LA VOZ 26: reconocer es una forma de agradecer
Gracias por creer en La Voz 26.
Los Reconocimientos La Voz 26 fueron mucho más que una gala. Fueron la oportunidad de detenernos, mirar a nuestro alrededor y decir gracias a quienes, desde sus diferentes campos, trabajan, aportan y construyen una mejor sociedad.
Como director general de La Voz de Xela y creador de esta iniciativa, quiero expresar mi agradecimiento a quienes hicieron posible esta segunda edición.
Gracias a Progreso, Banco G&T Continental, Metroproyectos, Phara, Montalvo y Verde Inmobiliario, por creer en el propósito de los Reconocimientos La Voz 26 y sumarse como auspiciadores. Su respaldo no solo permitió realizar una noche especial; también representa confianza en una iniciativa que busca reconocer el talento, la trayectoria y las contribuciones de hombres y mujeres que construyen y transforman.
Y, gracias a La Voz de Xela, por ser la casa que impulsa esta iniciativa y por todo lo que representa para nuestra audiencia y para Quetzaltenango, la Ciudad del Conocimiento.
Detrás de una gala como esta hay muchas personas trabajando con responsabilidad, entusiasmo y amor por lo que hacemos. Mi reconocimiento y gratitud para todo el equipo de protocolo y atenciones, producción, redacción y marca. Cada detalle, cada entrevista, cada contenido, cada coordinación y cada momento de la gala llevó el esfuerzo de ustedes.
Me siento orgulloso del equipo que tenemos. Sé que detrás de lo que el público ve existe una gran suma de voluntades, talento y compromiso. Y eso también merece ser reconocido.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ nacieron para honrar a quienes hacen la diferencia. Pero esta segunda edición también me deja una enseñanza personal: cuando existen propósito, confianza y trabajo en equipo, los sueños pueden convertirse en realidades que trascienden.
Gracias a nuestros auspiciadores, a nuestro equipo, a los 20 homenajeados, a sus familias y a todos quienes nos acompañaron.
Seguiremos trabajando para que La Voz de Xela continúe siendo un espacio para contar historias, reconocer méritos y celebrar a quienes construyen una mejor sociedad.
Nos vemos en La Voz 27.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
LA VOZ 26OpiniónRECONOCIMIENTOS LA VOZ
La Voz 26: honrar, dar gracias y servir
Reconocer es agradecer. También es construir comunidad. Cuando alguien pone su talento al servicio de los demás, merece ser visto y celebrado.
Los Reconocimientos LA VOZ 26 nacen de esa convicción. Con nueve años, La Voz de Xela reúne relatos de hombres y mujeres que aportan al avance de Quetzaltenango y Guatemala.
Reconocer no es solo entregar un premio. Es decir gracias, valorar un camino y recordar que cada logro tiene empeño, orden, sueños y años de labor.
Esta edición confirma un fin: contar relatos, visibilizar talentos y reconocer a quienes hacen bien.
Los 20 reconocidos, en orden alfabético por nombre, son: Aníbal Aurelio Juárez Velásquez, Arturo Gramajo Ovalle, Eduardo Arturo Ayala, Erick Santiago Citalán Aguilar, Esteban Salcedo Fuks, Flor del Rubí Rodríguez Cifuentes, Jorge Mario De León Alconero, Jorge Valverde Peña, José Echeverría Reyes, José Carlos López, Lilian Wug Maldonado, Marta Guadalupe Elías Juárez, Martín Humberto Ixcot Batz, Sarah Castillo Monterroso, Ubaldo Agustín Soto Barrios, Vilma Tatiana Cabrera Alvarado, Viviana Aroche López, Víctor Rolando Arreola Muñoz, Ana Margarita Valdizán de Gutiérrez y Francisco Roberto Gutiérrez Martínez. Esta edición incluye una pareja ejemplar: los dos últimos.
Cada premio cuenta una historia, pero todos comparten algo: el deseo de aportar. Muestran que transformar es servir. Son ejemplos que motivan y recuerdan que podemos hacer más por nuestra comunidad.
Como medio de comunicación, asumimos la tarea de reconocer lo que merece ser contado. Una comunidad que agradece a quienes aportan inspira a jóvenes a servir y construir.
