¿A quién deberían darle la Orden Mario Camposeco?
Desde ya, feliz cumpleaños, querido Xelajú MC. Que vivan esos 84 años de historia de un equipo que mueve a toda una ciudad y sus alrededores.
A cada año, en el aniversario del Club Xelajú MC, según los estatutos, se otorga un galardón, al cual se le llama Orden “Mario Camposeco”. Eso será ya pronto: el próximo 24 de febrero se cumplirán 84 años de su fundación, desde aquel 1942. Por tal razón, es sumamente importante recordarse de personas que es imposible olvidar, jugadores o dirigentes que quizá no fueron campeones y que estuvieron en los tiempos más difíciles. Es allí donde casi nadie reconoce, como lo dice el juramento del matrimonio: “En la enfermedad y en la salud, en la pobreza, como en la riqueza”. Así se asemeja y se valora esa relación con el club.
Ya se han condecorado a los equipos campeones de 1962, 1980 y 1996; faltarían los del 2007, 2012, 2023 y 2024, pero los jugadores de estos títulos aún pueden esperar, son jóvenes aún. En cambio, ya hay personas que están grandes de edad y aún no se les ha reconocido; es más, algún día pueden partir de este mundo y sería injusto no reconocer su paso por el club y que dejaron parte de su vida en su querido Xelajú MC. Quizá a los que les tocaría en grupo serían a los pocos que van quedando de aquel subcampeonato centroamericano de 1982, hace 44 años.
A los primeros que no se les ha reconocido es a los campeones goleadores de la Liga Mayor de Guatemala. Han sido seis futbolistas que han alzado ese trofeo. El primero, en 1967, sería un homenaje póstumo a Juan Reyes, quien ya falleció. El segundo campeón goleador histórico fue René Arturo Morales, 1970-71, con apenas 17 años, en su primer año de debut en el futbol. El tercero llegó 21 años después: el argentino Marcelo Daniel Bauza, en 1991. El cuarto, diez años después, fue César “Picho” Trujillo, en el Clausura 2001, ya en torneos cortos. El quinto, el uruguayo Fernando Garracino, en el Clausura 2004, y por último el brasileño Israel Silva, en el Apertura 2006 y Apertura 2013. Estos seis personajes de la historia chiva podrían ser una base para condecorar a alguno de ellos.
Otros posibles candidatos a dicha condecoración serían futbolistas que no necesariamente fueron campeones, pero han sido de la casa y dejaron el sudor de la camiseta por muchos años, con esas limitaciones de aquellos tiempos, donde no eran épocas de abundancia, al contrario, de escasez. Nombro a algunos que ya sobrepasan los 70 años: Luis Felipe, el “Hueso” Hurtado, Edgar “Cuto” Molina, César “Washa” Pereira, Jorge Morales, Arturo Díaz, Víctor Hugo “Pinzonini” Morales Pinzón, Israel Aparicio Mejía Cifuentes, Roberto “El Príncipe” Cifuentes Peña, entre otros.
Ellos fueron parte de la columna vertebral del equipo Chivo en los años 70. Ellos van quedando; otros ya han partido al cielo. Una década donde se logró un título de Copa en 1973 y, al final de la misma, la segunda época dorada del club, terminando con el subcampeonato centroamericano de 1982. A quien ya condecoraron, y fue muy merecido en su momento, fue a Ramón Aparicio, quien antes de que viniera Israel Silva era el máximo goleador de todos los tiempos, con 104 goles.
Ya para después podrían esperar otra “camada” de jugadores criollos para condecorarlos en el plano individual, los de la década de los 80, a quienes en su mayoría ya recibieron la condecoración como grupo de campeones 1980. Quedarían en el plano individual para después darles su lugar, pero los preceden los antes mencionados, quienes serían ese segundo pelotón: Carlos Coyoy, Miguel Gustavo Pérez, “Flaco” Tello, Fredy Ovalle, Carlos Paloma Valdez, entre otros jugadores que les ha caracterizado ser de la casa y tener una plena identidad con el glorioso equipo de sus amores, el Club Xelajú MC.
Desde ya, feliz cumpleaños, querido Xelajú MC. Que vivan esos 84 años de historia de un equipo que mueve a toda una ciudad y sus alrededores.
PD: Esperamos un buen diseño de la camisola conmemorativa.
Xelajú MCMario CamposecoQuetzaltenango
El miedo a: arrepiéntete en vida
¿Realmente cree usted que Dios no le dejará entrar al cielo?
