No se puede cambiar de pasión
Estamos experimentando algo nuevo: una sensación de gloria colectiva.
Como muchos de los que fuimos niños en 2005, siento que las eliminatorias de 2006 rumbo al Mundial de Alemania fueron las mejores, y en las que Guatemala estuvo más cerca de acudir a aquella cita donde la esperanza fue tan efervescente hasta el último partido, cuando se le ganó 3 a 1 a Costa Rica como local. Sin embargo, aún duele recordar que, contra todo pronóstico, Trinidad y Tobago le ganó 2 a 1 a México.
Hoy, 20 años después, he vuelto a revisar los números y a recordar aquellos duelos: el gol ante Panamá al último minuto, la chilena de Carlos “el Pescado” Ruiz ante los ticos… pero la verdad me asombra: Guatemala perdió cinco partidos, solo ganó tres y empató dos. En serio, no recuerdo en qué momento, ni cuándo, ni contra quiénes se perdieron esos cinco encuentros.
Ahora Guatemala está en una situación que parece familiar más no igual: en cuatro partidos ha ganado uno, empatado dos y perdido uno, y aun así depende de sí misma para buscar su primera clasificación a un Mundial. Estos mismos 20 años después, regresa a mí esa sensación que tuve de niño: estar tan cerca de ver a la Selección entre las mejores del mundo, haciendo historia en la Copa del Mundo.
La ilusión es doble, porque Xelajú MC también nos ha devuelto esa emoción que vivimos en la Navidad de 2024, cuando peleaba las instancias finales con aquellos inolvidables partidos de vuelta en casa; solo que ahora lo hace en el plano internacional. El sentimiento y llanto superchivo es algo que llevamos impregnado en la estructura del alma, y en verdad creo que muchos quetzaltecos lo compartimos. Estamos experimentando algo nuevo: una sensación de gloria colectiva que va más allá de la liga nacional.
De corazón, quiero que ambos equipos logren sus metas. Ver a Xelajú MC peleando la instancia final en la Copa Centroamericana y a Guatemala clasificando a su primer Mundial haría de este un año distinto, más especial incluso que 2024. Lo que nos queda es disfrutar estos tres meses de mucho futbol, alentar y, sobre todo, tener fe en nuestros equipos.
Me viene a la mente la frase de Guillermo Francella en la película El secreto de sus ojos (2009): “El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de religión, de dios... pero hay una cosa que no puede cambiar: no puede cambiar de pasión”.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónPasión
Xela: el auge inmobiliario que redefine nuestra ciudad
Mañana tendré el honor de conducir un evento que simboliza este momento. Más que una primera piedra, es la confirmación de que Xela está construyendo su futuro.
Quetzaltenango vive un momento histórico. Este año, el informe del Banco de Guatemala presentado en nuestra ciudad confirma un dato revelador: el comercio sigue siendo el principal motor económico, pero el sector inmobiliario ya ocupa el segundo lugar. No es casualidad. Es el reflejo de una ciudad que crece, se moderniza y proyecta confianza.
Basta recorrer Xela para constatarlo. Nuevas torres de apartamentos redefinen el paisaje urbano; complejos de bodegas impulsan la logística y la distribución regional; condominios emergen como respuesta a una demanda habitacional; y centros comerciales amplían la oferta de servicios y empleo. La construcción no es solo cemento y acero: es inversión, generación de trabajo y dinamismo económico.
El auge inmobiliario activa una cadena que beneficia a todos: arquitectos, ingenieros, albañiles, proveedores, comerciantes, transportistas y pequeños empresarios. Cada proyecto implica consumo local, contratación de mano de obra y fortalecimiento de la economía formal. Además, posiciona a Xela como un polo estratégico fuera de la capital, atrayendo inversión y reteniendo talento joven.
Este crecimiento también plantea retos: planificación ordenada, movilidad eficiente y sostenibilidad urbana. Pero, bien gestionado, el desarrollo inmobiliario puede convertirse en el gran catalizador de una ciudad más competitiva y moderna.
Mañana tendré el honor de conducir un evento que simboliza este momento. Más que una primera piedra, es la confirmación de que Xela está construyendo su futuro.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónInmobiliarias
Relaciones que nos unen
Las relaciones que nos unen no se construyen solas. Se cultivan con pequeños gestos diarios que, juntos, crean comunidades más humanas y solidarias.
Vivimos en sociedad, rodeados de personas, pero muchas veces desconectados emocionalmente. Las relaciones humanas —en comunidades, equipos de trabajo o amistades— son el tejido invisible que sostiene nuestra convivencia. Cuando estas relaciones se basan en respeto y empatía, el entorno se transforma.
Construir relaciones sanas implica reconocer la dignidad del otro, incluso cuando pensamos distinto. La empatía no significa estar siempre de acuerdo, sino decidir comprender antes de reaccionar. En tiempos de división, elegir el diálogo es un acto revolucionario.
La Escritura nos exhorta: “En cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos” (Romanos 12:18). La paz no es pasividad, sino un compromiso activo con el bien común. Además, “Dos son mejor que uno, porque tienen mejor paga por su trabajo” (Eclesiastés 4:9) resalta el valor de la colaboración y la unidad.
Las relaciones que nos unen no se construyen solas. Se cultivan con pequeños gestos diarios que, juntos, crean comunidades más humanas y solidarias.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
Un millón que confirma nuestra misión
Es la confirmación de una relación construida con credibilidad, trabajo constante y compromiso social.
El 14 de agosto de 2017 nació La Voz de Xela con una visión clara: servir, informar y conectar a Quetzaltenango y al suroccidente del país con responsabilidad y cercanía. Lo que inició como un proyecto digital con convicción, rápidamente se convirtió en el medio de referencia y servicio para miles de ciudadanos que buscaban información inmediata, responsable y útil.
Hoy, alcanzar un millón de seguidores en Facebook no es únicamente una cifra histórica. Es la confirmación de una relación construida con credibilidad, trabajo constante y compromiso social.
La Voz de Xela es un medio multiplataforma. Nuestra presencia activa en redes sociales nos permite informar en tiempo real; nuestro portal de noticias, lavozdexela.com, amplía y documenta cada historia; y el diario digital, publicado de lunes a sábado, ordena, analiza y deja registro del acontecer local, regional y nacional.
Este crecimiento no ocurrió por casualidad. Es resultado de un equipo profesional que entiende que informar es una responsabilidad pública. Cada cobertura, transmisión en vivo, reporte ciudadano y nota especial tiene un propósito: servir.
Un millón de seguidores significa un millón de razones para seguir mejorando. El compromiso se renueva. La responsabilidad aumenta.
Gracias por confiar. Seguimos adelante, firmes en nuestra misión de informar con seriedad, oportunidad y vocación de servicio. Gracias.
La Voz de Xela
EditorialLa Voz de Xela
O pierdes el miedo o pierdes la oportunidad
No hay forma de crecer sin sentir miedo de vez en cuando. El autosaboteo es constante y dudar de las propias capacidades aumenta cuando quieres salir de tu zona de confort. En momentos decisivos el miedo suele alzar la voz, repitiendo en tu mente aquellas preguntas que alimentan la inseguridad: ¿y si no estoy lista?, ¿y si me equivoco?, ¿qué dirán los demás?
Muchas de las oportunidades que se te presentan no se pierden por falta de talento, sino por miedo excesivo. Del otro lado del miedo están las aventuras, las experiencias que transforman, los proyectos que superan tus expectativas, las metas cumplidas y nuevas historias de aprendizaje que se suman a tu vida.
Necesitas ser lo suficientemente valiente para continuar, escuchando los latidos fuertes del corazón, bloqueando los pensamientos intrusivos y creyendo firmemente en ti. En las sesiones de coaching que trabajo, la constante que se repite es el miedo, el qué dirán y la poca fe en sí mismos. Hay 3 preguntas claves que podemos hacernos y reenfocar nuestros pensamientos:
1. ¿Qué aprendizaje valioso hay aquí para mí? Esta pregunta mueve el enfoque mental, prestando atención a la posibilidad y no al problema.
