Hora de Xela

Marco Buestán 15 Abril 2018 15:32
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“La puntualidad tiene que ver con el hecho de valorar tu tiempo y sobre todo el de los demás. Este valor es visto como un signo de consideración hacia las personas que se encuentran esperando. Tanto es así que en algunas culturas la impuntualidad significa desprecio por el tiempo de otra persona y se puede considerar como un insulto”. Este medio tiene como propósito generar iniciativas que generen impacto positivo en el desarrollo personal, y como consecuencia de ello, mejorar las condiciones de vida de la comunidad y ciudad. Los valores ciudadanos son esenciales para ello, repasemos estos mandamientos del buen vivir, que permitirá ser mejores quezaltecos, sobresalientes guatemaltecos y seres humanos extraordinarios. 1. Responsabilidad Este es el valor ciudadano más importante de todos. La responsabilidad tiene que ver con las obligaciones que tiene toda persona con respecto a las decisiones que toma y con las consecuencias que estas pueden generarle. Cada acción que se toma tiene una repercusión en la sociedad. Y la responsabilidad se basa en analizar cada uno de estos actos y hacerse cargo de ellos. Por ello, es esencial concienciar a los más jóvenes sobre las consecuencias que pueden generar sus acciones y de cómo deben responsabilizarse de ellas. El medio más idóneo de propiciar respeto es el hogar, cumpliendo nuestra función de padres, hijos, hermanos, estudiantes, profesionales con mucha dedicación, no hay que olvidar que una empresa al momento de decidir por un profesional, intenta reclutar al “mejor”, el segundo y los demás deben someterse a pruebas. 2. Respeto Para que la responsabilidad tenga vigencia es necesario propiciar respeto. Este es el valor que permite que una persona pueda aceptar y apreciar las cualidades que tienen otras personas, así como sus defectos. El respeto es entender que más allá de ‘mis derechos’ y ‘mis libertades’, también existen los derechos y las libertades del prójimo. Aquí tenemos trabajo la mayoría de nosotros, en detalles como estos: ¿Somos capaces de ceder la vía? ¿Damos preferencia al peatón en relación al auto? Entre otras actitudes donde el respeto a los demás constituye el medio de expresión de nuestra calidad humana. 3. Honestidad Las personas estamos capacitadas para distinguir el bien del mal. Ya lo dijo la gran Violeta Parra, “gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros, que cuando los abro perfecto distingo lo negro del blanco”. Entonces por qué nos equivocamos de vez en cuando, quizá no valoramos de lo que somos capaces, esta capacidad se conoce con el nombre de ‘conciencia moral’. La honestidad es entonces una cualidad humana que consiste en vivir y expresar esa conciencia. Es básicamente comportarse con coherencia y sinceridad. Esto quiere decir que lo que dices debe estar alineado con tus actos. Al ser honesto se demuestra respeto por uno mismo y por las demás personas. 4. Colaboración Siendo los valores ciudadanos el principal componente para mantener relaciones sociales armoniosas, la cooperación no puede pasarse por alto. La cooperación no es más que la asistencia que se ofrece para llevar a cabo un trabajo en común. Se hace para cumplir un objetivo compartido. Tal y como ocurre con el resto de los valores, se trata de hechos sociales que se producen en el entorno en el que se desenvuelven las personas. Debiendo tener claro algo muy puntual, “ser parte de la solución y no del problema”, al cuestionar sobre lo que la ciudad y sus autoridades hacen por nosotros, preguntemos primero: ¿Qué hacemos por cambiar esa realidad? 5. Solidaridad Para convivir de forma armoniosa en sociedad es necesario que exista la solidaridad. Este valor consiste en prestar ayuda a otras personas sin importar cuál sea su religión, su cultura, su género o postura política. Con la práctica de la solidaridad se crean lazos sociales que unen a los distintos miembros de una sociedad. Este valor implica tener sentimientos como el afecto, la empatía, el sentido de justicia y la ayuda desinteresada. Además, la solidaridad es lo que permite que se lleven a cabo acciones concretas que respondan de manera favorable a las necesidades de los conciudadanos. Pienso que este valor es propio de nosotros, en