Hubo una vez un vendedor que con el altoparlante pregonaba sus ofertas con la frase: “Aproveche ahora, ya son las últimas existencias”, con tal de manipular la voluntad de la gente a apresurarse a comprar los artículos que tenía. Esta estrategia de mercado se llama FOMO, que por sus siglas en inglés, Fear of Missing Out, significa miedo a perderse algo. Lo cual resulta ser antiético, pues presionan a las personas a elegir por miedo, incluso a comprar algo que no necesitan.
Lo mismo hacen las religiones que pregonan que deben arrepentirse en vida, para poder entrar al cielo, o peor aún, a no irse al infierno. Obligan a la gente a rendirse y humillarse ante una deidad para tener un pase de entrada. Pero así, esto es interés, no fe; es conveniencia y no amor a la deidad; es egoísmo y no una relación de respeto con un creador.
¿Por qué les conviene que la gente tenga miedo? Porque así las personas son manipulables, protestan menos, no razonan… y entonces obedecen a lo que dice quien se autodeclara representante de Dios. Así los ciudadanos se vuelven vulnerables a la voluntad de cualquier ciudadano embaucador, que agrega la frase: “Mañana puede ser ya muy tarde”. Que predica un ultimátum para que obedezcan su propia voluntad, disfrazada de voluntad divina.
La idea de “arrepiéntete en vida” es tonta, no tiene sustento, ni evidencia. ¿Cómo puede ser que un creador de amor, todopoderoso, haya hecho la tierra, el cielo y de paso el infierno? Y que luego obligue a sus hijos a humillarse ante él, a amarlo, a adorarlo… para luego castigarlos por no reconocerle como su dios. Creencias que no tienen sentido.
Para muchas personas resulta consolador pensar que las que hacen grandes injusticias lo van a pagar con justicia divina. Pero resulta ser un consuelo irresponsable. En lugar de defenderse, organizarse y hacer que se haga justicia acá en la tierra, se reconfortan con fantasías en el más allá. Pero no hay pruebas de nada. Ni de que exista justicia divina, ni de que no exista. Solo hay fe en creer en algo que no se puede comprobar.
Claro, las personas se equivocan, pero la gran mayoría intentan corregir sus errores. Pero los embaucadores manchan estos errores con la palabra “pecado” y, peor aún, con la palabra “pecador…”, enfermando a los crédulos en el acto. Añadiendo no solo miedo, sino vergüenza, culpa y desesperación. Pero realmente no les interesa la “salvación de su alma”, como repiten, sino que disfrutan del dominio que ejercen sobre ellos al verlos arrastrarse de dolor. Lamentablemente, es fácil manipular a alguien que se ha equivocado en algo.
Le dejo esta frase para que reflexione: “El precio que tenemos que pagar para estar libres de engaños es… estar vigilantes”.
Oswaldo Soto
Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.
Síndrome de Hubris o enfermedad del poder
El síndrome de Hubris se caracteriza por un ego desmedido, narcisista, desprecio por las opiniones ajenas y conductas raras. Este síndrome es propio de algunos fiscales, jueces y otros que andan por ahí.
El poder que en algún momento podemos tener se acaba. Tanto líderes políticos como religiosos debemos tener siempre presente que el poder que se nos delega en ciertos episodios de la vida, tarde o temprano, se termina. Y digo esto porque he venido observando la conducta de ciertos hombres y mujeres en el mundo, en América Latina y en Guatemala, que se creen dioses y salvadores del pueblo solo porque “ahora” están donde están. Se les olvida que ese puesto es temporal, y que a todo coche le llega su sábado.
Hay uno en Guatemala, que se hace llamar el “fiscal del pueblo”, que según él (en su propio mundo) es el fiscal más querido de Guatemala. No cae en la cuenta de que es el más ridículo, por sus ridiculeces que vive haciendo en sus redes sociales. Pero, “en su mundo”, se cree todo un pavorreal. La verdad es que da vergüenza el pobre señor.
Lo mismo pasa con aquella señora que usa los lentes en la cabeza. Como sabe que ya se le termina su tiempo, ahora está viendo cómo se ubica en la CC, gracias al apoyo de otro “disque” es rector. No soy analista político, pero no hay necesidad de serlo para caer en la cuenta de que muchos, que ahora están metiendo sus expedientes para ganarse un hueso en alguna corte o tribunal, son coyotes de la misma loma.
