Ser técnico de Xelajú ¿es para cualquiera?
Antes nos “rompíamos las vestiduras” por pelearnos sobre qué perfil era el más alto para llegar a dirigir al equipo lanudo, ahora las cosas han cambiado.
Con la nominación de Antonio Morales como director técnico del Xelajú MC y Carlos Da Silva, se ha roto una hegemonía de traer técnicos de renombre internacional al banquillo del cuadro Chivo. A los Cremas les está sucediendo con Tapia y a Municipal le paso con Bini, ambos no han dado la talla para dirigir equipo grande, será que Antonio Morales no será el nuevo Amarini Villatoro que surgió del anonimato y nunca jugó en Liga Nacional, pero hay que hacer la salvedad que el ahora técnico de la Selección ya había quemado varias etapas, entre ellas haber ascendido a Sayaxche, dos finales con Jocotán en primera división, luego de haber sido asistente en Guastatoya, llega a dirigirlo y llega a dos finales y les da un titulo de liga, con esto hizo los méritos suficientes para llegar a ser el director técnico de Selecciones Nacionales.
Es innovador, joven y con un gran potencial, un joven que aventajó a técnicos que fueron exjugadores profesionales, pero que no han estudiado y profundizado este fascinante estudio del fútbol es su mayor esplendor como él. Ahora para concluir este párrafo pregunto: el nuevo técnico de los Chivos habrá quemado ciertas etapas o habrá hecho algunos méritos aparte de ser asistente o subentrenador o simplemente le cayó muy bien a los dirigentes y les “endulzo el oído”, aunque reconocemos que cuando ha sido interino le han salido las cosas, excepto las dos etapas finales últimas donde él ha estado casualmente a cargo y hemos salidos eliminados.
En una etapa de mi vida como periodista deportivo, fui reportero de entrenamientos por 5 años, trabajando para una cadena de radio a nivel nacional y ese tiempo fue suficiente para conocer interioridades del camerino y cómo en algunas oportunidades el jugador no respeta la jerarquía del técnico.
Es más, en alguna oportunidad escuchaba como un jugador abusivamente le dijo a un DT: “ mira vos viejo y qué te crees, si como jugador fuiste un fracasado y nunca ganaste nada en tu vida, que me vas a venir enseñar o a corregir a mi ahora”. Discusiones como estas son muy frecuentes que sucedan, pero acá tiene mucho que ver el temperamento o carácter del técnico.
Ahora en otro ejemplo, pero ahora hipotético, si un jugador se le ocurría contestarle así a Marvin Rodríguez o a Hernán Medford, lo pensaba 2 o 3 veces, porque ellos lo habían ganado todo en el área, no solo como jugadores, sino como técnicos y solamente con la hoja de vida se hacían respetar por sí mismos. Puse este ejemplo, porque que pasaría si Antonio Morales tuviera una discusión con “Chuletita” Orozco, goleador histórico de CONCACHAMPIONS, si este último fuera abusivo, Morales tendría que saber manejar la situación con las hipotéticas estrellas del equipo o los líderes, son escenarios que habría que contemplar, como el mismo Amarini dijo en una oportunidad, el respeto se gana y no necesito gritar todo el partido desde el banquillo para que ellos hagan las cosas, es suficiente con el trabajo que se ejecuta en el trascurso de la semana.
Han habido diferentes épocas dentro del club, pero en los últimos 27 años volvimos a tener técnicos de corte internacional. Era 1994 cuando arribó el técnico que había llevado por primera vez a un Mundial a su natal Costa Rica, Marvin Rodríguez, lo traía la directiva del exalcalde Martini Zimeri, pero todo empezó con una amarga lección. Era el año 1990 y Julio Pacheco intentó armar a un equipo de grandes figuras, luego de que un año antes 1989 estuvieron cerca de pelear el titulo con refuerzos de lujo que trajo Pineda Lam, entre ellos el exmundialista salvadoreño Ricardo Guevara Mora y Marcelo Bauza, pero en ese año comenzaba la debacle del equipo, desfilaron como 8 técnicos en un año (Pericullo (ARG), Muraco (ARG), Abilio Gómez (BR), Cocherari (ARG), etc. Un año casi cerca del descenso y aun con figuras dentro de la plantilla, siguió la agonía un año posterior, ya con Arroyabe Castillo como presidente regresó después de 11 años de haber hecho campeón a Xelajú en 1980, el chileno Javier Mascaro, volvía con mas canas en su cabello, quiso hacer un equipo de jóvenes y apostar a pelear un campeonato, jóvenes encabezados con Cesar “Picho” Trujillo, Albéniz Reyes, Manuel Rodas, etc…. Pero las cosas no salieron y aunque regresaba al auxilio una figura consagrada en el futbol como René Arturo Morales con 39 años de edad, ya no se pudo salvar del descenso el equipo, hago hincapié que en estos años amargos la afición se había retirado en gran numero en brindarle el apoyo al equipo.