cada acción, si somos capaces de expresarlo, en el abrazo sincero, en la armonía del trabajo o en la plática cotidiana mientras compartimos la mesa. 6. Humildad Otro valor esencial para vivir tranquilamente en sociedad es la humildad. Esta puede definirse como la ausencia de soberbia. Las personas humildes se caracterizan por ser modestas, por expresar respeto por las demás personas y no sentirse más importante que otros debido a sus logros. Esta virtud también consiste en conocer las limitaciones y debilidades propias, y actuar de acuerdo a tal conocimiento. Sin embargo, el concepto de humildad muchas veces se distorsiona. Parece que incluso si se deja de lado la ostentación, no es posible mostrar los méritos propios, ya que no todo el mundo está preparado para afrontar lo que otros han logrado. Si no cultivamos la humildad, no podremos disfrutar la satisfacción de las cosas, que en ese caso nos proporcionará un orgullo bien ganado. 7. Lealtad Un valor esencial para la convivencia armoniosa con otros es la lealtad. Esta virtud se desarrolla en la conciencia e implica cumplir con un compromiso adquirido, incluso frente a circunstancias adversas o cambiantes. Se trata también de estar comprometidos con lo que creemos y con las personas en quien creemos. La lealtad está asociada a la confianza. Ser leal significa ser digno de confianza. Quien no es leal no puede ser un buen ciudadano, porque su comportamiento no va en consonancia con las acciones que permiten una buena convivencia en sociedad. No hay satisfacción más grande que ser leal, consigo mismo, con la familia, con los padres, con los amigos, con el trabajo y sobre todo como dicta nuestro mandamiento chapín, “primero Dios”. 8. Tolerancia La tolerancia es un valor íntimamente relacionado con el respeto. Se trata de la capacidad para aceptar la diversidad de opinión, social, cultural, étnica, política y religiosa. También tiene que ver con el saber escuchar y aceptar a las demás personas tal y como son, sin juzgarlos. Gracias a la tolerancia se puede vivir en una sociedad donde se respeten las diferencias de cada persona, desde su pensamiento hasta sus acciones. Pero, a pesar de lo mucho que ha evolucionado el mundo y las sociedades que lo componen, la tolerancia es un valor ciudadano ausente en muchos lugares. 9. Justicia La justicia es uno de los valores que tiene mayor relación con la convivencia armoniosa de los ciudadanos. Se basa en el conjunto de reglas y normas que se establecen para que puedan existir relaciones adecuadas entre personas e instituciones. Esta es la que permite autorizar, prohibir o permitir acciones específicas en la interacción que ocurre entre individuos e instituciones. En pocas palabras, este valor tiene que ver con la concepción de lo que es bueno para todos los que conforman una misma sociedad. En la práctica, su finalidad es reconocer qué es lo que le corresponde y le pertenece a cada persona. A través de la justicia se respeta el derecho de los individuos, se recompensa su esfuerzo y se garantiza su seguridad. 10. Puntualidad La puntualidad tiene que ver con el hecho de valorar tu tiempo y sobre todo el de los demás. También se trata de la capacidad de poder finalizar una tarea o una obligación antes o en el plazo que se ha establecido para ello. Este valor es visto como un signo de consideración hacia las personas que se encuentran esperando. Tanto es así que en algunas culturas la impuntualidad significa desprecio por el tiempo de otra persona y se puede considerar como un insulto. Este servidor propone que desde hoy iniciemos con un proceso que debe crear habito, y este es, #HoradeXela, es decir, que todas las actividades inicien a la hora acordada, con el número de personas presentes, de inicio esto afecta a quienes no se acostumbran, pero una vez implementado, seguro permitirá ser más competitivos como ciudad, y porque no, como país. 11. Orden Este es un valor que se aprende en casa desde muy pequeños, y se trata de una idea que acompaña a las personas durante el resto de la vida. Además, es un comportamiento que se extrapola a los demás ámbitos de la vida. El orden no solo se refiere a la organización de lo material, sino también a la forma en la que se organizan las ideas y a la manera en la que se conduce la vida en líneas generales.


