresos 2026. Parte IV, final
Resumiendo este somero análisis al presupuesto de Ingresos y Egresos 2026 del Estado, los contribuyentes aportaremos 126 mil 800 millones 287 mil 853 quetzales —78% del total de presupuesto—, hay un saldo no ejecutado del año 2025 de 5 mil 417 millones 094 mil 804 quetzales, además se recuperarán otros ingresos de 51 millones 209 mil quetzales, entonces, nuestra disponibilidad será de 132 mil 268 millones 591 mil 657 quetzales, es decir, casi, el 80%; pero, lo que necesitan o lo que pidieron los tres organismos del Estado —legislativo, judicial y ejecutivo— son 63 mil 469 millones 328 mil 657 quetzales, estimado lector, podrá darse cuenta, nos hace falta 31 mil 200 millones 737 mil quetzales, ¿qué hacemos?, la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda del congreso ya aprobó el dictamen y los diputados ya aprobaron el presupuesto, es decir, ya está cocinado. Tenemos que pedir prestado el 20% del presupuesto.
Estamos ante un círculo vicioso, la de nunca acabar. Leamos más despacio, el Estado necesita prestar, en 2026, 31 mil 200 millones 737 mil quetzales, sin embargo, en el presupuesto de egresos, el Estado está indicando que pagará 21 mil 368 millones 706 mil 634 quetzales para abonar a la deuda histórica —capital e intereses y comisiones—. Les explico más a detalle el pago a la deuda pública: Lo que realmente se pagará al capital serán 3 mil 383 millones 944 mil 700 quetzales, y el pago a intereses y comisiones será de 17 mil 984 millones 761 mil 934 quetzales; en otras palabras, de un quetzal, se pagarán 16 centavos a capital y 84 centavos a intereses y comisiones. ¿Señores diputados de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, cómo es posible que, nuestro dinero se utilice para pagar más en intereses y comisiones que a amortizar al capital?
El dolor de cabeza no termina allí. Con bombos y platillos festejamos que, vamos a abonar a capital 3 mil 383 millones 944 mil 700 quetzales, pero, regresamos y entramos de nuevo al local del prestamista para pedirle 31 mil 200 millones 737 mil quetzales para darle sueldos, bonificaciones, combustible, viáticos, viajes, asesores a los funcionarios de los tres organismos del Estado, si no les damos esos gustitos, se enojan y no nos atienden bien. Estimado y honorable lector, ya se dio cuenta de que, nuestra deuda pública a finales del año 2026 aumentará 27 mil 816 millones 792 mil 300 quetzales. ¡Qué lamentable, qué manera de administrar —robar— nuestros impuestos!
Por eso insisto, lo reitero una y mil veces, usted y yo, debemos exigir el manejo y uso transparente, responsable y ético el dinero que reciben los CODEDES y COMUDES, porque, serán más de 10 millones más el saldo que no será ejecutado en 2025, lo que tendrán a la mano estas instituciones. Es inaudito, inaceptable y vergonzoso, en el presupuesto 2026, a los CODEDES y MUNICIPALIDADES les asignaron el 15% del presupuesto, mientras que, para pagar la deuda pública, —capital e intereses— se asignó el 20%.
La responsabilidad es compartida, lamentablemente hay poca ciudadanía y casi no la ejercemos, y cuando nos animamos a ejercerla, y, manifestamos nuestra indignación, el aparato perverso y corrupto del pacto de corruptos —MP, CSJ, CC— funcionan a la perfección y nos criminalizan, sin embargo, el futuro de nuestros hijos y nietos, está en nuestras manos y debemos defenderlo a cualquier precio.
Prefiero morir de pie que vivir de rodillas, no es una frase común, significa, vivir con dignidad, libertad y principios arraigados, enseñanzas de nuestros ancestros, en lugar de sobrevivir en sumisión, opresión, con la cabeza agachada ante la mirada del corrupto.
¡UNA NAVIDAD SIN PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD PARA LUIS, HÉCTOR, CHEPE, CAMPO Y CIENTOS DE EXILIADOS!