Los chivos estuvieron casi dos torneos en la primera división, antes Liga Mayor “B”, se lograron diseñar equipos competitivos para volver automáticamente, el primer torneo con el chileno Efraín Segundo Santander y luego el intento de otros técnicos de experiencia, siempre naufragando en 3 o 4 lugar, pero no se miraban esperanzas en ascender de nuevo a la liga mayor, fue donde de nuevo Julio Pacheco pide el apoyo de sus amigos empresarios quetzaltecos Fernando Rodríguez Deyet y Javier Monterroso, como del poderoso Pineda Lam, para compra la ficha del equipo DEL MONTE a Mario O. Mena y así devolverle a los aficionado a su equipo, pero en la Liga Nacional, la ficha de Xelajú se convirtió en la primera división en la USAC y la de la USAC para Deportivo Marquense que en ese entonces bregaba en la liga Mayor “C”, ahora segunda división.
A partir de esa dura lección ya no se hicieron experimentos y se luchó por traer a la cabeza de los proyectos mentes pensantes y estrategas de alto nivel, fue así como en 1994 viene Marvin Rodríguez, de allí en adelante fuimos muy celosos de quien iba a ocupar el banquillo de los chivos, no a cualquiera se le concedía ese honor o no era para fulano ni mengano, más aun si no han ganado títulos, ascensos, o aunque sea un campeonato en las canchas de la Colonia Minerva, hoy llegan del anonimato a sentarse a una silla que les puede quedar grande.
En conclusiones con una platilla competitiva que se está armando, ¿podrá el novato Antonio Morales amalgamar y dirigir o encaminar a este equipo a un titulo en el torneo nacional? Será una incógnita interesante de ver cómo se desarrolla en el transcurso de los próximos torneos. Aparte se le autorizó por la junta directiva traer a Carlos da Silva como subentrenador, que nunca ha tenido ningún vínculo con el quipo lanudo, pero como jugador tampoco fue un extranjero sobresaliente, la propuesta era dejar a alguien de la casa, pero se respetó la petición de Morales. A existido una escases de técnicos en el medio, ya no pasábamos de Paco Melgar, Walter Claverio o Sergio Guevara. ¿Qué se han hecho los cientos de jugadores nacionales que han jugado en los últimos 30 años en Guatemala? Edwin Wetsphal, Memin Funes, Jorge Rodas, Fredy Villanueva, Julio Girón, Fredy Ovalle, en fin ¿Por qué ya la mayoría en un 95% ya no siguieron la carrera de técnicos de futbol, es una camada que hoy no se sabe a que se dedican actualmente, ante estos fenómenos han surgido personas que se dedican a esta profesión, pero salen del anonimato. Antonio Morales hoy tiene en sus manos un proyecto, un equipo tan importante en Guatemala, que por esas circunstancias que mencioné han surgido estas posibilidades, ojalá sepa aprovecharla, es una oportunidad de oro, que en otros tiempos no se hubiera dado. Si me preguntaran a quién hubiera traído en su lugar, quizá yo le hubiera concedido ese honor a un exjugador como Albertico Salguero, creo que ya es justo que un equipo grande se fije en el como estratega y ya no este bregando en equipos de categorías mas bajas. El tiempo nos dará la razón de muchas dudas, le deseamos lo mejor al equipo chivo por el bien de esta noble afición.