Marco Buestán


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Pronto será Navidad

Quizá lo que se siente con la llegada de esta temporada es una sensación de renovación.

José J. Guzmán 12 Diciembre 2025 12:54
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Otra vez, estamos en los últimos días del año y, en el ambiente, ya se siente la ilusión por la Navidad. Es curioso cómo cambian los años, los tiempos, la edad y la vida misma, pero siento que, a pesar de las siempre cambiantes circunstancias, se conserva el sentimiento de serenidad que traen estos días.

Creo que este sentimiento llega porque sabemos que algo está por terminar y que vendrá un nuevo comienzo. Quizá lo que se siente con la llegada de esta temporada es una sensación de renovación, aquella misma que nos encendía en el primer día de clases con los cuadernos recién forrados, o la misma que surge cuando iniciamos una relación.

Como todo tiene dos polos, por otro lado también está la nostalgia, que muchos no dejamos de experimentar, esa que cala hondo y que nos recuerda que las cosas ya no son como fueron y nunca volverán a serlo. Esta temporada es, en su propia naturaleza, una amalgama de emociones y formas de existir.

Si me dieran a elegir uno de esos dos polos en estos momentos, quizá me quedaría con la serenidad de saber que días nuevos están por llegar. Pero esos días no llegarán si no nos predisponemos a vivirlos, es decir, a planificarlos, a modelarlos, a visualizarlos. Por eso, este tiempo navideño también es propicio para revisar lo que hicimos en 2025, los errores y las victorias, y comprometernos a ser mejores el próximo año.

Como dice aquella gran frase moderna y real: “Hoy, viviré más que ayer, pero menos que mañana”.


José J. Guzmán

José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).


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OpiniónNavidad

La respuesta correcta a ¿Santa de verdad existe?

Este tema no se debe evadir, sino enfrentarlo de la mejor forma, ya que la respuesta que el niño reciba influirá en su seguridad emocional.

Crysta Nowell 11 Diciembre 2025 15:00
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¿Santa de verdad existe? es una pregunta que todos los padres de familia afrontarán en algún momento del desarrollo del niño. Aunque parezca una pregunta simple, la respuesta que reciba el menor puede influir en su crianza emocional. Surge la duda: ¿decir la verdad?, ¿dañaré su inocencia?, ¿creerá que le he mentido?, ¿perjudicaré su confianza hacia los demás? Y así continúan las dudas que todo padre enfrentará.

Este tema no se debe evadir, sino enfrentarlo de la mejor forma, ya que la respuesta que el niño reciba influirá en su seguridad emocional, lo que afecta su confianza y el desarrollo del pensamiento crítico. Cuando esta pregunta surge en un niño es porque su pensamiento lógico empieza a desarrollarse, generalmente entre los seis y diez años. Muchas veces será simple curiosidad y, en otros casos, estará poniendo verdaderamente en duda cómo funciona toda la “magia de Santa Claus”.

Para identificar el motivo de la pregunta, es mejor responder con otra pregunta: ¿Tú qué crees? Con ella, los padres podrán evaluar si el niño conserva la idea fantasiosa o si ya está encontrando la lógica. En ambos casos es importante abordar la respuesta siempre con la verdad. Es importante saber que los niños están aprendiendo a diferenciar entre la fantasía y la lógica, y que otros niños a su alrededor ya enfrentaron la lógica, por lo que habrán escuchado teorías sobre la verdad.

En el caso de los niños que siguen creyendo en la magia, es importante aceptarla y responder validando su creencia, pero indicándoles que otros niños no creen en la magia, y que esta existirá siempre y cuando ellos sigan creyendo. Con esta respuesta se conserva la inocencia sin decir mentiras.

Por el contrario, para aquellos niños que empiezan a descubrir la verdad: “Santa necesita ayuda para repartir la alegría a los niños, y esos ayudantes son papá y mamá”. Si existen más hermanitos que todavía creen en Santa, será necesario conservar esa magia para ellos; por ello, al hermano que ya descubrió la verdad se le debe involucrar en la magia. Para lograrlo, se puede agregar: “Ahora que ya sabes que papá y mamá han ayudado a Santa, tú también podrás ayudarnos a conservar la magia para los más pequeños”. También es útil decirles que ahora tienen la misión de continuar con la magia para sus hermanos menores. Con esto, los niños obtendrán una respuesta verdadera, sin perjudicar su confianza hacia los demás y reforzando la confianza que los padres tienen en ellos.

Involucrarlos en este juego de magia promueve en los niños la bondad y el amor hacia los demás. Como este proceso implica una pérdida, con estas simples palabras se transforma en empatía hacia los otros. También es importante validar sus emociones cuando descubran la verdad, entendiendo que puedan sentirse mal; por eso es importante acompañarlos en esta transición. Los niños no necesitan una respuesta perfecta, sino confiar en los adultos que los rodean.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Nuestro presupuesto de ingresos y egresos 2026. Parte III

Arnoldo Soch Tzul 11 Diciembre 2025 07:00
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El Estado para cubrir los gastos e inversiones que hará en 2026, necesita alrededor de 163 mil 469 millones, y, la SAT solo podrá reunir, cobrar o captar de los impuestos que usted y yo pagamos, el 73%, en ese sentido, le recuerdo, el Estado debe salir a la calle —bancos e instituciones nacionales e internacionales— a pedir dinero prestado para cubrir el resto, es decir, el 20%, por supuesto, el 7% restante es producto de ingresos no tributarios y saldo de caja del año anterior, así —en forma resumida se integra los ingresos del Estado.