2. ¿Qué le diría a una amiga (o) valiente en esta misma situación? La respuesta me ayuda a transformar las creencias limitantes y reprogramar mi diálogo interno; a veces somos buenos consejeros para otros, pero no para nosotros mismos. Esta pregunta nos permite anclar emocionalmente una nueva creencia.
3. ¿Cuál es el siguiente paso pequeño pero posible? La respuesta permite activar una acción aun sintiendo miedo, enfocando la decisión y avanzando un paso hacia adelante.
Quizá no erradiques el miedo en su totalidad, pero sí puedes encontrar una pregunta más poderosa que él para avanzar. Cuida de ti, de tu mente y tus acciones. Recuerda que en los pequeños detalles está, el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Lo que aprendí de Enrique Yarzebski a través de la confesión
Ha muerto un jueves de Cuaresma, pero su muerte no clausura su historia, sino que la desplaza al territorio de lo indecible.
Hay hombres cuya vida pareciera estar envuelta en un aura mágica e infinita. Pienso en Carlos Enrique Yarsebski Guerra, amigo contemporáneo de mi padre (muerto hace cinco años) y quien escuchó mi última confesión cuando, finalmente, me dispuse a ordenar mis palabras. Ha muerto un jueves de Cuaresma, pero su muerte no clausura su historia, sino que la desplaza al territorio de lo indecible, a la magnitud del universo, a la extensión de lo que está más allá de la condición humana.
Imagino a mi papá y al padre Quique conservando algún momento de su juventud, en una tarde ya abolida por lo que los seres humanos llamamos el tiempo, compartiendo silencios que los llevaron a formar una vida de fe. No tengo pruebas, queridos amigos, pero creo que llegó un punto en la vida de mi papá en donde recurrió a la confesión con monseñor Yarsebski. Posteriormente, tras su muerte, yo me confesé con él, como si fuera un juego de espejos: padre e hijo confesándose con el amigo y sacerdote, escuchando como un sabio terapeuta que sabe muy bien los secretos de los que está formada la vida.
Mi última confesión con el padre Quique fue demasiado humana. Era una mañana de sábado en donde la revelación me llevó con la certeza de alguien que escucha sin juzgarme, aplicando el psicoanálisis desde la misericordia, llegando a la revelación de que ordenar las palabras y solicitar el perdón genera el principio de la redención.
Creo, también, que el padre Quique murió en paz, sabiendo que en su vida administró muy bien su encargo de Dios y entregó su don al servicio de quienes siempre necesitamos palabras de aliento.
Escogió un tiempo prudente de reflexión para partir. Como dije, hay hombres cuya vida pareciera estar envuelta en un aura mágica e infinita. Así conocí al padre Quique desde mis primigenios recuerdos, cuando mi papá me tomaba de la mano para ir a misa. Lo admiré mucho, lo respeté y lo quise.
Seguiré viviendo, por ahora, con la serena sospecha de que cada vida es una biblioteca inmensa de experiencias y buenos recuerdos de quienes nos tendieron la mano en el viaje terrenal.
Sé que también llegaré a ese punto final. No sé si será en lo mínimo o en la vastedad, pero solo quiero llegar diciendo, como Carl Jung en su lecho:
Qué hermoso fue vivir,
qué hermoso fue vivir,
qué hermoso fue vivir…
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónEnrique Yarzebski
¿Qué son los therians y qué hacer si mi hijo quiere ser uno?
Es importante que los padres de familia establezcan límites claros ante estas conductas, sin caer en la burla y la risa.
En los últimos días, a través de redes sociales, hemos notado esta tendencia que se ha dado en los jóvenes de tomar la idea de vestirse y actuar como un animal, acto que no es normal y que puede asustar a cualquier padre de familia. Inicialmente, para entender qué es un therian, es un término que refiere a personas que expresan una fuerte conexión o identificación con un animal. Estos adoptan comportamientos, accesorios o dinámicas relacionadas con ese animal como forma de expresión personal.