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Volver a la palabra
En medio de todo ello, hay una pregunta que seguirá acompañando estas páginas: ¿dónde queda la persona? De allí nace el nombre de esta columna: El Factor Humano.
Volver a escribir una columna semanal es, de alguna manera, volver a casa.
Por eso quiero comenzar agradeciendo a La Voz de Xela y a su director, mi buen amigo César Pérez Méndez, por abrirme este espacio y permitirme retomar una costumbre que durante muchos años fue parte importante de mi vida: sentarme frente a una página en blanco, observar lo que ocurre a nuestro alrededor y compartir una reflexión con quienes están al otro lado.
Regreso a la columna semanal en un mundo muy distinto. La inteligencia artificial transforma nuestra manera de trabajar, aprender y relacionarnos; nuestras democracias enfrentan nuevos desafíos; la política continúa alejándose demasiadas veces de las personas; y vivimos rodeados de información, aunque no necesariamente de mayor comprensión.
En medio de todo ello, hay una pregunta que seguirá acompañando estas páginas: ¿dónde queda la persona?
De allí nace el nombre de esta columna: El Factor Humano.
Cada martes quiero conversar con ustedes sobre Guatemala y el mundo; sobre política y democracia, educación y derechos humanos, liderazgo, inteligencia artificial, tecnología y transformación social, entre muchos otros temas que forman parte de nuestra realidad. Algunas veces coincidirán conmigo y otras seguramente no. Una columna de opinión no debería buscar únicamente aprobación; debería provocar preguntas, abrir conversaciones y, cuando sea necesario, incomodarnos un poco.
También escribiré desde la experiencia, pero con la mirada puesta en el futuro. Porque después de tantos cambios tecnológicos y sociales, sigo convencido de algo muy sencillo: ninguna innovación tiene verdadero sentido si dejamos atrás a las personas.
Gracias a La Voz de Xela por la invitación y gracias a ustedes por acompañarme desde esta primera entrega.
Nos encontraremos aquí cada martes.
Y, como siempre, seguiremos poniendo el factor humano en el centro.
Luis Felipe Polo
OpiniónEl Factor Humano
Libres para decidir: cuando la libertad comienza en la mente
Septiembre nos invita a hablar de libertad, pero existe una independencia mucho más íntima que la de cualquier nación: la libertad que comienza en nuestra propia mente.
Septiembre nos invita a hablar de libertad, pero existe una independencia mucho más íntima que la de cualquier nación: la libertad que comienza en nuestra propia mente. Para empresarios y profesionales, muchas de las cárceles más difíciles de reconocer no tienen paredes: están hechas de pensamientos, temores y presiones.
Un empresario puede tener una empresa, empleados, propiedades y recursos, y aun así sentirse atrapado. Puede ser prisionero de la necesidad de agradar, del miedo a equivocarse, de la comparación con otros o de la presión por mantener una imagen de éxito.
La mente puede convertirse en una oficina abierta las 24 horas.
“¿Y si fracaso?”
“¿Qué van a pensar de mí?”
“¿Y si pierdo lo que he construido?”
“¿Por qué otros avanzan más rápido que yo?”
Son preguntas legítimas, pero cuando gobiernan nuestras decisiones dejan de ser simples pensamientos y comienzan a convertirse en cadenas.
La Biblia plantea una alternativa: “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2). La libertad comienza cuando dejamos de aceptar automáticamente todo lo que pensamos como una verdad.
También encontramos una promesa contundente: “Porque Dios no nos ha dado el espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”(2 Timoteo 1:7).
Y quizá una de las declaraciones más conocidas de Jesús sea también una de las más desafiantes: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”(Juan 8:32).
Ser libre no significa vivir sin responsabilidades, problemas o presión. Significa que esas circunstancias no tienen necesariamente que gobernar nuestras decisiones.
Un profesional libre puede escuchar una crítica sin destruirse por ella. Un empresario libre puede reconocer un error sin considerar que su identidad ha fracasado. Una persona libre puede decir “no” aunque otros esperen que diga “sí”.