Gracias a todos: reconocidos, familias, aliados, auspiciadores, asistentes y equipo de La Voz de Xela, por hacer posible esta gala. Es un gesto: mirar, agradecer, reconocer y abrir paso para que otros sirvan, aporten, crezcan y cambien su entorno. Así crece la sociedad y hay un gran futuro.
El valor de reconocer está en agradecer hoy e inspirar mañana con fe y paz. Nos vemos en LA VOZ 27.
La Voz de Xela
EditorialLA VOZ 26La Voz de Xela
Cuando digo «sí», pero no lo quiero
Para cultivar una relación verdaderamente sólida, es indispensable pasar de la complacencia a la conexión real.
En el ámbito de la pareja y la sexualidad, solemos hablar mucho del consentimiento en sus términos más obvios: la diferencia entre lo deseado y lo impuesto. Sin embargo, existe una zona silenciosa e invisible: la complacencia sexual. Ocurre cuando aceptamos dinámicas, prácticas o momentos íntimos con los que interiormente no estamos de acuerdo por evitar un conflicto, temor a decepcionar al otro. Esa desconexión pasa una factura alta, afecta de formas particulares:
- El fenómeno del «consentimiento no deseado»: Investigaciones sociológicas y psicológicas sobre conducta sexual muestran que más del 50% de las personas en relaciones estables han participado en actividades sexuales sin tener un deseo real de hacerlo, motivadas principalmente por la presión percibida de cumplir con el rol de pareja o por miedo a la distancia emocional.
- Impacto en el bienestar íntimo: Estudios publicados en el Journal of Sex Research señalan que ceder de manera recurrente a prácticas sexuales no deseadas disminuye significativamente la satisfacción conyugal y genera síntomas de resentimiento, disociación y apatía sexual a largo plazo.
- La brecha en la comunicación: Según datos de salud sexual, cerca del 60% de los adultos admiten que les resulta extremadamente difícil expresar límites claros o decir «no» a su pareja por temor a ser rechazados o juzgados.
Cuando cedemos repetidamente en aspectos de nuestra sexualidad con los que no estamos de acuerdo, se produce una herida silenciosa. Muchas veces se cede para salvar o proteger la relación, pero el resultado suele ser el opuesto: la intimidad se transforma en una tarea, el encuentro físico pierde su magia y el bienestar emocional se pierde. La intimidad sana no se construye sobre la renuncia de la propia comodidad o de los propios valores. Decir «no», pedir una pausa o expresar que cierta práctica no nos hace sentir a gusto no es un acto de rechazo hacia la otra persona; es un acto de honestidad y de autocuidado que protege el vínculo.
Para cultivar una relación verdaderamente sólida, es indispensable pasar de la complacencia a la conexión real. Y eso requiere valentía para hablar, pero, sobre todo, la madurez de ambas partes para escuchar sin juzgar ni presionar.
Recordar: un «sí» solo tiene valor real cuando existe la plena libertad de decir «no».
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexología
Nueve años de una historia que sigue creciendo
Desde La Voz de Xela he tenido el privilegio de conectar personas, historias, oportunidades, ideas y comunidades.
Hoy, 14 de agosto, siento que es mi cumpleaños. Y lo siento así porque hace nueve años nació La Voz de Xela, un proyecto que desde aquel primer día se convirtió en una parte esencial de mi vida, de mi familia y de mi propósito de servir.
Estos nueve años han pasado como un rayo: rápidos, intensos, vertiginosos, pero también potentes e iluminados por grandes experiencias. Han sido años de creatividad, perseverancia, enfoque, aprendizaje y, especialmente, de la gracia de Dios, que nos ha permitido avanzar y convertir palabras en realidades.
Como fundador y director general, tengo la convicción de que sí se pueden hacer hitos en la historia. No suceden por casualidad. Se construyen con visión, trabajo constante, capacidad de reinventarse y la determinación de no detenerse. Pero también con fe, porque hay caminos y hechos que solamente pueden explicarse por la mano de Dios.
En este recorrido tengo una bendición invaluable: mi esposa, Marleny, quien me ha acompañado desde el primer día de este proyecto, creyendo, respaldando y caminando conmigo en cada etapa. Y tengo el amor y apoyo de mis cinco hijos: César Emanuel, Miguel Eduardo, Valeria, Camila y Máximo, quienes también forman parte de esta historia.