Hugo Siliezar López
Un paso a la vez
Este fin de semana tuve la oportunidad de realizar una caminata con personas que no conocían el trayecto que visitamos , aunque habían tenido ya experiencias en senderismo , les abordaba la duda de conocer y saber que tan bonito y dificultoso era el trayecto, yo que conocía la ruta trataba de dar un panorama general de lo que era , siempre con el firme criterio de que no se debe desestimar el nivel de dificultad de cada lugar además de considerar que las condiciones físicas entre una y otra persona puede variar , además que las condiciones del clima puedan afectar; sin embargo segmentando el recorrido en partes, nos deteníamos a visualizar lo que habíamos avanzado y de esa manera contemplar no solamente la belleza del lugar sino el avance del trabajo y esfuerzo.
Al llegar a la cima, cada uno de nosotros experimentó muchos sentimientos, alegría, admiración, entre ellos, permaneciendo estáticos por un momento para visualizar la grandeza y belleza de los detalles del lugar, llenándonos del sentimiento de satisfacción, conscientes de que la actividad no estaba culminada ni la meta alcanzada.
Lo que quiero ilustrar con esta experiencia es que en la vida muchas veces no encontramos claridad, ni luz en ciertos caminos recorridos, no tenemos claridad para ver los planes y propósitos que Dios ha trazado para nosotros; vino a mi mente esta frase que quiero compartir: “No necesitas ver todo el camino, sino que necesitas ver lo suficiente para no detenerte”.
En el Salmo 37:23 dice: Cuando a Dios le agrada la conducta de un hombre, lo ayuda a mantenerse firme, lo que significa que en la vida es de mucha ayuda mantener una conducta positiva, agradable a Dios y alineada a su voluntad, que es perfecta; no necesitamos tener claridad absoluta al caminar en el trayecto de la vida; a veces solo es necesario confiar en el siguiente paso.
Recuerda, en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
¿Con qué recursos cuento para este año 2026?
A pocos días de haber iniciado el año 2026, vale la pena que reflexione con lo que cuenta (recursos internos) para este año. Es como cuando uno inicia un proyecto, un negocio o una carrera universitaria. Hay que preguntarse: ¿Con qué cuento para iniciar este negocio o para estudiar en la universidad? Siempre hay recursos internos y externos con los que uno cuenta para iniciar cada año; esos recursos hay que traerlos a la conciencia.
Desde mi punto de vista, lo que cada uno necesita para iniciar este año es, en primer lugar, una mentalidad positiva y libre de paradigmas pasados de moda. Por muy difícil que sea la cuesta de enero o de todo este año, el tener una mentalidad positiva nos ayudará a ponernos de pie y caminar con la frente en alto. Personas tipo mosca siempre hay en el camino que estamos recorriendo. Pero no les haga caso. Escúchelas, sí, pero no se preocupe por lo que digan.
Es clave contar entonces en nuestro pozo, ese lugar interno en donde están esas virtudes y valores que necesitamos para contrarrestar los pensamientos y creencias negativas que, de algún modo, están dentro de nosotros y tienen efectos en nuestra manera de ver y vivir la vida. En ese pozo está el manantial que necesita para alcanzar todo lo que se proponga para este año. De ese pozo saque positivismo, optimismo, coraje, amor, etc., para ser un hombre, una mujer extraordinaria.
De ese pozo interno tiene que sacar el valor para vencer los miedos que tiene para enfrentar la vida. Hay que estar consciente de que todos tenemos una herida causada durante los primeros años de vida, y esa herida causada por exceso de amor o falta de amor es la que nos impide ser felices en la edad adulta. “Estas heridas, al producir una sensación de indefensión en el niño, en la niña, hacen que surjan en ellos unos miedos básicos: A ser condenado, a no ser querido, a fracasar, a ser comparado, a quedarse vacío, a ser abandonado, a sufrir, a mostrarse débil, al conflicto” (Cabarrús, 2006, pág. 22).
Hay que contar con esa disponibilidad a superar esos miedos que están muy enraizados en nuestro interior, y que mientras no se superen, estarán ahí vivos y en cualquier momento saldrán a la luz para desequilibrarnos emocionalmente. Estos miedos son inconscientes. Y por ser inconscientes, salen a flor en el momento menos pensado. Considero que si continuamos caminando durante este año sin hacer algo por trabajarlos y superarlos, continuaremos sufriendo más de la cuenta durante este año.