Lo que sucedió el viernes recién pasado en el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, cuando el MP, encabezado por “una” que está en la lista Engel, interrumpió el proceso de votación de una manera prepotente, grosera y abusiva. En esta sorpresiva invasión del MP hay gato encerrado. A todos estos y a todas estas, espero verlas caer.
Un ejemplo internacional. Veamos cómo están tratando a los latinos y emigrantes en América del Norte. Los tratan como si fueran animales y salvajes. Una vez que los capturan, los encierran en cárceles, los tratan mal para desesperarlos y que ellos mismos digan: “Firmo y regreso a mi país”. El poder se termina, señores.
En la historia de los grandes reyes de Israel en el Antiguo Testamento, Salomón desvió su corazón de Dios. El autor sagrado dice que las muchas mujeres que tuvo lo alejaron. Pero en realidad, no fueron las mujeres quienes lo alejaron de Dios. Salomón construyó altares paganos en casi todo Israel, y ese fue su pecado: la idolatría. Quién iba a pensar que aquel hombre que, al principio de su reinado, en lugar de cosas materiales, pidió humildad y sabiduría para gobernar, ahora ya anciano, fue incapaz de permanecer fiel y perseverante (1Re 11, 4-14).
Por lo tanto, quienes actualmente tenemos un poquito de poder, no seamos déspotas y tiranos. No seamos autoritarios. Usemos ese poder temporal para servir y amar a quienes la vida nos ha puesto para gobernar. Esforcémonos por construir un liderazgo ético, es decir, un liderazgo que nos permita ser recordados por las buenas obras que hicimos en bien de nuestra gente.
Pero para poder ser un buen líder político o religioso, hay que tener una excelente salud mental. Sin salud mental, no podemos ser buenos cristianos y honrados ciudadanos (Don Bosco). Deje un buen recuerdo en la memoria de su gente. Use bien los recursos que le han proporcionado, no se los robe, tal como hacen muchos buitres en varias instituciones del Estado. No use la iglesia como plataforma para hacer dinero. No use su grupo para hacer dinero. La iglesia y sus instituciones son espacios para encontrarnos con Dios y servir al prójimo.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Parejas en la era digital
Amar hoy implica aprender a estar presentes más allá de las pantallas
Las relaciones de pareja han cambiado profundamente en la era digital. Nunca antes fue tan fácil comunicarse, y paradójicamente, tan común sentirse desconectado. Los mensajes reemplazan conversaciones profundas y las redes sociales, en ocasiones, crean comparaciones que desgastan la intimidad.
Amar hoy implica aprender a estar presentes más allá de las pantallas. Requiere atención genuina, escucha activa y tiempo de calidad sin distracciones. Las parejas que prosperan no son las que evitan los conflictos, sino las que los enfrentan con respeto y compromiso.
La Biblia ofrece una guía atemporal: “El amor es paciente, es bondadoso… todo lo soporta” (1 Corintios 13:4,7). En un mundo acelerado, la paciencia se convierte en un acto de amor consciente. Asimismo, “Mejores son dos que uno” (Eclesiastés 4:9), nos recuerda que una relación sana es un equipo que se apoya, no una competencia.
En medio de notificaciones y pantallas, el verdadero desafío sigue siendo el mismo: elegir amar cada día, con intención y profundidad.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónAmor
5 pares de zapatos indispensables para caballeros
Los hombres suelen ser más cuidadosos en algunos detalles de su imagen, y es que no es exclusiva de las mujeres; ellos también comunican carácter, seguridad y estilo, y proyectan mucho de sí mismos a través del cuidado personal y su imagen. Los zapatos no solo completan un atuendo, sino que hablan de estándar, orden y personalidad.
Les comparto 5 estilos de zapatos que no pueden faltar en el clóset masculino, desde lo más formal hasta lo casual:
1. Oxford en café/negro: es un clásico imprescindible, ideal para ocasiones formales y elegantes. En negro son ideales para eventos de negocios y de etiqueta. En color café son ideales para combinarlos con trajes azul marino, gris o beige, proyectando calidez y estilo.
2. Monk Strap en camel/negro: un grado menos de formalidad; son sofisticados y modernos. Quedan bien con atuendos tipo business casual, acompañados de blazers con estampado o textura.
3. Botín Chelsea: son versátiles, cómodos y aportan modernidad a los atuendos. Perfectos para combinarlos con jeans. Si los utilizas en cuero le dan formalidad al atuendo; si son en gamuza, el look es más relajado.