Es preciso que conozcamos quizá con un poco de detalle cuál es el destino de nuestro dinero; de las 19 instituciones, el ministerio que más recibirá dinero es precisamente el Ministerio de Educación —16%— de esto, el 99% será para pagar salarios, bonificaciones, reparación de escuelas, etc., luego, el Ministerio de Saludo Pública se le asignó el 10%, de esto, el 91% será para gastos de funcionamiento —salarios, bonificaciones, etc.—, mientras que, el 9% se utilizarán para inversión, es decir, construcción de hospitales, centros de salud, equipo médico, etc., en ese sentido, es preciso que la ciudadanía este atento y fiscalice la inversión en Salud, el Estado —obligación constitucional— es velar por la vida y salud de la población. No nos concretemos únicamente en manifestar nuestro descontento en las redes sociales, sino que exijamos y evaluemos todos los servicios médicos, personalmente, estimado lector, vale la pena documentar y hacer llegar nuestro malestar a las autoridades correspondientes.

A los ministerios de Energía y Minas, Ambiente y RRNN y Economía, no se les asignó ni siquiera el 1% del presupuesto; el total asignado entre los tres ministerios, suman 1 mil 496 millones, reitero, cada centavo de nuestros impuestos, debe ser fiscalizado para que, se ejecute correcta y transparentemente. Específicamente la presidencia de la república tiene un presupuesto de 246 millones, no perdamos de vista que, en este rubro sigue funcionando la famosa y desprestigiada SAAS, aún no hemos obtenido respuesta concreta del proceso de liquidación, a ojo del ciudadano, es un ente que, le ocasiona muchos problemas sociales y económicos al ejecutivo.

Sin embargo, hay un rubro al cual, debemos prestarle mucha atención, OBLIGACIONES DEL ESTADO A CARGO DEL TESORO, se le asignó el 31% del presupuesto, es el rubro que más presupuesto tiene, está digamos, casi escondido, lo que corresponde a los otros dos organismos del Estado —legislativo y judicial, también, al MP, CC, USAC, TSE y especialmente a los CODEDES por mencionar algunos, en ese sentido, en esto debiera centrarse nuestra atención: Entre el MP, CC, Congreso de la República, Organismo Judicial, Tribunal Supremo Judicial y USAC, tienen un presupuesto de 13 mil 23 millones de quetzales, es decir, el 8% del presupuesto; posiblemente deberían tener más, pero, ante los abusos y cooptación del sistema judicial, este dinero, se considera casi perdido; la USAC constitucionalmente debería tener el 5%, sin embargo, únicamente está recibiendo el 2%, pero, los abusos y desmanes del usurpador de la USAC, no merece asignarle más de nuestro dinero.

Los CODEDES, necesitaríamos más páginas para analizar este rubro, es que, son el motor del desarrollo económico, social y político del país, pero, los corruptos —alcaldes, diputados y gobernadores— lo han desvalorizado y lo convirtieron en un botín de corrupción; tienen asignado el 7% del presupuesto, además, todos los saldos que no pudieran ejecutar en este año 2025, porque, por mala o buena “suerte”, el Dto. 7—2025 se los permite. En ese sentido, en el presupuesto 2026, ese les asignó 10 mil 821 millones de quetzales. Definitivamente, la ciudadanía tiene mucho que decir y sobre todo hacer a este respecto, no debemos dejar que nuestro dinero se malgaste o se lo roben.

El dinero del pueblo es sagrado, debe administrarse con responsabilidad, transparencia y ética.


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Hay gente que no quería que Xelajú MC ganara la Copa Centroamericana

La mala vibra se identificaba en los comentarios disfrazados: “Yo ya sabía que no iban a ganar, pero mejor no dije nada”.

César Pérez Méndez 10 Diciembre 2025 17:45
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Hace unos días estuve en Monterrey por temas de conocimiento. Y ahora que Xelajú ya conoce a su rival para la primera fase de la Concacaf Champions Cup, precisamente Monterrey, me dan ganas de volver cuando llegue ese partido. Ya veremos.

Mientras tanto, con el dolor ya más calmado tras la derrota frente a la Liga Deportiva Alajuelense en la final de la Copa Centroamericana, quiero tocar un tema que muchos entienden, pero pocos se atreven a decir públicamente.

También había gente, de Xela, que vive aquí, incluso “aficionados” chivos que, en el fondo, no querían que Xelajú ganara. Y hay razones para creerlo.
Primero, porque así es la envidia. Hay una frase muy cierta: la gente no envidia lo que lográs, envidia lo que sos. Y a muchos les molesta, incluso les irrita, ver a Xelajú siendo protagonista, creciendo, avanzando y llegando a una final internacional. Aunque no se haya ganado la copa, llegar hasta ahí ya es un éxito enorme.

La mala vibra se identificaba en los comentarios disfrazados: “Yo ya sabía que no iban a ganar, pero mejor no dije nada”. Ese tipo de personas son las que inspiran más cuidado. No celebran tus logros, pero sí respiran tranquilos cuando no triunfas.

Y esto no solo pasa en el futbol. Pasa en los amigos, en la familia, en el trabajo y en cualquier círculo. Hay gente que se siente más cómoda cuando vos no ganás, cuando no avanzás, cuando no brillas.
La buena noticia es que ellos se alimentan de su resentimiento, y por eso no avanzan. Se quedan donde están: criticando, juzgando y estancados.

En cambio, la gente de buen corazón, la que celebra el triunfo ajeno, la que empuja y anima, siempre termina avanzando en todo.

No sé a quién pueda incomodar esta columna, pero si incomoda, que sirva para reflexionar.

¡Vamos Xelajú! Mañana le ganan a Antigua y avanzan a la siguiente ronda del torneo nacional. ¡A seguir creyendo!


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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Errores comunes en el inventario final de mercaderías

Es importante tomar físicamente el inventario de mercaderías para que este coincida con las cantidades e inventario consignado en libros.

Vilma del Rosario Xicará 10 Diciembre 2025 16:28
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Cada vez que se termina un ejercicio contable y fiscal, toda empresa o contribuyente inscrito en el Régimen General del IVA (Decreto 27-92) y en el ISR está obligado a llevar y cerrar inventarios. Esto es un requisito legal de control fiscal que sirve para determinar correctamente los impuestos.

Además, existe otra razón legal y contable, porque para determinar la renta imponible es necesario conocer el costo de ventas, pero en este va incluido el inventario. Por esas razones es importante no cometer errores que pueden repercutir en multas, sanciones o ajustes importantes.

Es importante tomar físicamente el inventario de mercaderías para que este coincida con las cantidades e inventario consignado en libros y, finalmente, en la declaración de impuestos. Y precisamente uno de los errores más comunes es que el conteo lo hace personal no calificado o que desconoce el tipo de mercaderías que integran el inventario; también, a veces se realiza un conteo a ciegas, es decir, sin ningún procedimiento por escrito que defina métodos y responsables.

Otro error muy común es que el conteo se realiza mientras el negocio está abierto al público, pero este movimiento de mercaderías puede alterar los montos, por lo que para realizar el conteo debe paralizarse totalmente el movimiento de mercaderías. También es común que, si el volumen de mercaderías es muy alto y hay mercaderías desaparecidas, los encargados de tienda o bodega colocan cajas vacías suplantando mercadería que no existe. Por eso, al realizar el conteo deben abrirse todas las cajas para corroborar que no existe fraude.

Y por último, es mejor que cuando se haga el conteo no se den listas con unidades impresas; por el contrario, las listas deben ser impresas solo con el código de mercadería y el nombre para que la persona que cuenta coloque las cantidades.


Vilma del Rosario Xicará

Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.


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OpiniónContabilidad

Vivir por diseño

La disciplina nos ayuda y la esperanza nos impulsa a seguir con propósito.

Edwin Ibarra 9 Diciembre 2025 08:39
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La vida, entendida como un diseño, no es casualidad: cada gesto tiene un propósito y cada decisión puede acercarnos a ser mejor persona. No es solo pasar el tiempo, sino vivir con intención, alineando lo que deseamos con lo que hacemos. Así, los días dejan de ser rutina y se vuelven oportunidades para formar carácter, ayudar a otros y actuar con amabilidad, paciencia y constancia. El diseño no es un destino fijo; es un camino que se mide por la fe y la ética que guían nuestras elecciones, incluso cuando el camino se complica.

Si creemos que la vida está diseñada, entendemos también que debemos vivir con autenticidad y servicio. Cada acción pequeña, cada palabra, tiene una repercusión en las personas y comunidades que nos rodean. Así, el esfuerzo diario se convierte en un testimonio de compromiso: cuidar lo creado, respetar a los demás y buscar la verdad con humildad. No se trata de ser perfectos, sino de avanzar; de reenfocar el rumbo cuando el cansancio quiere desanimarnos. La disciplina nos ayuda y la esperanza nos impulsa a seguir con propósito.

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros,” dice el Señor, “planes de bienestar y no de mal, para daros un futuro y una esperanza.” Este versículo nos invita a confiar en un diseño mayor y a caminar con confianza, incluso cuando la ruta parece incierta. Vivir por diseño es vivir con gratitud y responsabilidad, reconocer que se puede lograr más cuando la voluntad se alinea con una visión, y actuar con integridad para que cada día aporte sentido y esperanza a nuestra vida y a la de los demás.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónLiderazgo

Año Litúrgico, Ciclo “A”

P. Orlando Pérez 6 Diciembre 2025 07:00
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“Los seres humanos vivimos en el espacio y en el tiempo, aquí y ahora; en ellos se desarrolla nuestro ser y nuestra obrar; en el espacio y en el tiempo creemos, amamos y esperamos”, (Pérez Tamayo, 2004, pág. 7). Somos seres temporales y espaciales que evolucionamos en el tiempo. Y Dios también va obrando en nosotros en este espacio y tiempo del cual dispones todos. Y a esa manera como Dios va obrando en nosotros durante el espacio y tiempo, se le llama Año Litúrgico.

El Año Litúrgico es el tiempo de Dios. Es un año en el que la iglesia nos muestra los momentos más importantes de la Historia de la Salvación, que es la historia del amor de Dios hacia el género humano. Está dividido en “Tiempos Fuertes” y el “Tiempo Ordinario”. Los “Tiempos Fuertes” están divididos en cuatro períodos fundamentos: Tiempo de Adviento, Tiempo de Navidad, Tiempo de Cuaresma y Tiempo de Pascua. En estos tiempos se profundiza en los acontecimientos más importantes de la vida de Cristo, (Pérez Tamayo, 2004, pág. 8).

El “Tiempo Ordinario”, es el más largo y consta de 34 semanas. Se divide en dos partes: “la primera, que va desde el final del Tiempo de Navidad, hasta el Miércoles de Ceniza, que inicia el tiempo de Cuaresma; y la segunda, que va desde la Fiesta de Pentecostés, que culmina el Tiempo de Pascua, hasta la Solemnidad de Cristo Rey”, (ibid., pág. 9).

El Año Litúrgico, cambia cada año. Termina con la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, y comienza con el primer domingo de Adviento. Cada año litúrgico tiene su propia secuencia de lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento durante los tres años A, B y C. “A fin de que la mesa de la palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un período determinado de años, se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura”, (Sacrosantum Concilium, 51).

El rito romano organiza las lecturas en tres años: en el año “A” se lee el evangelio de Mateo; en el año “B”, se lee el evangelio de Marcos; y en el año “C” se lee el evangelio de Lucas. El evangelio de San Juan está reservado para ocasiones especiales como las fiestas y solemnidades.

La celebración del año litúrgico posee una peculiar y eficacia sacramental, ya que Cristo mismo es el que en sus misterios, o en las memorias de los Santos, especialmente de su Madre, continúa la obra de inmensa misericordia, de tal modo que los cristianos no solo conmemoran y meditan los misterios de la Redención, sino que están en contacto y comunión con ellos, y por ellos tienen vida. La iglesia, en el transcurso del año, conmemora todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación hasta el día de Pentecostés y hasta la Parusía, (Socias Piarnau, 2008, pág. 2).

Los días litúrgicos: El día litúrgico, en general, cada día es santificado por la celebración de la misa y el Oficio Divino. El domingo, primer día de la semana, se celebra la Resurrección de Cristo. Las solemnidades son los días principales y su celebración inicia con las primeras Vísperas, el día precedente. Las fiestas se celebran dentro de los límites del día natural, por lo tanto, no tienen primeras vísperas, a no ser que se trata de fiestas del Señor que coincidan en un domingo ordinario o del tiempo de Navidad. Las memorias son obligatorias o libres. Las ferias, reciben el nombre de “ferias” los días de la semana que siguen al domingo; su celebración tiene reglas distintas según su importancia, (Molina Palma, 2025, págs. 7-9)

Hemos iniciado el año Litúrgico Ciclo “A” con el Tiempo de Adviento, un tiempo de penitencia, conversión y austeridad. Que el color morado nos recuerde un proceso de conversión constante; el color rosado, nos traiga siempre esa alegría espiritual para enfrentar las adversidades de la vida, y el color blanco, nos recuerde que el amor de Cristo es eterno.


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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Cloud Dancer, color del año 2026

Carol Contreras 8 Diciembre 2025 11:00
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Pantone es una empresa estadounidense reconocida mundialmente por su sistema de estandarización del color, permitiendo un lenguaje universal en los miles de tonos para industrias creativas del diseño, la moda, la decoración y más; lanza cada año una propuesta de color basada en tendencias y análisis de la población colectiva: qué se está haciendo, qué se siente a nivel global, realizando un diagnóstico de lo que se verá para el próximo año.

El color comunica, tiene su propio significado. El Cloud Dancer es un tono blanco, con toque gris suave, que invita a la calma, serenidad y verdadera relajación, permitiendo que la mente se renueve y la creatividad respire.

Esta propuesta busca expresar un nuevo comienzo, un lienzo en blanco que te permita reinventarte, renovar ideas, alzar la confianza y el optimismo.

Si piensas detenidamente sobre las cosas que te rodean en este tono, puedes encontrar variedad infinita, desde un vistazo al cielo para observar las nubes, hasta una prenda de vestir en tu clóset. Elige la oportunidad de agregar un accesorio distinto y salir de tu zona de confort. Quizá una bolsa, un cinturón, un pañuelo, un broche, quizá un vestido casual o una jacket especial. Elige detalles para la decoración de tu casa, oficina o lugar de preferencia.

Pantone lo describe como calma, claridad mental, frescura y un reset, después de la saturación visual, ruido y mucho caos. Este color funciona como propuesta minimalista. Puedes usarlo en un look completo o agregar prendas en tejidos y texturas que combinarán perfectamente con otros colores.

Este color no solo marca tendencia, es conectar con lo simple, con lo que transmite paz y autenticidad. Recuerda que en los pequeños detalles está, el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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Caminar a través, en y con la montaña

Silvia Morales Paniagua 8 Diciembre 2025 20:00
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Caminar ofrece muchos beneficios tales como mejorar la salud física, mental, cardiovascular, metabólica, calidad de sueño, fortaleciendo huesos, músculos, además de reducir estrés, ansiedad, aumentando energía y por si fuera poco ayuda a controlar el peso, por lo que es una actividad accesible y muy beneficiosa.

Caminar entre 20 y 30 minutos al día por 5 días a la semana serán suficientes para presenciar cambios positivos en la salud, además de brindar una dosis de dopamina y endorfinas neurotransmisores que brindan bienestar y motivación.

Una de las experiencias más fascinantes que para muchos, además de representar múltiples beneficios, es: camina a través, en y con la montaña que son acciones muy diferentes y únicas.

Caminar a través de la montaña no solo es dirigirse de un punto a otro realizando una trayectoria o ruta si no es ingresar y sumergirse en un mundo desconocido que permite descubrir que en lo más simple de las cosas hay una enseñanza a través de la belleza que emite la naturaleza.

Caminar en la montaña significa dar valor a los pasos que, por muy cortos o largos que estos sean, son el medio que permite enriquecer la vida con nuevas experiencias.

Y caminar con la montaña es dejarse abrazar por ella y dimensionar la vida de diferente manera es escuchar el susurro del viento y encontrar en el eco del silencio el palpitar constante de un corazón que late que nos recuerda el privilegio de tener vida y en medio de la transitoriedad, ajetreada, demandante y muchas veces acelerada vida ¡hay vida!

Caminar es una actividad que se ve como algo cotidiano y sencillo de realizar, pero es una de las acciones por las que deberíamos estar sumamente agradecidos, no solo por los múltiples beneficios que brinda, sino porque a través de ella deliberamos, reflexionaos y con frecuencia nos autoconocemos.

Buen inicio de semana y recuerde que para Dios todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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