Por lo tanto, le sugiero aceptar que el miedo es una emoción básica y común en nuestro diario vivir. De hecho, hay un miedo natural que nos puede proteger de peligros en la vida. El miedo natural nos protege de posibles peligros que percibamos u olfateemos en la vida cotidiana. Por ejemplo, si me dicen, tírese de esta torre, pues obviamente no lo haré. Pero aquí estoy hablando de esos miedos internos que no son tan fáciles de percibir o intuir, sino que cuando uno siente, ya nos han arruinado la vida. Y estos miedos son los más peligrosos. Busque ayuda profesional y ponga su vida en las manos de Dios.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La esperanza como anestesia
Si tengo que pasar por un dolor, lo aguanto con una sonrisa.
Hace mucho tiempo, un niño se encontraba frente a su pequeño vaso de helado vacío, raspándole hasta la última gotita de sabor. Quería más, pero ya no había; todo se había repartido entre hermanos. Su deseo era tan fuerte que para aliviarlo se marchó diciendo: “Cuando sea grande, me voy a comprar un galón de helado y me lo voy a comer todito...” Y de camino alivió su frustración. Ahora que es ya adulto y puede comprarse todo el helado que quiera, ya no lo disfruta.
Querer algo y no tenerlo, duele. Las personas fantasean con esperanzas para aliviar ese dolor. A veces esta tendencia a fantasear se hace tan recurrente que llega a convertirse en un hábito que hace permanecer frustrado. La esperanza tiene la rara virtud de decepcionar. Tenemos la tendencia inicial de ser amigos del placer y enemigos del dolor, pero después vamos aprendiendo a permitir a la incomodidad estar, y por fin nos vamos dando cuenta de que muchos malestares no son malos. Las personas que tienden a huir del dolor sufren más. Los que enfrentan el dolor que tienen que pasar, sufren menos.
Algunas personas se regocijan fuertemente en la espera de un milagro. Incluso se vuelven como anunciadores de esperanzas, tratando de levantarse y levantarles el ánimo a los demás, porque ven como negativo que alguien se desanime al contemplar la fría realidad. Quieren proteger a los demás de la verdad. Pero el desengaño es tan duro como saludable. Algunos otros creen que, si se engañan, están luchando por no deprimirse, porque piensan que no lo soportarían y, por lo tanto, se anestesian con esperanzas.
La esperanza es vista socialmente como una virtud, como optimismo y como compasión, pero hace a algunas personas irresponsables. Esperar un milagro quiere decir que se está a la expectativa de que algo suceda mágicamente, sin ningún esfuerzo ni trabajo. La realidad es que para conseguir algo, alguien tiene que poner empeño, fuerza y recursos. Sería fabuloso que, con solo menear la nariz, se activara la magia y se consiguiera que se laven los platos solos, que aparezca el dinero o que se cure una herida.
Quizás a algunas personas, la esperanza les puede estimular a actuar con entusiasmo y proactividad, preparándose para lo peor y esperando lo mejor. Pero si en lugar de ayudarnos nos estorba, entonces debemos tomar una nueva actitud, en donde lo primero que se pierde es la esperanza.
En tiempos de crisis no conviene confiar en loteríazos, porque no hay tiempo ni recursos que perder. En lugar de estar pensando que mágicamente aparecerá algo, o desaparecerá algo, es mejor hacer lo que sí se puede hacer y aceptar valientemente lo que no se puede hacer. Le dejo esta frase para que reflexione: “Intentar evitar el dolor inevitable te sumerge en sufrimiento que pudo ser evitable.”
Oswaldo Soto
Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.
Al rescate de la piedra canteada del estadio Mario Camposeco
Son unas piedras talladas por maestros hace más de 75 años, como de forma de block, similar al de hoy en día, pero su constitución y resistencia es mucho más fuerte.
En las próximas semanas comenzará la demolición de lo que fuera el graderío norte y de la 14 avenida del Estadio Mario Camposeco. La palabra “demolición” es y se escucha muy brusca, el término, pero eso es lo que sucederá con los graderíos antiguos del Estadio Mario Camposeco, pero la mayoría de personas desconocen que toda esa piedra está tallada y es piedra denominada “caliza”; fue cincelada y cortada con manos artesanas y puesta ya a la obra en ese entonces.