Por eso, este aniversario no lo vivo solamente como una celebración. Lo vivo como una celebración de vida, de familia, de propósito y de servicio. Anoche, todo el equipo se reunió en una recepción que se transformó en una velada especial e inolvidable, un momento para compartir, agradecer y celebrar juntos estos nueve años.
Desde La Voz de Xela he tenido el privilegio de conectar personas, historias, oportunidades, ideas y comunidades. Conectar todo significa tender puentes, acercar, informar, reconocer y hacer que la comunicación tenga sentido para la vida de las personas.
Hoy agradezco a Dios, a mi familia, al equipo y a nuestra audiencia.
Nueve años después, tengo la misma convicción: servirles, conectar todo y seguir haciendo historia juntos.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónLa Voz de Xela
Nueve años de informar, servir y construir legado
Al llegar hoy al noveno aniversario de La Voz de Xela, nuestro corazón está lleno de gratitud, pero también de un profundo sentido de responsabilidad.
En estos 3 mil 287 días, 469 semanas y 108 meses, que hoy se convierten en nueve años, hemos experimentado y vivido acontecimientos, situaciones, retos y momentos que tienen una explicación: hemos tenido la gracia y bendición de Dios. Esa bondad se transforma en la atención, el seguimiento y la fidelidad de cada uno de ustedes, nuestra audiencia.
Al llegar hoy al noveno aniversario de La Voz de Xela, nuestro corazón está lleno de gratitud, pero también de un profundo sentido de responsabilidad. Nueve años representan una etapa de consolidación, liderazgo y crecimiento de un medio de comunicación que nació para servir en la vida digital y que hoy forma parte de la vida cotidiana de millones de personas.
Aquel 14 de agosto de 2017, fue un lunes, comienza a quedar lejos, aunque, al mismo tiempo, parece que fue ayer. Todo ha ocurrido con enorme rapidez, impulsado por la dinámica de la era digital, de los acontecimientos, de las historias y de las nuevas formas de comunicarnos. En este camino hemos aprendido, experimentado, innovado y evolucionado junto a nuestra audiencia.
La Voz de Xela tiene identidad. Nuestros colores emanan de la bandera de Quetzaltenango y nuestro nombre representa el profundo vínculo que tenemos con esta tierra. Ese amor por Xela nos ha llevado no solamente a informar, sino también a impulsar iniciativas que trascienden la comunicación.
Una de ellas es la iniciativa que desarrollamos para declarar a Quetzaltenango como Ciudad del Conocimiento, un proyecto que desde 2024 representa una apuesta por reconocer el potencial académico, científico y educativo de nuestra ciudad, junto a las universidades establecidas en este territorio.
También en este 2026 llevamos a cabo la segunda edición de los RECONOCIMIENTOS LA VOZ, una iniciativa que reconoce a líderes influyentes en sus campos, por su ejemplo, tenacidad, trayectoria, aporte al desarrollo y capacidad de generar influencia positiva.
Porque estamos convencidos de algo: reconocer es hacer comunicación con legado. Es contar historias que merecen ser conocidas y recordar que detrás de cada logro existe una historia de esfuerzo, perseverancia y servicio.
Nueve años también significan evolución. Hoy somos un medio multiplataforma, con un equipo de profesionales que desde nuestros estudios de producción audiovisual, el diario digital, el portal de noticias y las redes sociales trabaja cada día para llevar información, análisis, entretenimiento y contenidos que conectan con nuestra comunidad.
A cada integrante del equipo, gracias por su entrega, creatividad, compromiso y pasión. Y a nuestra audiencia, gracias por acompañarnos, por confiar, por participar y por hacer de La Voz de Xela parte de sus vidas.
Estos nueve años no son un punto de llegada. Son una nueva plataforma para seguir creciendo, innovando y sirviendo con responsabilidad, profesionalismo y cercanía.
Seguimos convencidos de que comunicar es servir, que informar también es construir ciudadanía y que una plataforma digital puede convertirse en una fuerza positiva para transformar una sociedad.
Nuestra historia comenzó aquel 14 de agosto de 2017. Hoy celebramos nueve años, pero también renovamos nuestro compromiso con Xela, con Guatemala y con ustedes.