4. Zapatos híbridos: son la mezcla perfecta entre lo formal y lo casual; combinan la elegancia de un zapato de vestir con la suela de goma de un zapato deportivo. Ideales para uso creativo, casual, para viajar o salidas sociales.
5. Tenis: siempre limpios y minimalistas. Pueden ser en color blanco, negro o neutros, en contextos sociales, informales y relajados. Ideales para usarlos con trajes poco estructurados e idealmente con jeans o pantalones de gabardina. Los tenis deportivos son exclusivamente para ello: realizar deporte.
La calidad, el cuidado y la coherencia del calzado proyectan mucho en tu imagen personal y profesional. Recuerda que en los pequeños detalles está, el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
El amor es acción
Escuché la historia de una mujer, quien tenía un esposo cuyo carácter era extremadamente fuerte. Cada día asignaba a la mujer actividades que debía desempeñar sin ninguna falta, para luego ser evaluadas rigurosamente al volver a casa; ella, con mucho temor y esfuerzo, lograba terminar cada asignación para evitar inconveniente alguno. Esto se repetía todos los días, hasta que una mañana, al despertar, constató que el hombre inesperadamente había muerto, sintiéndose por fin liberada de aquel suplicio. Con el paso de los años ella logró rehacer su vida con un hombre del que se enamoró, quien la valoraba, cuidaba, respetaba, la reconocía cada día y amaba; al terminar sus actividades un día se sentó a descansar en un viejo sofá en donde encontró el listado de actividades que le asignaba el difunto. Al leer aquel interminable listado de asignaciones se llenaron sus ojos de lágrimas al darse cuenta de que ella hacía mucho más de lo que decía el papel, con la diferencia de que esta vez lo hacía con amor y libre de temor.
Esta historia ilustra el valor que tiene el amor. Cuando amamos tenemos la capacidad de fluir en armonía, ya que el amor no es un estado de ánimo, una frase dicha deliberadamente; el amor trasciende mucho más allá que las palabras. El amor se resume en hechos. La Biblia nos enseña que tan grande es el amor de Dios para el mundo que accionó dando a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él crea tenga vida eterna.
Recuerda que el más importante de los mandamientos es amar a Dios, amarse a sí mismo y en esa medida poder amar a los demás, con el entendido de que amar no solo es un sentimiento o un estado emotivo, sino que amar es accionar.
Buen inicio de semana y recuerda que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Xelajú MC no perdió en México, ¡ganó!
Con esta última participación, en estos 8 meses se ha “desempolvado” el nombre del glorioso “Xelajú MC”, desde Panamá hasta México.
Se terminó la participación del Xelajú MC en la Concacaf Champions Cup; el marcador global fue 3-1, una serie digna. Estuve en Monterrey y tuve la dicha de estar en dos partidos de culminación de serie: la de Tigres 4–Forge 1; en la ida había sido en Canadá, con un 0–0, jugando a -10°. Asistí a esa victoria en el Estadio Universitario y, al día siguiente, tuve el privilegio de estar en una sede del próximo Mundial, el Estadio BBVA, donde jugaron los Chivos su partido de vuelta en la serie.
A pesar de que los Chivos perdieron, fue con un marcador digno (3-1), como suelen ser los resultados de la Liga MX, no goleados como han sido hasta los llamados “grandes” de Guatemala; pero afirmo realmente que Xelajú MC no perdió: ganó imagen, posicionamiento y presencia en un país sede del próximo Mundial, ya a pocos meses. Las notas periodísticas del partido fueron portadas de los medios de comunicación más importantes de México, como: Diario AS, Marca, Récord, Medio Tiempo, La Afición, Estadio, El Norte, ESPN, TUDN, El Universal, Multimedios Deportes, etc. Con esta última participación, en estos 8 meses se ha “desempolvado” el nombre del glorioso “Xelajú MC”, desde Panamá hasta México. Eso ya es engrandecimiento de imagen de nuestra institución; su nombre suena en todos los países centroamericanos y se escuchó en México. Pero quien jugó un papel importante para esas sobresalientes jornadas fue la afición que acompañó a todos los partidos fuera del país; fue un modelo a emular por otros equipos, por no decir inspiración. Realmente, la afición y el equipo pusieron en lo más alto a los Chivos en la región.
Históricamente ha habido tres empates de equipos guatemaltecos en territorio mexicano: en 1983, Suchitepéquez ante Tigres (1-1); 30 años después, fue el Xelajú ante Monterrey, en ese entonces dirigidos por Medford; y el tercero, de Comunicaciones con América en 2020; los tres, buenos partidos.