Esta situación puede generar angustia, preocupación, confusión y miedo en los padres de familia, considerando que es algo desconocido. Para los hijos adolescentes puede ser una etapa de búsqueda de pertenencia y de sentido de identidad. Las redes sociales pueden ser muy influyentes en esta búsqueda y es por ello que se debe controlar la información que los hijos consumen en internet.
En algunos casos, identificarse como un therian puede ser únicamente un medio de expresión; sin embargo, cuando esta actitud interfiere en la vida normal de una persona, como afectar su forma de convivir, afectando su vida social, familiar y educativa; y afectando su estado emocional, dando señales de ansiedad, depresión, aislamiento extremo y falta de diferenciación entre la realidad y la fantasía, es recomendable acudir inmediatamente a un psicólogo.
Es importante que los padres de familia establezcan límites claros ante estas conductas, sin caer en la burla y la risa. La validación emocional no significa aceptar el comportamiento, sino enseñarles a autorregular sus emociones y expresarlas de forma socialmente aceptable. Se deben mantener las normas de la casa y las responsabilidades de los adolescentes, el respeto a la convivencia y el respeto social.
Sí existen formas de evitar caer en estas modas que la sociedad implementa; esto se realiza fortaleciendo la identidad del adolescente, promoviendo actividades comunes como las deportivas, artísticas y sociales, sacándolos un poco del entorno digital. Esto se debe a que encuentran espacios saludables de expresión de sus emociones sin la necesidad de encontrar ese espacio en las redes sociales.
Si existen señales de querer identificarse como un therian, recomiendo acudir con un psicólogo especializado en adolescencia y en ofrecer herramientas tanto para el joven como para la familia para afrontar esta situación; si esto no se trata y se ignora, puede crear dificultades en la personalidad y emocionales en el adolescente. La clave no es imponer, sino guiar desde la empatía y la firmeza.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Un regalo que representa a todos
Cada comentario, cada reacción, cada mensaje y cada lectura nos recuerdan que informar también es servir.
Hoy no fue un día cualquiera. Hoy entregamos una motocicleta nueva, de agencia, cero kilómetros, a Cornelio Chávez, un seguidor fiel de La Voz de Xela que recibió este regalo en representación de toda nuestra audiencia. Y mientras él sostenía las llaves con emoción, nosotros sosteníamos algo aún más grande: gratitud.
Gratitud por la fidelidad, por la confianza y por el acompañamiento constante de miles de personas que, desde 2017, han hecho de La Voz de Xela mucho más que un medio digital.
Hemos construido una comunidad viva, participativa, solidaria. Una comunidad que informa, que interactúa, que opina y que escucha. Una comunidad que pertenece a todos.
Creemos en el trabajo. Por eso no entregamos solo una moto; entregamos una herramienta de esfuerzo, una aliada de madrugadas, de rutas largas, de sueños que se construyen día a día. Es una moto de trabajo, porque creemos en la dignidad de ganarse la vida con empeño. Es especial, porque simboliza lo que somos: un medio de servicio.
Nada de esto sería posible sin ustedes. Cada comentario, cada reacción, cada mensaje y cada lectura nos recuerdan que informar también es servir. Y servir es bendecir.
Gracias por estos más de ocho años de camino compartido. Seguimos adelante, con la misma convicción: ser la voz que acompaña, que informa y que construye esperanza en cada historia, en cada noticia y en cada contenido. ¡Estamos para servirles!
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Infraestructura funcional para terminal de buses
La ciudad de Quetzaltenango, como segunda ciudad en importancia del país, constituye un punto estratégico de conexión entre distintos departamentos del país y la ciudad capital. Las diferentes actividades comerciales, académicas, y turísticas entre otras, y por ende la movilidad de personas de todas las edades, demandan una terminal de buses extraurbanos que responda a criterios técnicos, funcionales y de seguridad que estén de acuerdo con el crecimiento urbano y poblacional.