Gracias por estos nueve años. Seguimos adelante, con Dios, con ustedes y con la mirada puesta en todo lo que podemos construir juntos.
La Voz de Xela
EditorialLa Voz de Xela
Pensar demasiado se convierte en una carga emocional
A veces, cuidar la mente también significa aprender a dejar de darle vueltas a aquello que no se puede resolver pensando una y otra vez.
Pensar, analizar, recordar, imaginar y buscar respuestas es algo que ocurre en la vida cotidiana. Todas las personas tenemos problemas que resolver, pero siempre existe un límite. Hay una diferencia entre reflexionar y sobrepensar. Cuando una mente queda atrapada durante horas en las mismas preguntas, posibilidades o preocupaciones, sin pensar en herramientas para solucionarlas, esto se convierte en un tormento para la persona y genera agotamiento emocional.
El sobrepensamiento, conocido como rumiación, ocurre cuando la persona se concentra en pensamientos negativos repetitivos, sobre todo cuando necesita encontrar una respuesta o solución a una situación que genera incertidumbre. Sin embargo, los pensamientos de la persona rodean el problema, pero no encuentran una solución. El cerebro intenta anticiparse, pero crea escenarios que ni siquiera existen todavía.
El problema no está en la pregunta que está envolviendo a la persona en una situación, sino en repetirla demasiadas veces sin llegar a una conclusión o solución. Una de las causas de la rumiación es la ansiedad. Cuando existe un problema, la mente busca certezas y se adelanta a ciertas posibilidades. También puede relacionarse con la inseguridad y el miedo, así como con la necesidad de control o las dificultades para tolerar la incertidumbre.
En los jóvenes, este sentimiento se está intensificando a causa de las redes sociales. Una publicación, un mensaje sin responder, un comentario, un “like” o una fotografía pueden generar interpretaciones o suposiciones que no corresponden a la realidad, o que corresponden a una realidad no aceptada. El mayor problema es que no se enfrentan a la situación y, en lugar de preguntar directamente, sacan conclusiones basadas en suposiciones.
El sobrepensamiento puede generar dificultades para conciliar el sueño, afectar la concentración, el estado de ánimo y las relaciones interpersonales. Para manejar esta situación, es importante que, cuando se esté reflexionando sobre una situación, la persona se pregunte si ese pensamiento constante le está ayudando a resolver algo o si le está generando más preocupación.
Otra forma de manejarlo es saber diferenciar entre aquello que podemos controlar y lo que no. Si se encuentra una acción concreta para resolver una situación, se debe realizar. También ayuda reducir los momentos de sobrepensamiento y enfocarse en establecer tiempos de descanso mental, disminuir la exposición al teléfono y las redes sociales, y crear una rutina para desconectarse, con periodos adecuados de sueño, actividad física y momentos para solucionar problemas.
La mente necesita respuestas, pero no todas las preguntas tienen una respuesta inmediata. Aprender a detener el ciclo de pensamientos, aceptar lo que no se puede controlar y ubicarse en el presente puede convertirse en una de las herramientas más importantes para cuidar la salud emocional.
No todo pensamiento merece atención. A veces, cuidar la mente también significa aprender a dejar de darle vueltas a aquello que no se puede resolver pensando una y otra vez.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Se necesita un muchacho —para cuidar la Caja Chica—
Hace 102 años fue publicado el libro “Hace falta un muchacho”, escrito por Arturo Cuyás, dirigido a jóvenes; su fin era formarlos bajo principios y valores como la honradez, el trabajo, el estudio y la responsabilidad social frente a los desafíos de la sociedad ya en la adultez.
En el ámbito nuestro, recuerdo muy bien varios anuncios en medios impresos, también carteles posteados en puertas de comercios, indicando que “SE NECESITA UN MUCHACHO”, haciendo alusión a contratar un dependiente de mostrador, señorita para oficios domésticos, secretaria, contador, etc. Por supuesto, el candidato debía ser honesto, responsable, puntual, colaborador, íntegro, entre otros atributos.