Ahora, sobre victorias con equipos aztecas, han sido seis; también los Chivos aparecen allí. El primer buen resultado fue en 1983, con Deportivo Suchitepéquez ganando 3-0 a Tigres en Mazatenango; luego, 18 años después (2001), fue Comunicaciones 3-1 a Chivas de Guadalajara, en la capital; luego, en 2003, en Guatemala, los Cremas 1-0 a Morelia; posteriormente, en 2009, también en la capital, Comunicaciones 2-1 a Pumas; después, en 2011, jugando en el Cempro, el último triunfo de Comunicaciones 1-0 a Monterrey, en el Mateo Flores; y la última vez, en 2012, fueron los Chivos del Xelajú MC 1-0 a Chivas de Guadalajara, haciendo historia con gol de Edgar Chinchilla. En conclusión, seis victorias con equipos mexicanos en suelo de Guatemala: cuatro victorias han sido de Comunicaciones y dos de equipos departamentales, Suchitepéquez y Xelajú MC.
Los Chivos aparecen en esas estadísticas históricas, tanto en empates como en victorias en Guatemala, lo que quiere decir que no ha habido ningún equipo de Guatemala que haya podido ganar en ningún estadio de México. Realmente, los resultados positivos de equipos guatemaltecos en tierras aztecas han sido muy pocos, porque las diferencias de nivel y planillas son totalmente desproporcionadas. Solo con el hecho de que el valor del salario mensual de 2 jugadores de la media promedio de Monterrey pagaría la planilla del Xelajú MC; esos jugadores ganan $100 mil mensuales, o equivalentes a Q800 mil.
Por 2 salarios de esos serían Q1 millón 600 mil, lo equivalente a toda la planilla mensual del Xelajú MC, incluyendo personal administrativo, operativo, categorías inferiores y el equipo femenino. Sin lugar a dudas, es difícil competir así; son diferencias abismales de inversión, no solo en jugadores, sino en infraestructura. Por tal razón, los resultados históricamente de equipos mexicanos sobre guatemaltecos son con un 85% a favor de los aztecas.
OpiniónXelajú MC
El amor en todas sus formas
Este 14 de febrero celebro un amor que transformó mi vida para siempre: el amor que nació en mí con mi hijo Máximo.
Cada 14 de febrero solemos pensar en el amor de pareja. Flores, cenas, mensajes románticos… todo gira alrededor de ese vínculo especial. Pero el amor es mucho más profundo que eso. Antes de celebrar a alguien más, debemos celebrarnos a nosotros mismos.
El primer amor que debemos cultivar es el amor propio. Ese que nos sostiene, nos levanta y nos recuerda nuestro valor incluso en los días difíciles. Luego está el primer amor que conocimos en la vida: el amor de nuestros padres. Ese amor que nos forma, nos guía y muchas veces nos enseña a amar.
Y sí, también está el amor de pareja, ese que elegimos construir cada día. Pero este 14 de febrero celebro un amor que transformó mi vida para siempre: el amor que nació en mí con mi hijo Máximo.
Él me enseñó que el amor sí puede ser incondicional. Que puede ser eterno.Que puede existir sin condiciones ni expectativas. Mi deseo para él es que siempre esté rodeado de amor y de amistad. Que crezca sabiendo que Dios será su mejor amigo y que su mamá siempre será, no solo su madre, sino también su amiga.
Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de una mano. Pero yo sostengo lo que mi mamá siempre dice: “Amiga verdadera… solo la madre”.
Porque el amor más fiel, el más constante y el más puro, muchas veces empieza ahí.
P.D. Mi amor César, feliz Día del Amor y la Amistad. Que lo celebremos juntos, en familia, con nuestro amor más grande: Máximo.
Marleny Mejía Franco
Abogada y Notaria - Directora Ejecutiva de La Voz de Xela
OpiniónAmor
Narcisismo en redes sociales
Lidiar con estas personas puede ser frustrante, por lo tanto, recomiendo detectar estos rasgos en personas que se tengan en redes sociales.
Las redes sociales son hoy en día un espacio para expresarse sin ninguna limitación, sin embargo, para los jóvenes, las redes sociales no son solo entretenimiento; son espacio de identidad, validación y pertenencia. Sin embargo, también es un medio en donde se destacan los rasgos narcisistas.