Sin embargo, esto también debe incluir una infraestructura que no se limite únicamente a contar con un espacio físico para que aborden y desciendan pasajeros, sino como un sistema integral que permita la movilidad del servicio de transporte público.
En primer lugar, la terminal debe contar con un diseño arquitectónico funcional que contemple andenes amplios y señalizados, carriles de circulación diferenciados para ingreso y egreso de unidades, patios amplios con espacios adecuados para buses de gran capacidad y zonas exclusivas para carga y descarga de equipaje; así también la clara separación entre áreas peatonales y vehiculares es indispensable para reducir riesgos y mejorar la fluidez del tráfico.
También es importante disponer de un espacio que haga las veces de sala de espera que esté limpia y sobre todo en donde los pasajeros tengan confianza y seguridad de no ser víctimas de la delincuencia, esto también ayudará al control de horarios de las unidades de transporte.
Desde el punto de vista del crecimiento urbano de Quetzaltenango, la terminal de buses ya no es factible que esté ubicada en el centro de la ciudad ni junto a un mercado, ya que lo único que genera es tráfico y congestión vehicular en arterias principales.
Por todo lo anterior, se puede inferir que en Quetzaltenango la inversión en una infraestructura adecuada no solo mejora la experiencia del usuario, sino que fortalece la competitividad regional, promueve la seguridad y contribuye al ordenamiento territorial sostenible de la ciudad.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónSociedad
La mujer médico también necesita abrazos
Muchas mujeres médicas terminamos consulta, hospital o cirugía… y comenzamos la segunda parte del día: ser madres, esposas, hijas, cuidadoras.
Hay una imagen que la sociedad tiene muy clara: la médica firme, segura, resolutiva. La que sostiene diagnósticos, decisiones y, muchas veces, da noticias duras a la familia. Pero pocas veces alguien se pregunta qué sostiene esa mujer por dentro.
Diversos estudios en neurociencia social han demostrado que las mujeres, en promedio, presentan mayor activación en áreas cerebrales asociadas a la empatía afectiva. No solo escuchamos el dolor del paciente: lo sentimos. No solo tratamos la enfermedad: absorbemos la historia. Cada complicación clínica activa en nuestro cerebro circuitos de alerta: amígdala, cortisol, memoria emocional. No es casualidad que muchas médicas revivamos mentalmente un caso difícil una y otra vez, incluso días después.
A esto se suma algo que casi nunca se menciona: la doble jornada emocional. Muchas mujeres médicas terminamos consulta, hospital o cirugía… y comenzamos la segunda parte del día: ser madres, esposas, hijas, cuidadoras. Existe un término poco conocido fuera del ámbito profesional: fatiga por compasión. Es el agotamiento que aparece cuando el corazón ha estado demasiado tiempo expuesto al sufrimiento ajeno. De allí nace la importancia de que la médica debe también consultar con un profesional de salud mental para evitar esta fatiga en especial.
Y hay algo más silencioso aún: el síndrome del impostor. Incluso mujeres altamente capacitadas pueden sentir que no son “suficientes”, que deben demostrar el doble, que un error las define. Esa autoexigencia constante mantiene elevados los niveles de estrés y cortisol, afectando incluso áreas tan íntimas como la sexualidad. Porque cuando la mente no descansa, el cuerpo tampoco.
Pero ¿sabe qué es lo más duro? Que pocas veces pedimos ayuda. Nos enseñaron a resolver. A sostener. A no quebrarnos. Sin embargo, reconocer que a veces necesitamos un abrazo no nos hace menos médicas. Nos hace humanas. Es integrar la emoción sin que apague la vocación.
Hoy quiero decir algo que quizá no se exprese siempre: No siempre todo sale bien. No siempre somos fuertes. No siempre sabemos cómo manejar lo que sentimos. Porque la mujer médico no es solo ciencia, es corazón, es mujer y también algunas veces es vulnerabilidad. Y a muchas veces también necesita que alguien la cuide a ella…necesita un abrazo.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónMedicina


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