Según Ez 18, 25-28, el pueblo de Israel, que había sido deportado a Babilonia, creía que Dios era injusto por haber permitido que se fueran al destierro. En realidad, no fue culpa de Dios, sino de los antepasados del pueblo que n
Según Ez 18, 25-28, el pueblo de Israel, que había sido deportado a Babilonia, creía que Dios era injusto por haber permitido que se fueran al destierro. En realidad, no fue culpa de Dios, sino de los antepasados del pueblo que n...