Una persona con comportamientos narcisistas en redes suele buscar atención constante y admiración efectiva e inmediata. Esta persona suele publicar de manera excesiva sobre sí misma, necesita muchos “likes” para sentirse validada y reacciona mal ante críticas o falta de reconocimiento, al punto que los tiene que eliminar para que sus redes sociales solo tengan resultados positivos.
Para ello, cuidan mucho su imagen en redes sociales, solo colocan logros, momentos en los que destacan o actividades que crean una imagen donde demuestran tener muchos vienes, estar en actividades de moda, mostrar lo que visten a diario y que se vea de lujo y nuevo. A diferencia de los influencers, estas personas se detectan por que tienden a burlarse de otras personas de forma constante, compiten o hacen comentarios pasivos agresivos.
Otro signo de alerta es la falta de empatía digital. Son personas que minimizan las emociones de otros, cuando son competencia o son personas que nos les conviene. Ignoran mensajes y no ofrecen una amistad verdadera, únicamente aparecen cuando necesitan algo.
Lidiar con estas personas puede ser frustrante, por lo tanto, recomiendo detectar estos rasgos en personas que se tengan en redes sociales, Evitar responder a provocaciones o jugar dentro de esta dinámica de aprobación, establecer límites, evitando tener de contacto a estas personas, puede ser eliminándolas, bloqueándolas, o silenciar las publicaciones de estas personas.
También es importante fortalecer su propia autoestima, inicialmente comprendido que lo que se publica en redes sociales es únicamente la vida perfecta de todas las personas, más no es la realidad; existe un trasfondo real que nadie publica, y las personas narcisistas destacan y exageran lo positivo de su vida real. Evitar darle “like” a estas personas también evita fortalecer esta conducta en las personas.
Las redes pueden ser herramientas poderosas para conectar, aprender y crear. La clave está en usarlas con inteligencia emocional, recordando que tu valor no depende de un algoritmo, sino de quién eres fuera de la pantalla.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Cuerpo, mente y placer: el renacer de la sexualidad tras el cáncer
Aunque estas herramientas ayudan, la sexualidad oncológica es compleja y multifactorial. Lo más importante es que no intentes resolver esto a solas.
Recibir un diagnóstico de cáncer suele vivirse como un terremoto que sacude los cimientos de la identidad. Entre citas médicas, cirugías y tratamientos, el cuerpo deja de ser una fuente de placer para convertirse en un campo de batalla. Sin embargo, la sexualidad es un derecho humano y una parte vital de la recuperación integral.
El impacto del cáncer en la intimidad suele quedar en la sombra. Las estadísticas revelan una brecha que urge atender: Se estima que entre el 40% y el 100% de los sobrevivientes de cáncer experimentan algún tipo de disfunción sexual tras el tratamiento. Sin embargo, menos del 20% de los pacientes recibe información clara o asesoramiento por parte de su equipo médico sobre estos cambios.
La respuesta sexual no es solo física; es un equilibrio entre hormonas y emociones. En el paciente oncológico, cuatro factores actúan como barreras:
- Autoestima y Autopercepción: Las cicatrices, la pérdida de cabello o los cambios de peso alteran la imagen. Si no nos sentimos cómodos en nuestro cuerpo, es difícil permitir que otro se acerque.
- Depresión: El agotamiento emocional puede generar anhedonia (incapacidad de sentir placer). La mente, en modo supervivencia, desconecta el deseo.
- Ansiedad: El miedo al dolor, la preocupación por el "desempeño" o la angustia por la enfermedad mantienen al sistema nervioso en alerta, bloqueando la relajación necesaria para el goce. Si sientes que tu vida sexual ha quedado bajo los escombros del tratamiento, estos tres pilares pueden ayudarte a reconstruirla:
1. Redefinir el mapa del placer: Olvida el coito como el único fin. Explora el "foco sensorial": caricias no genitales, masajes y besos. El objetivo es recuperar la seguridad y la ternura, sin presiones de tiempo o resultados.
2. Comunicación radical: Tu pareja probablemente tiene tanto miedo de lastimarte como tú de no "funcionar". Hablar abiertamente sobre lo que se siente bien, lo que duele y lo que asusta es el mejor afrodisíaco.
3. Apoyos mecánicos y químicos: No hay que "aguantar" las molestias. El uso de lubricantes de alta calidad, hidratantes vaginales o ayudas terapéuticas puede transformar una experiencia incómoda en una placentera.
Aunque estas herramientas ayudan, la sexualidad oncológica es compleja y multifactorial. Lo más importante es que no intentes resolver esto a solas. Un sexólogo esta capacitado para devolverte el bienestar.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad