Ante la debacle de principios y valores, ¿qué haremos?
Como si nada, hemos iniciado el segundo semestre del año 2024, es decir, usted que me está leyendo y yo que estoy escribiendo ahora mismo, hemos vivido más de 23 años del siglo XXI, es más, los que tenemos más de 24 años Dios nos dio la bendición de poder vivir entre dos siglos -20 y 21-, qué dichosos nosotros, también los que nacimos en la década de los 60 del siglo 20, somos sobrevivientes del conflicto armado interno y de la pandemia COVID-19. ¡Somos de hueso colorado!
Hace unos días, un amigo virtual hacía alusión a los valores de respeto, responsabilidad, etc., que se manifestaba muchos años atrás; yo acotaba que, tenía razón el amigo virtual, el respeto era a tal punto que ninguna persona menor de edad, debía pasar sobre la sombra de los abuelitos y abuelitas, Dios guarde si alguien cometía semejante falta de respeto. En lo personal, recibí tremenda reprensión de parte de mi abuelo materno porque, conduciendo una bicicleta, tuve la osadía de pasar en medio de una comitiva de señores de mi comunidad, osadía cometida a finales de la década del 70 del siglo 20. No olvido la tremenda regañada y la comparación que se me hizo con el animal que cargo a Jesús en su entrada triunfal a Jerusalén, no se sobredimensionaba los DD. HH.
Siempre me he preguntado, en qué momento dejamos tirado esos valores y principios que era parte inherente de la cultura en esos tiempos, qué nos pasó por Dios. No había energía eléctrica en la mayoría de comunidades, no había carreteras solo caminos de terracería, era un lujo tener un radio receptor o más conocido como radio, recuerdo que funcionaba con una o dos baterías -pilas-, las radios emisoras se escuchaban generalmente en frecuencia de onda media, luego en AM y hoy en día FM. La televisión, era una utopía en mi comunidad. Digamos, la civilización -modernidad- no estaba presente, pero el respeto, honestidad y la honradez, estaban presentes en cada umbral de las puertas y ventanas de las casas, los negocios -tratos y contratos- se firmaban con un apretón de manos y mirando a los ojos; por supuesto, también había gente de mal comportamiento, pero, era la excepción, hoy en día, casi es la regla.
Hoy por hoy, no se fía casi de nadie, los que están en eminencia tanto en la vida religiosa como en la vida secular, no infundimos confianza. Los religiosos están en una titánica tarea por imponer su sana doctrina, especulan con la fe y confianza de los feligreses, en este escenario, están todas -así con negrilla y subrayado- las religiones, denominaciones, hermandades, etc. Del lado secular, es decir, los que estamos afanados en las cosas del mundo -empleado y/o funcionario público -de bajo o alto rango-, empresarios, comerciantes, trabajador, estudiante, etc.- también hacemos casi lo mismo, sobreviviendo a más no poder, incluso, pasando sobre los derechos del vecino.
Entonces estimado lector, ante la perdida y la debacle de los principios y valores en nuestras comunidades, qué papel nos toca jugar. Acaso nos cruzaremos de brazos y miraremos como la honradez, la responsabilidad, etc., se van esfumando cada día más y más, y nos conformaremos a ver estos principios y valores pintados en cuadros y lienzos en los museos únicamente, incluso, tendríamos que pagar para poder verlos, porque, generalmente se paga por entrar a un museo. ¿Llegaremos a tal extremo?
Mientras hay vida, hay esperanza, en ese sentido, instruyamos y/o inculquemos a nuestros hijos y nietos la importancia de implementar en nuestras vidas, valores y principios que ayuden a cambiar nuestras vidas para bien. Los expertos nos recomiendan observar los siete pilares del éxito: La honestidad, generosidad, trabajo duro, humildad, planificación efectiva, sentido común, dominio propio.
Está dispuesto a empezar, hoy. Yo y mi casa haremos nuestra parte.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Cómo manejar los berrinches sin perder el control
Manejar un berrinche con paciencia, límites claros y empatía no solo resuelve el momento incómodo, sino que ayuda al niño a desarrollar habilidades emocionales...
Uno de los grandes miedos de los padres es enfrentar un momento de berrinche de sus hijos en un lugar público, porque es el momento en el que otras personas juzgan la forma en la que educamos a los hijos; sin embargo, esta situación es difícil de manejar. Para ello, sí existe una forma correcta y cómoda de enfrentarlo.
Inicialmente, es importante entender que un berrinche que se expresa a partir de un llanto intenso, gritos y tirarse al suelo no son actos de manipulación; más bien, son momentos en los que los niños expresan sus emociones en una etapa en la que no han aprendido a regular esa expresión, debido a que no han desarrollado las áreas de autocontrol y gestión emocional. Esto provoca que cuando los niños se frustran, no obtienen lo que quieren y se cansan, presentarán una reacción intensa porque no encontraron la forma de expresarse.
Aquí el adulto sí sabe autorregular sus emociones y es quien debe conservar la calma. Gritarle, regañarle, enojarse y sentir vergüenza puede complicar el conflicto que se está presentando en ese momento. En estos casos, los niños necesitan a un adulto regulado emocionalmente. La reacción correcta debe ser calmarse, respirar profundo, implementar técnicas de respiración, bajar el tono de voz y evitar responder con agresividad. Utilizar frases como “sé que estás enojado/a” o “entiendo que quieras eso ahora” ayuda a validar que ustedes entienden lo que quiere expresar.
Si el berrinche es muy intenso y el proceso de regulación de emociones no funciona, puede retirarse del centro del lugar y buscar un espacio donde no exista la presión pública, hasta que las técnicas mencionadas empiecen a dar efecto.
Los berrinches son oportunidades de los niños para aprender a expresar y regular sus emociones; es por ello que, con paciencia, recomiendo hablar de la situación y explicarles cómo expresar sus sentimientos.
Parte del proceso de crianza significa educar las emociones y no solo los comportamientos, porque debido a eso muchos padres de familia implementan el “mejor no llevarlos” para no tener que pasar por momentos así, pero están evitando el proceso de enseñanza. Manejar un berrinche con paciencia, límites claros y empatía no solo resuelve el momento incómodo, sino que ayuda al niño a desarrollar habilidades emocionales que le servirán toda la vida.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
El silencio masculino: entendiendo el deseo sexual hipoactivo
La narrativa social ha impuesto una carga pesada sobre el hombre: la idea de que siempre debe estar "listo" y dispuesto para el encuentro sexual.
La narrativa social ha impuesto una carga pesada sobre el hombre: la idea de que siempre debe estar "listo" y dispuesto para el encuentro sexual. El Trastorno de Deseo Sexual Hipoactivo (TDSH) en hombres es una realidad silenciosa que afecta profundamente la calidad de vida y las relaciones de pareja. No se trata simplemente de un "bajón" pasajero; es una deficiencia o ausencia persistente de fantasías y deseo de actividad sexual que genera malestar clínico con una duración mínima de 6 meses.
Estudios publicados en el Journal of Sexual Medicine sugieren que la prevalencia del TDSH masculino oscila entre el 15% y el 25% en diferentes grupos de edad. Un estudio representativo a gran escala reveló que aproximadamente 1 de cada 5 hombres reporta una falta de interés sexual persistente durante al menos seis meses al año. Factores Hormonales y Biológicos: La testosterona es la hormona del deseo. Según la Endocrine Society, el hipogonadismo (baja producción de testosterona) afecta directamente la libido. No obstante, no todo es hormonal; condiciones como la diabetes, la obesidad y el uso de fármacos (especialmente antidepresivos ISRS y antihipertensivos) juegan un papel crucial.
La Fatiga del Siglo XXI: El cortisol, la hormona del estrés, es el enemigo natural de la testosterona. El agotamiento crónico y la falta de sueño interrumpen el eje hipotálamo-hipofisario, "apagando" la respuesta sexual como mecanismo de ahorro de energía del cuerpo. Salud Mental y Dinámica de Pareja: La depresión y la ansiedad por el desempeño son factores determinantes. Estudios demuestran que los conflictos no resueltos y la falta de intimidad emocional actúan como inhibidores potentes del deseo, creando un círculo vicioso de evitación.
No asumir que es "solo psicológico". Es vital solicitar un perfil hormonal completo que incluya testosterona total, libre y prolactina para descartar causas fisiológicas subyacentes. Priorizar la higiene del sueño y el manejo del estrés: El deseo sexual nace en el cerebro, no en los genitales. Reducir los niveles de cortisol mediante actividad física moderada y un descanso reparador es la intervención más básica y efectiva. La comunicación honesta sin juicios reduce la "ansiedad de ejecución". Consultar con un terapeuta sexual puede ayudar a reconectar.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexología
Por qué es muy esperada la entrevista de esta noche
La historia de Esteycy Dayanara es especial y profundamente conmovedora. Es la historia de una mujer joven, de una madre que vivió uno de los capítulos más dolorosos.
Esta noche, miércoles 11 de marzo de 2026, a las 19:00 horas, en transmisión en vivo, conversaré con Esteycy Dayanara Ovalle Soto, mamá del recordado bebé de cinco meses, Frederick André, protagonista de la dolorosa historia que estremeció a Salcajá el pasado 24 de diciembre.
Es una entrevista muy esperada. No por curiosidad superficial, sino porque detrás de esa historia hay una mamá, una vida marcada para siempre y una comunidad que todavía busca comprender lo que ocurrió.
En La Voz de Xela entendemos el peso y la responsabilidad que implica ser un medio de comunicación masivo. Informar no es solamente publicar hechos; también es escuchar a los protagonistas, abrir espacios para las voces que cargan las historias más humanas y más profundas.
La historia de Esteycy Dayanara es especial y profundamente conmovedora. Es la historia de una mujer joven, de una madre que vivió uno de los capítulos más dolorosos que alguien puede enfrentar. Nadie quiere protagonizar una tragedia así. Nadie imagina que un día su vida quedará dividida entre un antes y un después.
Pero a ella le tocó.
Un dolor que no termina. Un recuerdo que no se borra. Un momento que marcó su vida para siempre.
Esta noche ella contará su vivencia, su historia y su lucha en busca de respuestas y de justicia. Porque un hecho como este merece explicaciones y responsabilidades.
Más allá del caso, esta historia también deja lecciones. Nos recuerda la fragilidad de la vida, la importancia de amarnos más y de valorar cada día como un regalo.
Porque cada momento cuenta. Y porque, al final, la vida puede cambiar en un instante.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónEntrevistas
8 de marzo
Más allá de los homenajes y las palabras, también es necesario observar la realidad cotidiana que muchas mujeres enfrentan.
El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha que invita a reflexionar sobre la lucha histórica de las mujeres por la igualdad, la dignidad y el respeto. En Guatemala, este día suele confundirse para enviar mensajes en redes sociales, flores, actividades escolares y discursos sobre el empoderamiento femenino. Sin embargo, más allá de los homenajes y las palabras, también es necesario observar la realidad cotidiana que muchas mujeres enfrentan.
El desafío se encuentra en las desigualdades estructurales, en la discriminación histórica, y también en las relaciones entre las propias mujeres. A veces se habla de sororidad (esa solidaridad que debería existir entre mujeres), pero en la práctica, en ocasiones, las mismas mujeres pueden convertirse en críticas severas o incluso en obstáculos para otras.
Un ejemplo ocurre en el transporte público en donde se enfrentan a empujones, comentarios incómodos o situaciones de irrespeto; pero, en lugar de encontrar apoyo o comprensión de otras pasajeras, prevalece la indiferencia o incluso los juicios hacia la víctima.
El ámbito laboral también refleja esta contradicción, a pesar de que cada vez más mujeres ocupan puestos de liderazgo o supervisión, no se traduce en mejores condiciones para sus compañeras, pues las jornadas siguen siendo largas, las exigencias desproporcionadas y la comprensión limitada, incluso cuando la jefa también es mujer. Esto evidencia que la igualdad de género no se logra solo con mujeres en cargos de autoridad, sino con cambios reales en la forma de ejercer ese liderazgo y se construyen las relaciones laborales.
Una sociedad justa implica que las mujeres no solo la exigencia del respeto, sino que se practiquen entre sí. La verdadera transformación comienza cuando la empatía, el apoyo mutuo y la sororidad dejan de ser solo palabras y se convierten en acciones reales todos los días. Solo entonces el significado del 8 de marzo podrá reflejarse verdaderamente en la vida de todas las mujeres guatemaltecas.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
Opinión8 de Marzo
La sentencia y el peso del amor
La sentencia que parecía una derrota era, en realidad, el comienzo de la mayor victoria espiritual, una victoria basada no en la fuerza, sino en el amor sacrificial.
Seguimos con nuestra serie sobre estas fechas especiales. Queremos tocar el corazón de las personas y sentir de cerca el gran sacrificio que implica.
Después del juicio injusto, llegó la sentencia. Aunque no hallaron culpa en Él, eligieron condenarlo. La multitud gritaba, confundida por el miedo y la manipulación. La presión humana pesó más que la justicia, revelando la fragilidad del corazón cuando se aleja de Dios.
“Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados”. (Isaías 53:5).
La condena no fue un accidente histórico; fue el cumplimiento del plan divino. El inocente cargaba con la culpa de todos. Cada golpe recibido era una expresión del amor de Dios hacia una humanidad perdida. En ese momento, el cielo guardaba silencio mientras el sacrificio perfecto comenzaba a desarrollarse.
En medio del dolor, no hubo resentimiento. En lugar de maldición, había misericordia. Mientras lo humillaban, Él estaba pensando en salvar. La sentencia que parecía una derrota era, en realidad, el comienzo de la mayor victoria espiritual, una victoria basada no en la fuerza, sino en el amor sacrificial.
Preguntas de reflexión:
- ¿Reconozco que su sacrificio fue también por mis faltas personales?
- ¿Cómo respondo al amor de Dios demostrado en medio del sufrimiento?
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónAmor
Influyentes y en movimiento
Cuando una mujer encuentra su voz, descubre su poder. Desde pequeña, he estado rodeada de mujeres con una energía muy particular, y en cada oportunidad donde puedo compartir con más historias, sueños, habilidades y personalidades maravillosas, mi corazón se llena y fortalece. Mi abuela materna “mamá Luz” fue una mujer increíble, llena de carisma, sentido del humor y una fuerza interna extraordinaria. La recuerdo con amor e inspiración. Crecí con dos hermanas, una mayor que yo y una menor, ambas con cualidades increíbles y siempre encontrando la forma de salir adelante. Con los años elegí mudarme y aventurarme al occidente del país; fui encontrando mujeres que me inyectaban su buena energía, amistades con una corriente invisible de inspiración, alegría, valentía y sororidad. Aprendí que las ideas crecen cuando se comparten, los miedos se reducen y las posibilidades se expanden. Cuando una mujer habla y cuenta su historia, otra se identifica; cuando se comparte aprendizaje, alguien encuentra un impulso para dar el siguiente paso.
La sinergia femenina ocurre cuando la energía de varias mujeres unidas crea algo más grande, acompañada de empatía, apoyo genuino y una forma muy particular de celebrar los logros de otras. Sumado a esto, la valentía que he visto en ellas, cuando se atreven a emprender, a salir de su zona de confort, las que deciden reinventarse, aquellas que comparten conversaciones y miradas de complicidad para caminar acompañadas en su proceso de crecimiento. Este mes de marzo está lleno de actividades donde resuena la energía femenina, espacios donde se comparten ideas, se reconoce el talento y se abren nuevas oportunidades. Y en todos estos eventos, dejamos de ser solo participantes para convertirnos en mujeres influyentes y en movimiento. Recuerda que en los pequeños detalles está, el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Cambiar la queja por el agradecimiento
Finalizada la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, quiero expresar mi reconocimiento a todas las mujeres esforzadas y valientes. Por supuesto, es de reconocer a aquellas mujeres que con su entrega y trabajo han influido fuertemente en la sociedad a nivel mundial, pero no dejar de reconocer a las mujeres que en la vida cotidiana desempeñan actividades que en ocasiones no son reconocidas, pero que marcan la vida de las personas de las que se rodean.
Pertenezco al virtuoso género femenino y, sin ser orgullosa o presuntuosa, opino que las mujeres son una creación especial, diferente al género masculino; gracias a Dios por esa individualidad. Estudios científicos demuestran que algunas diferencias que existen se deben a los procesos neuroquímicos en diferentes grados, a través de conexiones cerebrales específicas. Un ejemplo claro es que los hombres tienen una visión de túnel cuando realizan una tarea; están profundamente comprometidos con lo que hacen, que no pueden atender fácilmente otra tarea ni demostrar sensibilidad hacia otras personas de su entorno. Todo lo contrario de nosotras: somos capaces de hacer muchas actividades al mismo tiempo y, aunado a eso, ser sensibles hacia todas las personas y situaciones externas. Esto nos hace vulnerables y en muchos casos, ser más quejumbrosas que los hombres.
Lamentablemente, la queja es una actitud que expresa insatisfacción, disgusto o descontento hacia algo o alguien, aunque es normal que de vez en cuando presentemos este tipo de actitud, Dios nos exhorta a vivir sin quejas ni enojos a través de la carta de Filipenses 14:2.
Por lo que invito a todas las mujeres a vivir con una actitud positiva hacia la vida, hablar más de las cosas buenas que nos suceden o hacemos, y minimizar aquellas cosas que muchas veces no tienen ni trascendencia. “Aprendamos a cambiar la queja por el agradecimiento”.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
El destino de una mujer y un hombre: saber para siempre quién es
Son mujeres líderes, capitanas de su nave, saben decir con la misma exactitud un sí o un no y parece que, sea cual sea su respuesta, es la indicada.
Sospecho que la victoria de una mujer reside, al igual que en los hombres, en la lucha constante por dominar los pensamientos, las emociones y la conducta. Hay fechas que el calendario repite con veneración porque son necesarias, como esta.
Es marzo otra vez en lo que llamamos almanaque, un día 8 para ser precisos. ¿Pero cómo fijar en un solo día, en un domingo ya cargado de memoria, la conmemoración de quien tiene inoculado por orden de Dios el otorgamiento de la vida y todas sus vertientes?
En el tramo de lo que es la existencia, creo que el destino de un hombre y de una mujer es uno solo, aquel en el que sabe para siempre quién es.
La vida misma me ha enseñado que hay, en efecto, mujeres que han aprendido tanto sobre la vida que la madurez existencial es un cúmulo que les da una muy peculiar sabiduría. Son mujeres líderes, capitanas de su nave, saben decir con la misma exactitud un sí o un no y parece que, sea cual sea su respuesta, es la indicada.
Por otro lado, también he conocido mujeres que todos los días luchan contra ellas mismas; despiertan apagadas pensando en que ese día traerá más problemas que ayer o que, luego de estar riendo durante todo el día, por fin suspiran de desesperanza, su aparente simpatía desaparece, se meten en la cama y se ponen a llorar.
Eso sí, la vida misma me ha enseñado que todas son valientes. Cada quien con su historia, sus principios y su forma de observar el orbe. Buscan no reclamar su espacio en el mundo, sino el mundo entero.
Hay mujeres que han hecho su éxito no de sus discursos, sino de su persistencia. He conocido también mujeres genuinas, que no buscan aparentar, sino encontrar el lado placentero y bello a todo aquello que les sucede.
Por supuesto que las he visto cansadas, estresadas y enojadas, pero todo aquello son solo manifestaciones de la secuencia de sus actos con los que buscan ordenar todas las cosas que las habitan.
La fecha nos recuerda también la vastedad de una lucha que no se agota. Una colectividad, acaso visible e invisible al mismo tiempo, que contiene entramadas todas las luchas posibles; siempre en esta fecha se habla de justicia, de igualdad. La ONU, en sus estadísticas, indica que las mujeres solo tienen el 64% de los derechos de los hombres; también se habla de marchas y de consignas. Todo es verdadero, porque es la vida misma exigiendo el espacio que le corresponde, y ese espacio debe ser todos los espacios.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónDía Internacional de la Mujer
Sed de justicia, de perdón y de paz
La sed es una experiencia humana por la que todos hemos pasado y pasamos a cada instante. Normalmente, después de hacer ejercicio o de un día con mucho calor, sentimos ese deseo de tomar agua. La sed es una necesidad que nos mueve a buscar agua hasta encontrarla.
Hoy, Jesús regresa cansado del camino, se sienta junto al pozo de Jacob; era cerca del mediodía, es decir, hacía calor. Ahí estaba cuando llega una mujer de Samaria a sacar agua de ese pozo. Y Jesús le dice: dame de beber (Jn 4, 5-42). La mujer no puede creerlo, puesto que Jesús era judío y ella una mujer samarita, una mujer ignorada para los judíos. Y ahí comienza el discurso del agua viva, porque Jesús le dice: el que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna. La mujer le dice: “Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla”.
Pues bien, Jesús es el agua viva bajada del cielo. Jesús es el único que puede saciar esa sed de escuchar su palabra, de crecer en nuestra fe. Jesús es el único que puede saciar esa sed de estar cerca de él todos los días de nuestra vida.
En Guatemala hay muchos tipos de sed. Tenemos la sed de justicia, la sed de tener diputados más honrados, no como estos corruptos que votaron a favor de la reelección de un hombre defensor de ladrones. Tenemos sed de tener jueces más íntegros, que tengan la habilidad para dar sentencias más justas y verdaderas.
En el caso de quienes luchamos por hacer las cosas bien, estamos invitados a establecer un diálogo con Jesús hasta encontrarnos con él. Ese diálogo con Jesús va a permitir escarbar sobre nuestra propia vida hasta encontrarnos con Jesús. Jesús le dice a la mujer: “Ve a llamar a tu marido y vuelve”. La mujer le contestó: no tengo marido. Jesús le dijo: “Tienes razón en decir: no tengo marido. Has tenido cinco y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad”.
El diálogo de Jesús con la samaritana es un diálogo restaurador, porque restaura la vida de esta mujer, porque genera un cambio en la vida de esta mujer. El tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para restaurar nuestra vida de tantas heridas que la vida nos ha provocado.
Este diálogo con Jesús provoca el testimonio de la samaritana: “La mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho”.
Al igual que esta mujer, también nosotros estamos invitados a dar testimonio con palabras y obras de que Jesús es el único que puede saciar esa sed de Dios que existe dentro de nosotros.
Finalmente, este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Es una fecha para hacer memoria de todas aquellas mujeres que, con su trabajo y servicio, han dejado y siguen dejando una huella indeleble en la memoria de su familia, en su trabajo y en el país. Ustedes, como mujeres, conviértanse en instrumentos para saciar la sed de tantas mujeres víctimas de todo tipo de violencia en la sociedad. Un saludo cordial a todas las mujeres. ¡Feliz Día de la Mujer!
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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