La pregunta no es solamente cuánto hemos logrado, sino quién está gobernando nuestra mente mientras lo logramos.
Porque cuando aprendemos a pensar de manera diferente, también comenzamos a decidir de manera diferente.
Y la próxima semana iremos un paso más allá: hablaremos de una de las mayores cárceles mentales del mundo empresarial y profesional: el miedo al fracaso.
La Voz de Xela
OpiniónReflexión
Confía en lo que aún no puedes ver
¿Será que estoy en el camino correcto? Es común cuestionar constantemente si lo que estamos haciendo nos lleva a los resultados que deseamos. Hay momentos en los que hasta la fe decae, pensando que el camino es difícil, que el esfuerzo constante sigue sin dar respuestas. No todo lo que está creciendo puede verse inmediatamente. Recientemente escuché a Susana Zabaleta dar una anécdota sobre el crecimiento de los árboles: al sembrar la semilla, las raíces empiezan su trabajo por debajo de la tierra, en la oscuridad, donde nuestros ojos no alcanzan a mirar. Para que el árbol crezca y podamos verlo, quizá pase mucho tiempo, años inclusive. Así es en la vida: adaptar un nuevo hábito, emprender con un negocio, poner en marcha una idea, cambiar la manera de pensar, soltar antiguas creencias, se acompañan de procesos internos que, cuando ocurren, no siempre los resultados externos son inmediatos.
Hay una herramienta de coaching que me gusta aplicar en situaciones donde la confianza disminuye por no ver el resultado: “visualiza el futuro”:
· Cierra los ojos, respira profundo e imagina que han pasado seis meses:
• ¿qué sientes?
• ¿qué decisiones estás tomando?
• ¿qué hábitos tienes?
• ¿cómo estás vestida(o)?
Las respuestas te ayudan a programar tu mente, a creer en tus capacidades. Confiar no significa esperar sin actuar, puedes seguir avanzando, con la convicción de que el resultado óptimo llegará.
Cuando estés en un proceso de transformación, no esperes a sentirte listo o lista para comenzar a cuidarte, elígete con amor y respeto. Si estás en la etapa donde la semilla fortalece sus raíces, no abandones si aún no hay frutos. Confía en lo que aún no puedes ver, confía en tus pequeñas acciones, en tu capacidad de aprender, de decidir, confía en tu proceso de reinventarte, porque lo que estás construyendo pronto florecerá. Recuerda que, en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
La vida y su fragilidad
Pensando en la terrible tragedia vivenciada algunos días en Nepal, a miles de kilómetros de distancia de nosotros, además de muchos otros acontecimientos derivados de fenómenos naturales que generan gran impacto a nivel mundial, nos hace pensar que algo está cambiando; muchas opiniones surgen y nos hacen reflexionar sobre las espantosas consecuencias producto del menoscabo generalizado, originado por el ser humano, afectando el equilibrio y armonía del planeta, daños que en muchos casos son irreversibles; quizá no sea el momento para buscar culpables, pero sí un buen momento para detenernos a reflexionar.
Sin el afán de ser pesimista, nos encontramos viviendo momentos difíciles, no solo a nivel local, sino a nivel universal, muchos problemas ambientales que generan otro tipo de problemas. Todo esto nos invita a reflexionar sobre el valor de la vida. La Biblia dice: “El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor del campo. Que pase el viento por ella y pereció, y su lugar no la conocerá más”. Esta metáfora refleja que la vida humana es temporal y frágil.
Estamos acostumbrados a vivir como que la vida la estuviéramos comprado, muchas veces postergando cosas, acciones o actitudes para un mañana que no estamos seguros de que llegará. Este pasaje habla sobre lo frágil que es nuestra existencia, no solo porque existen factores externos que pueden afectarnos y que no están en nuestras manos controlar, sino porque hay factores internos que sí podemos modificar y no lo hacemos.
Al escuchar qué fue lo que provocó este desastroso incidente, expertos explican que el desprendimiento masivo de hielo, rocas y glaciares bloqueó el cauce del río, generando una inundación repentina y violenta, lo que dio paso a un sismo, provocando el deslizamiento de tierra; al punto que quiero llegar es que en nuestra vida hay situaciones internas que muchas veces identificamos y conocemos que provocan situaciones lamentables que pueden ser evitadas. Muchas de estas repercuten en la salud, en relaciones familiares o laborales.
“La invitación es para que reflexionemos sobre nuestra vida y nos preguntemos si estamos aprovechando el tiempo para vivir el presente”, recordando que en la vida todo tiene sentido.
Los Influyentes · La Voz de Xela
El que miente para llegar, roba para pagar
Resulta que en tiempos del profeta sucedían cosas muy feas. Había cosas feas en los tribunales de justicia, en la administración de los impuestos, en los cargos y nombramientos que hacía para el templo. Había abuso de poder, violación a los derechos humanos. En aquel tiempo había personas sin ética; otros se aprovechaban de sus puestos públicos, etc., (Is 22, 19-23).
Isaías nos habla de Sebná, un hombre de negocios sucios que era el mayordomo o administrador de la casa real. Se caracterizaba por su ambición desenfrenada, tenía un complejo de superioridad o delirios de grandeza, que aparentemente servía al rey y al pueblo. Pero era una apariencia. Quería ser recordado como buen hombre en el futuro, por lo que había programado construir un monumento funerario. Hoy habría optado por construir una estatua, ponerle su nombre a un puente importante o a un estadio.
A Sebná no le interesaban los pobres y necesitados. Le interesaba construir su propia tumba. Por eso Dios le dijo a Sebná: “te echaré de tu puesto y te destituiré de tu puesto”. En otras palabras, Dios le dijo: ya basta de tanta hipocresía y abusos, yo te voy a destituir por mafioso y corrupto. A Dios le da asco todo aquel que no tenga ética y valores para actuar, tanto dentro como fuera de la iglesia. A Dios le repugna todo aquel que se hace rico con la fe y a costillas de los demás.
Hay muchos sebnás en la sociedad actual, sobre todo, en el ámbito político. La mayoría de los que optan a cargos públicos mienten para llegar y roban para pagar los favores de quienes les ayudaron a estar en donde están.
Estoy convencido de que nadie es perfecto. Todos fallamos y nos equivocamos cuando tenemos la oportunidad de liderar a algunas personas. Lo que quiero decir es que no es nada fácil vivir con ética en esta vida, pero si somos discípulos auténticos de Cristo, tenemos que esforzarnos cada día por ser misioneros éticos ahí en donde estemos.
A Jesús le importaron los pobres, los humildes y sencillos. A Jesús le importaron los excluidos y marginados. Y ellos son los destinatarios de nuestra evangelización. A Dios le importa el que sufre o la que sufre por una infidelidad matrimonial, a Jesús le importa el que tiene el vicio del alcohol, el que se droga.
Por lo tanto, sigamos siendo pequeñas gotas de verdad, honestidad e integridad en nuestras familias, en el trabajo, en los grupos, en dondequiera que estemos. Si criticamos a los corruptos, no seamos corruptos; si criticamos a los chismosos, no seamos chismosos; si criticamos al que me ofende, no ofendamos, etc.
Si de verdad creemos que Jesús es el Hijo de Dios, entonces traduzcamos esa fe en valores y virtudes. La fe tiene que ver con lo que hacemos y decimos. Que Dios nos ayude a ser voz de los sin voz. Algo podemos hacer desde esos espacios en los que estamos todos los días. No tenemos el poder político, pero esa no es excusa para no hacer nada en beneficio de los descartados de la sociedad. Los descartados muchas veces están a nuestro lado. Que no seamos ciegos al dolor y sufrimiento ajeno.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
VIH e ITS en Guatemala: una realidad que debemos hablar
La prevención requiere acciones concretas: aunque hay muchas, la más importante es una educación sexual eficiente en todos los momentos de la vida.
Hablar de VIH e infecciones de transmisión sexual (ITS) continúa siendo incómodo para muchas personas. Sin embargo, el silencio no protege. La información, la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado sí pueden hacerlo. En Guatemala, el VIH y las ITS siguen representando un importante desafío de salud pública. Datos recientes señalan que más de 40 mil personas viven con VIH en el país, con alrededor de 2 mil nuevas infecciones cada año, durante enero a agosto de 2025, el MSPAS notificó 20 mil 968 casos de ITS, destacando entre ellos tricomoniasis y verrugas anogenitales. Que no reflejan la realidad total, pues muchas pacientes buscan atención privada y no queda registro de ellas en el Ministerio de Salud.
El VIH y las ITS no distinguen edad, estado civil, profesión ni orientación sexual. Cualquier persona sexualmente activa puede adquirir una infección. Entre los principales factores de riesgo están las relaciones sexuales sin preservativo, tener nuevas o múltiples parejas sin conocer su estado de salud sexual, no realizarse pruebas después de una exposición de riesgo, tener una ITS previa, el consumo de alcohol u otras sustancias que favorezcan decisiones impulsivas y las dificultades para acceder a servicios de salud. Muchas ITS pueden no producir síntomas. Una persona puede sentirse completamente saludable y, aun así, tener una infección y transmitirla.
La prevención requiere acciones concretas: aunque hay muchas, la más importante es una educación sexual eficiente en todos los momentos de la vida.
Un resultado positivo para VIH no significa que la vida se detenga. Actualmente existen tratamientos antirretrovirales altamente efectivos que permiten a las personas con VIH tener una vida larga y saludable. Por eso, debemos combatir no solamente las infecciones, sino también el miedo, la discriminación y el estigma que muchas veces impiden buscar ayuda.
No debemos esperar a tener dolor, secreción, lesiones o cualquier otro síntoma para cuidar nuestra salud sexual. Una nueva pareja, una relación sin protección, dudas sobre una exposición, un embarazo o simplemente querer conocer nuestro estado de salud son motivos válidos para solicitar orientación y pruebas.
La sexualidad debe vivirse desde la responsabilidad, el conocimiento y el autocuidado.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
¿Cómo mejorar la calidad de vida del guatemalteco?
En el país, el Estado es quien está obligado a desarrollar políticas públicas para mejorar la calidad de vida del guatemalteco; nadie más tiene esa obligación. De esa cuenta, la Constitución Política de la República establece, en sus tres primeros artículos, esa obligación ineludible. Transcribo literalmente dichos artículos: “Artículo 1.- Protección a la Persona. El Estado de Guatemala se organiza para proteger a la persona y a la familia; su fin supremo es la realización del bien común. Artículo 2.- Deberes del Estado. Es deber del Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona. Artículo 3.- Derecho a la vida. El Estado garantiza y protege la vida humana desde su concepción, así como la integridad y la seguridad de la persona. Artículo 4.- Libertad e igualdad. En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. Ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad. Los seres humanos deben guardar conducta fraternal entre sí.”
Qué bonito se lee o, como solemos decir en nuestros Cantones, qué chilero se oye, pero del dicho al hecho hay largo trecho.
Urge en el país calidad de vida para más del 60% de la población y de estos, el 80% son pueblos indígenas, originarios y ancestrales. Solo basta con leer los informes de organizaciones especializadas en la materia o, en el caso de Quetzaltenango, solo basta caminar unos 10 kilómetros fuera del casco urbano —camino a las faldas del Volcán Santa María— y contemplar la cruda realidad en que vive la población; o el departamento de Totonicapán, que sigue ocupando uno de los primeros lugares en analfabetismo, pobreza y desnutrición, muy a pesar de que los alcaldes municipales y CODEDE, hoy por hoy, tienen el presupuesto más alto de la historia.
Como dicen los enemigos de la democracia o Pacto de Corruptos, en el actual gobierno se han administrado los presupuestos más altos de la historia y, con ello, cada CODEDE, COMUDE y, por supuesto, cada ministerio y organismo de Estado que tiene que ver con mejorar la calidad de vida de los guatemaltecos han tenido “SU” presupuesto más alto de la historia. Estimado lector, pregunto: ¿usted sabe cuál es el presupuesto de su municipalidad, de su COCODE o, por lo menos, sabe qué está haciendo el diputado de su departamento para mejorar la calidad de vida de la población? Empecemos por alfabetizarnos políticamente y ser ciudadanos responsables.
A todo esto, déjeme comentarle: para que verdaderamente podamos palpar y disfrutar de una mejoría en nuestra calidad de vida, necesitamos a una persona que vigile, supervise, esté al tanto de la ejecución de nuestro dinero destinado para salud, educación, seguridad, justicia, economía y empleo. Como muestra un solo botón: las municipalidades no están ejecutando como debiera ser los proyectos sociales; están esperando el año electoral para llegar a las comunidades y comprar el voto y así seguir en el poder local. Entonces, necesitamos a un Contralor General de Cuentas para que fiscalice y vigile que nuestro dinero esté bien utilizado, que exista inversión de calidad, que las obras sean ejecutadas por empresas de la localidad; no podemos seguir contemplando el manipuleo en la asignación de obras, es decir, ¿por qué una empresa del oriente del país tiene que venir hasta Totonicapán y ejecutar una obra de pavimentación? Reitero, ¿acaso no hay empresas constructoras en nuestro departamento?
Exijamos la elección de un Contralor General de Cuentas responsable, honesto, idóneo, que su trabajo sea precisamente lo que manda la ley: auditar el presupuesto general del Estado, controlar la obra pública y que esta sea de calidad, denunciar prácticas corruptas, sea quien sea, exigir la rendición de cuentas a todas las entidades que reciban fondos públicos y, por último, después de una exhaustiva investigación, extender finiquitos a los que administran fondos del Estado. Solo así, abonaremos una parte para aspirar a una mejor calidad de vida.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Muchas veces los problemas nacen de suponer
Desde la psicología, las suposiciones vienen de que nuestro cerebro intenta crear un escenario interpretando la realidad, pero sin toda la información disponible.
¿Cuántas veces hemos sufrido y nos hemos desgastado por solo suponer y no buscar la verdad? Muchas veces, los problemas no nacen de una pelea, sino de suponer sobre un hecho que no nos consta. A veces, interpretamos la falta de respuesta como rechazo, una mirada como desprecio, o nos imaginamos una conversación que no sucedió.
Desde la psicología, las suposiciones vienen de que nuestro cerebro intenta crear un escenario interpretando la realidad, pero sin toda la información disponible; por lo tanto, las ideas las construimos desde la información con la que contamos, nuestra experiencia, miedos, creencias e incluso lo que quisiéramos que pasara.
El problema aparece cuando se confunden esas interpretaciones y las empezamos a experimentar como un hecho. Las suposiciones pueden afectar especialmente las relaciones de pareja, las familiares y las laborales. Evitar preguntar directamente puede llevar a la persona a generar conflictos que no existían, pero que se basaron a partir de una mala interpretación de gestos o comportamientos.
En estos casos, también influyen las experiencias anteriores de la persona. Si la persona ha vivido rechazos, gestos malos o ha tenido malas relaciones interpersonales, le creará miedos que únicamente están en su cabeza, y se convierte en una persona temerosa y con miedo al abandono. Una experiencia pasada se puede convertir en un filtro para interpretar lo que está viviendo en el presente. Las suposiciones alimentan el sobrepensamiento, por lo que la persona termina construyendo una historia en su mente sin comprobar que haya pasado.
Para evitar estas situaciones, es importante aprender a preguntar antes de concluir. Una conversación directa puede resolver muchos de esos miedos. La inteligencia emocional juega un papel fundamental, ya que esta parte ayuda a que reconozcamos nuestras emociones y nuestros miedos, con ello comunicárselo a la otra persona para que también esté consciente de lo que podemos estar viviendo y así nos eviten horas de preocupación.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Las ratas e historia en el Xelajú MC
Marquen diferencia y sean, hipotéticamente, los “cracks” del equipo, porque en estas jornadas no es el nivel esperado por ustedes.