En 1947 fue aprobada la construcción del Estadio Escolar de Quetzaltenango, por el decreto 435, por intermedio del Comité Nacional Olímpico, con el espíritu de su uso para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1950, en un área de 28 cuerdas de terreno donado por la municipalidad de Quetzaltenango y también contando con una piscina.
El principal motivo de este artículo es hacer un llamado a la Unidad de Construcción de la Municipalidad de Quetzaltenango, para resguardar o rescatar la piedra canteada de la cual están construidas las gradas del Estadio Mario Camposeco. Realmente son unas piedras talladas por maestros hace más de 75 años, como de forma de block, similar al de hoy en día, pero su constitución y resistencia es mucho más fuerte que el block normal.
Desafortunadamente, cuando remodelaron el estadio en 1999, la Federación de Futbol le aplicó pintura a la parte frontal o a la fachada de los graderíos en su totalidad del estadio, sin saber que esa piedra era un patrimonio histórico; quizá por una cuadra de por medio no pertenezca al área de Centro Histórico. Primero fue una pintura de agua celeste y ya después las embotelladoras, con tal de tener “presencia de marca”, aplicaron a todos los graderíos pintura de aceite azul, causando un gran daño al patrimonio de la ciudad. Es como decir “pintemos el Palacio Municipal” de azul, blanco y rojo como la bandera de Quetzaltenango… Sería algo ilógico y contraproducente; lo mismo sucedió en el estadio.
Por tal razón propongo, primero, rescatar esa piedra y evitar que la usen de cimiento, es decir, como piedras en las “zapatas”, porque estaríamos enterrando piedra de gran valor y ya esculpida; lo único que habría que hacer sería desprender esas 2 o 3 películas de pintura que ya aplicaron. Así como estoy diciendo que se rescaten esos metros incalculables de piedra, quizá equivalentes a unas 15 camionadas de 14 metros cúbicos, o sea, más o menos consideraría unos 210 metros cúbicos de piedra. ¿Ahora qué uso le podríamos dar? Yo propongo, en primera instancia, que la municipalidad proponga al Banco de Guatemala cambiar su fachada frente al Parque Central (que es el único edificio que desentona de una arquitectura neoclásica). Realmente es un edificio moderno a la par de los demás; muy bien se podría sustituir esa baranda por una fachada de dos niveles, con puertas y ventanas, tal y como estaba anteriormente en ese mismo punto. Con esta piedra saldría fácilmente esa fachada en escuadra, en la esquina opuesta al Pasaje Enríquez. Obviamente, la construcción que está actualmente, donde últimamente funcionó el banco “Crédito Hipotecario Nacional”, se quedará internamente; solo sería ese cambio de baranda de metal a una fachada de dos niveles de pura piedra, la cual sería la que rescataríamos de los graderíos del estadio, antes de su demolición, y que le den otro uso.
Cuando demolieron el graderío sur, para hacer los graderíos nuevos, quizá por el año 2003, más creo que esa piedra la utilizaron para cimientos del graderío actual; espero no se repita la historia, porque es una piedra única para la historia. Ojalá puedan llegar estas líneas de texto a alguna persona que se encargara de la construcción de los nuevos graderíos de concreto del Estadio Mario Camposeco, así podamos salvar esta piedra y darle el mejor uso a un recurso que hoy día ya no se trabaja.
Hugo Siliezar López
OpiniónEstadio Mario Camposeco
Beneficios de una actitud mental positiva
¿Por qué es importante mantener una actitud positiva día a día?
Para responder a esta pregunta, primero se hará un perfil de la persona con actitud positiva.
La persona con mentalidad positiva se caracteriza por algunos rasgos importantes:
a. Es capaz de vislumbrar posibilidades, lo cual se traduce en optimismo, resultado de su diálogo interno y de alcanzar nuevas metas, reflejadas en acciones.
b. Determina lo que puede gestionar, lo que potencia su superación, sin temor de aceptar retos.
c. No se deja llevar por el pesimismo, sino que avanza hacia adelante, tomando en cuenta sus fortalezas, sus cualidades y virtudes, lo cual no implica falta de realismo.
d. Vive el presente y recuerda el valor de cada momento como una ocasión especial para expresar un sentimiento.
e. Busca momentos para estar a solas, descansar y ocuparse de los propios asuntos.
Ahora formulemonos la pregunta: ¿Cómo se puede contribuir a tener una actitud positiva? Se puede atender a los siguientes consejos:
a. Buscar tiempo para invertirlo en los aspectos personales y profesionales relevantes para uno mismo, sin poner excusas que aplacen la concreción de los propios objetivos.
b. Si algún propósito no se alcanzó, se debe buscar una nueva oportunidad o se puede diseñar un plan diferente para lograrlo.
c. No hay que olvidar una buena dosis de optimismo, para encontrar nuevos motivos y nuevos caminos para alcanzar las metas personales.
d. Otro medio importante es recrearse en momentos del pasado que proporcionaron satisfacción, porque se alcanzaron con una actitud positiva.
e. Buscar momentos para estar a solas, descansar, ocuparse de algo específico del propio interés, que proporcione sentimientos de gozo y alegría.
Grandes beneficios de una actitud mental positiva:
・ Motivación diaria
・ Compartición
・ Crecimiento personal
・ Disfrute
Para concluir, se hace la invitación a revisar: ¿Cómo es nuestra actitud? ¿Negativa, derrotista, pesimista o positiva? Propongámonos trabajar por conseguir una actitud positiva frente a la vida y en el día a día.
Laura Ronquillo
Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.
El efecto de la sonoridad en el tiempo y la realidad
El asunto es que hemos creído tanto en la vista que, cuando por fin aprendemos a usar los otros sentidos, nos damos cuenta de lo tan equivocado que estuvimos siempre.
La realidad, en verdad, no es como la concibe. Lo que usted entiende por realidad es tan solo una parcialidad dentro de una totalidad que desconoce.
Lleve a su mente esta imagen sobre algo que de seguro le ha pasado. Imagine que está viendo desde un punto A a una persona martillar algo a lo lejos, en un punto B. Usted puede ver cómo mueve el brazo derecho (o izquierdo) de arriba para abajo, clavando el metal en una estructura.
Acá ocurre lo interesante: observe usted cómo ve la imagen, pero el sonido del golpe del martillo llega unos segundos después, como si hubiera un desfase entre sus ojos y sus oídos. Efectivamente, es porque la luz puede viajar más rápido que el sonido. Es decir, usted observa la imagen, pero la realidad la completa unos segundos después.
He aquí el detalle: las cosas siempre viajan; unas llegan a nosotros antes o después. Sin embargo, creamos contexto y juicio a partir de lo que sabemos, aunque sea parcial, y lo tomamos como una totalidad. Y es allí donde le damos nuestra propia explicación al mundo.
Es por eso que todos tenemos diferentes hábitos, costumbres, formas de ver. Hay muchos que dominan las tecnologías nacidas a partir del 2020 y otros que generan con tecnologías del siglo XX, porque cada quien construye a partir de las herramientas que le otorga su realidad.
Sin embargo, podemos caer en el sesgo, grave error, cuando no aceptamos solo lo que nuestros ojos ven y le damos cabida a los mensajes que la luz trae, pero dejamos de un lado la sonoridad. Es decir, solo aceptamos lo que vemos porque no hemos aprendido a escuchar, a dominar el don de la paciencia para observar más allá de la vista, a meditar con la piel, a entender la naturaleza a través de la lengua. El asunto es que hemos creído tanto en la vista que, cuando por fin aprendemos a usar los otros sentidos, nos damos cuenta de lo tan equivocado que estuvimos siempre.
Todo en el universo está vibrando y se expande a través de ondas; unas llegan antes y otras después. Entenderlo será permitir que la realidad suene antes de llamarla verdad.
Termino con esto: he dicho que todo en el universo está vibrando. Le agrego algo más: todo lo que usted quiere para su vida ya existe en algún punto del universo. Quizá aún no lo tiene porque está viajando hacia usted; lo recibirá a través del sonido, del tacto, de la respiración, la luz, el sabor o la intuición. Créalo: todo ya existe y todo está viajando hacia usted.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónSonido
Empezar el año sin deseo, sin trabajo y sin esperanza...
Desde la medicina psicosocial sabemos que el desempleo no solo afecta la economía.
Enero suele venderse como el mes de los comienzos. El reinicio. Pero desde la la vida real la evidencia es clara: no todas las personas empiezan el año desde el deseo. Muchas lo hacen desde la pérdida, la enfermedad, el desempleo o el agotamiento emocional. Y eso también tiene una explicación científica.
El cuerpo y la mente no funcionan por calendario. No “reinician” porque el año cambie. Al contrario: arrastran lo vivido, lo sufrido y lo no resuelto.
Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 190 millones de personas en el mundo están desempleadas, y los primeros meses del año concentran altos niveles de estrés financiero.
Desde la medicina psicosocial sabemos que el desempleo no solo afecta la economía, sino también: La autoestima, la identidad personal, el deseo sexual, la percepción de valor propio.
Estudios muestran que las personas sin empleo tienen hasta el doble de riesgo de depresión, alteraciones del sueño y disminución significativa de la libido. No es falta de ganas: es el sistema nervioso en estado de alerta permanente.
La Organización Mundial de la Salud estima que 1 de cada 3 personas vive con una enfermedad crónica. Muchas empiezan el año ya con diagnósticos graves, tratamientos invasivos o dolor persistente.
Desde la psicoinmunología sabemos que la desesperanza sostenida altera el eje neuroendocrino, aumenta inflamación sistémica y afecta incluso la respuesta al tratamiento. Pedirle a una persona enferma que “sea positiva” no solo es injusto: es clínicamente incorrecto.
Los primeros meses del año muestran un aumento documentado de: 25% en ansiedad, 20–30% en síntomas depresivos.
La presión social por “empezar bien” genera culpa en quienes simplemente están tratando de sostenerse.
Si este año empieza sin trabajo, no necesitas culpa, necesitas apoyo. Si empieza con enfermedad, tu cuerpo tiene derecho a ir lento. Si empieza sin deseo, sin libido o sin esperanza, tal vez sea el año de reconectar con el cuerpo desde el cuidado. Desde la compasión. Desde el respeto a tus tiempos.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónPsicología
Lo que nos dejó el año 2025
Hemos transitado pocos días del nuevo año —2026—, sin embargo, ese largo y tortuoso caminar del año 2025 fue muy complicado, lamentablemente, en la gobernabilidad del Estado de Guatemala —Judicial, Legislativa y Ejecutivo— poco o casi poco se avanzó en ese año. No es preciso ser docto en la materia; sin temor a equivocarme, el ciudadano de a pie es el que más se resintió de esta situación.
El número de casos de gente que lucha por una democracia verdadera, digamos, democracia comunitaria, gente que lucha por defender los derechos humanos, la tierra y una vida digna, se incrementa día a día; los desalojos por tierras, no han cesado, la criminalización a autoridades indígenas tampoco cesó, el intento de golpe de Estado fue el más grave —según mi opinión—, jamás debemos olvidar las acciones perversas y corruptas de Fredy Orellana y su resolución —igual, perversa y corrupta— de retirar de sus cargos a funcionarios electos por el Partido Movimiento Semilla —incluído, el propio presidente de la República—, esta acción descarada hizo que la misma Corte de Constitucionalidad —corte celestial— le jalara las orejas por tonto, incluso, organismos internacionales emitieron su condena. Hasta hoy, a escasos días de empezar el nuevo año, el organismo que vela por una justicia justa —OJ— no tiene presidente electo, ¿por qué será?, pues vaya usted a saber, pero, en cualquier país del mundo medianamente civilizado, el poder judicial es el garante último de la democracia y este organismo no lo está haciendo. Suspenden audiencias sin motivo alguno, obedecen órdenes de particulares, emiten resoluciones sin fundamento y en forma rapidísima; las salas aún tienen dueño, muchos jueces no son justos, en fin, ¡reitero, el organismo judicial, hoy por hoy, está en trapos de cucaracha!
Pobre nuestro país, pobre nuestra democracia, pobres nuestras leyes; hay un montón de leyes, pero el legislador ha caído tan bajo que se ha convertido en fabricante de leyes, aparte, hay un montón de leyes que no sirven para nada, porque simple y sencillamente no las ejecutan, y, cuando las ejecutan, siempre es a favor del infractor, del delincuente. Hasta donde tengo conocimiento, la CC nunca había laborado un 25 de diciembre; sin embargo, en 2025 sí lo hizo; la pregunta del millón, y, ¿para quién lo hizo?
El pueblo le dio el poder a los diputados para representarnos y así convertirse en padres de la patria; lo están haciendo muy mal, digamos el 99% de ellos, qué desastre de seres humanos, su gran logro fue robarnos nuestro dinero disfrazándolo de aumento salarial —127%—, dicen que fiscalizan al ejecutivo, pero, en realidad, lo que hacen es show y proteger los intereses de los corruptos —dueños de farmacéuticas, constructoras, etc.—. Por supuesto, aplaudo las fiscalizaciones reales y objetivas, sobre todo cuando se cuestiona de frente y de pie, por ejemplo, al mp de porras; lo demás es pantomima.
En cuanto al ejecutivo, el 2025 debió ser el año de consolidación de su plan de gobierno, no pudo echar toda la carne al asador —coloquialmente hablando—, temas o necesidades prioritarias como educación y salud, no regateo casi nada, tiene un 9 de 10, escuelas remozadas —me consta—, buena decisión de descontar salario a maestros que no llegaron a trabajar por seguir directrices del dirigente más corrupto de la historia de la educación, por primera vez se le aumentó el salario a los maestros sin chantajes departe de Acevedo. Pero, ¿y qué pasó con la inversión en mantenimiento de carreteras o por lo menos con recapeo de varios tramos que se encuentran —aún a estas horas— en malísimas condiciones? Señor presidente, no dé alas a los corruptos ni a sus detractores; el ministro de CIV y los diferentes directores de COVIAL tienen que trabajar más.
No importa que la CC haya suspendido el presupuesto de ingresos y egresos del 2026; trabaje con lo que tiene y dele para adelante; el 2026 debe ser el año del cambio, como dice su eslogan, para el pueblo digno.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
El manejo de los propósitos de Año Nuevo desde la parte emocional
Los propósitos de Año Nuevo no deben ser una carrera de exigencias, sino un motivo para reconectarse consigo mismo.
Todos iniciamos el año con varios propósitos, algunos de ellos son nuevos y otros los venimos intentando desde años anteriores y no los logramos y nos crea frustración: hacer ejercicio, mejorar mi alimentación, buscar un nuevo trabajo, ahorrar, viajar, etcétera.
Sin embargo, muchos de estos propósitos se abandonan en unos pocos meses y algunos ni se intentan. Esto no se debe a una falta de voluntad, sino a que los vemos como una mala gestión emocional de la automotivación.
Esto inicialmente se da porque construimos nuestros propósitos desde la culpabilidad y la exigencia. Si nos ponemos a reflexionar, normalmente cumplimos aquellos propósitos que verdaderamente disfrutamos y dejamos a un lado aquellos que nos exigen reivindicación y reclamo, lo que los convierte en un rechazo; “ahora sí tengo que hacer ejercicio porque subí mucho de peso” suena diferente a “haré ejercicio constantemente porque me hace sentir mejor”. Desde la parte emocional, recomiendo plantearse esos objetivos desde el autocuidado y no desde el castigo.
Cuando los propósitos se trabajan desde la parte emocional, es mucho más fácil cumplirlos, porque nos evita caer en la frustración. Para ello, es importante tomarlos desde la disciplina y no desde la rigidez. La disciplina dice que no importa si nos dimos un descanso hoy, pero al día siguiente lo retomamos; mientras la rigidez nos castiga: si no lo cumplo como lo establecí, ya no lo estoy cumpliendo y se convierte en un miedo al fracaso.
Cambiar de hábitos es un proceso que toma tiempo. Al ser humano le toma 21 días crear un hábito, lo cual va de la mano con proponerse pequeñas metas, realistas, flexibles y alineadas a nuestras perspectivas; y luego celebrar esos pequeños progresos.
Otra parte que perjudica nuestras emociones es cómo nos hablamos a nosotros mismos. Autocalificarse como “nunca logro nada” o “soy un fracaso” son formas de autosabotaje; por lo tanto, recomiendo sustituirlas por mensajes amables y conscientes: “yo sé que puedo”.
Los propósitos de Año Nuevo no deben ser una carrera de exigencias, sino un motivo para reconectarse consigo mismo.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología


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