El martes pasado, al terminar el partido contra Cacique Diriangén, dos jugadores del Xelajú MC dieron declaraciones polémicas que desataron un sinfín de críticas. Estas fueron las palabras de Aparicio: “Nos dimos cuenta de que estamos nosotros con nuestra familia; la afición viaja más de 300 kilómetros solo para insultarnos. Como grupo no nos merecemos esto. Como equipo hemos puesto en alto el nombre de Xelajú y lo hemos puesto en posiciones en las que nunca ha estado. No lo merecemos porque estamos trabajando duro”.
Aclararé esta parte primero: el Club Xelajú MC no es la primera vez que está en instancias finales. Que el jugador no investigue o no conozca la historia es comprensible, pero es mejor no hablar con certeza ni afirmar algo que no es cierto. En 1962, el equipo llegó a instancias de semifinales y el campeón fue Chivas de Guadalajara, de México. Obviamente, los formatos han sido distintos a lo largo de los años. En esa oportunidad participaron equipos de Centroamérica, el Caribe y Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá). Fue similar a lo ocurrido en 2012, cuando Hernán Medford nos llevó a cuartos de final, entre los ocho mejores del área. También eran grupos, pero revueltos, no como ahora: primero la Copa Centroamericana y luego se juntan los primeros seis de los 20 equipos centroamericanos con los demás, llegando a formar hasta 27 equipos en la región. En esa oportunidad fue un lustre al nombre del equipo en la región: volvió a competir al más alto nivel.
O como pasó en 1982, cuando el equipo, como subcampeón nacional de 1981, participó en la primera fase, en un formato muy similar al de ahora en la Copa Centroamericana, llamada en ese entonces “Fraternidad Centroamericana”. Su presidente en ese entonces, el Dádiva del futbol, Domingo Lima, armó un equipo altamente competitivo y, como me dijo en una entrevista en una oportunidad Eduardo “Zancudo” Estrada: “Con ese equipo nos paseamos por toda Centroamérica”, afirmando la calidad del equipo que tenían.
Habían llegado a la final contra Real España, de Honduras, dirigido en ese entonces por el tico Marvin Rodríguez, quien después nos hizo campeones 14 años después, en 1996. Quiere decir que el equipo en 2025 igualó una marca que ya se había logrado con una constelación de futbolistas en 1982. Los actuales no la superaron como para afirmar que nos hicieron el favor de llevarnos a lo más alto de nuestra historia.
En otras competiciones, cuando el equipo ha salido campeón o subcampeón, ha sido eliminado en otras fases, ya sean iniciales o intermedias.
Las otras declaraciones fueron de Antonio de Jesús López, cuando sentenció: “Agradecemos a los aficionados que vinieron y a los demás les digo que las ratas son las que abandonan el barco cuando se está hundiendo”, en relación con mencionar que le afectó que el estadio en Guatemala estuviera casi vacío, comparado con la asistencia en la Copa Centroamericana de 2025, donde la afición dio cátedra de un apoyo irrestricto y amor a un club.
Con esa frase sentenció que les dolió ver un estadio con poca afición, pero eso fue también un castigo por los resultados que les antecedían: dos derrotas, una en Costa Rica y otra en Panamá, esta última por goleada. Pero esto pasa en cualquier parte del mundo. Aparte, son partidos de la primera fase y no son instancias finales como para exigir un estadio lleno.
Quizá el comparativo de ejemplo no fue el adecuado, porque se asemeja a decir que los aficionados que no llegaron son “ratas”, y eso le dolió a la gente, que ha sido súper fiel e irrestricta. Ni modo: como fallaron una vez, se les reprocha e insulta. No se vale.
Como lo decía el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez: “Ningún jugador, por bueno que sea, está por encima del club”. Y es cierto. Si son tan buenos, demuéstrenlo en la cancha. Lo más sensato sería pedirle una disculpa a la afición y, si en dado caso no lo hacen, pues demuestren en la cancha lo que realmente devengan, que es muy superior a los demás. Marquen diferencia y sean, hipotéticamente, los “cracks” del equipo, porque en estas jornadas no es el nivel esperado por ustedes.
Hugo Siliezar López
OpiniónXelajú MC














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