Hoy por hoy, los guatemaltecos necesitamos un muchacho, sí, un muchacho con deseos de trabajar, de superación, honesto, íntegro, coherente entre lo que dice y lo que hace, o sea, capaz, idóneo y honrado, algo así como lo dicho por la Corte de Constitucionalidad en varios fallos: que la idoneidad y honradez deben ser comprobadas. Digamos, no tanto importa si tiene maestrías y doctorados, porque, a la luz de la realidad, en nuestros tiempos, el cinismo ha llegado lejos, donde hay funcionarios que confunden experiencia con ardid, artimaña y treta; se ha normalizado aquello de que “el que no transa, no avanza”. Necesitamos un muchacho que pueda comprobar su capacidad, idoneidad y honradez.
Se necesita un muchacho. Cuando digo “se necesita”, es porque nos urge, es para ayer, porque nuestra empresa está en grave crisis. Nuestra caja chica no cuadra, no hay documentación que respalde el gasto realizado; es más, hay documentos, pero están alterados —se ven borrones, tachones, etc.—, hay libros donde les hacen falta hojas, o archivos digitales perdidos; el personal de la empresa trabaja cuando quiere y donde quiere, se autorreceta su salario cuando se le pega la gana; el encargado de darle mantenimiento a las carreteras del país se llevó más de 120 millones de quetzales, el encargado de la energía eléctrica —INDE— movilizó ilícitamente más de 85 millones de quetzales, el empleado mayor —Giammattei— acumuló un saqueo de más de 2 mil 492 millones de quetzales y todos andan como Juan por su casa. Estamos atascados en el fango de la corrupción y el encargado de la caja no aparece por ningún lado.
Pero ¿de qué se trata el trabajo? Esta empresa que está urgida de un muchacho se llama Guatemala y el muchacho desarrollará su trabajo con fundamento en la Ley Orgánica de la Contraloría General de Cuentas —Dto. 31-2002—. El objetivo fundamental de esta institución es fiscalizar con total independencia los ingresos y egresos de los tres organismos del Estado, los municipios y cualquier entidad que reciba o administre fondos públicos. Para realizar su trabajo, goza de independencia funcional, técnica, financiera, presupuestaria y administrativa. El puesto de trabajo se llama: Contralor General de Cuentas; en pocas palabras, su trabajo es promover la honestidad, la transparencia y la rendición de cuentas, o sea, prevenir la corrupción y combatir la impunidad.
Estimo, muchacho, si usted tiene más de 40 años de edad y más de 10 años de ser Contador Público y Auditor, principalmente con atributos de capacidad, idoneidad y honradez comprobable, usted es el muchacho ideal para este servicio público; pero, si usted es de las personas que piensan que “el que no transa, no avanza”, por favor, hágase a un lado, no le siga haciendo daño a nuestro país.
Guatemala necesita un Contralor General de Cuentas con principios y valores. No más corrupción e impunidad.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Todo está listo para los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26
El sábado 15 de agosto de 2026, a partir de las 19:30 horas, viviremos una noche especial que será transmitida en vivo por las plataformas digitales de La Voz de Xela.
Reconocer es también una forma de agradecer. Por segundo año consecutivo, en La Voz de Xela abrimos un espacio para destacar a personas cuya trayectoria, liderazgo, esfuerzo, ejemplo y aporte han dejado una huella positiva en Quetzaltenango y el país.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 llegan este año con una nueva edición y con el propósito de poner en valor historias que trascienden y personas que, desde diferentes ámbitos, se esmeran y han trabajado para construir una mejor sociedad.
El sábado 15 de agosto de 2026, a partir de las 19:30 horas, viviremos una noche especial que será transmitida en vivo por las plataformas digitales de La Voz de Xela. Será entonces cuando conoceremos los nombres y perfiles de los 20 homenajeados de esta segunda edición, así como las historias que explican por qué han sido seleccionados para recibir este reconocimiento.
¿Quiénes son? ¿Qué han hecho? ¿Qué hacen actualmente? ¿Cuál ha sido su trayectoria y cuál es el impacto de su trabajo? Estas son algunas de las preguntas que nos permitirán conocer y valorar sus historias.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 también son posibles gracias al respaldo de nuestros seis auspiciadores, Progreso, Banco G&T Continental, Metroproyectos, Phara, Montalvo y Verde Inmobiliario, empresas que creen en la importancia de reconocer, inspirar y construir legado.
Desde La Voz de Xela creemos que una sociedad también se fortalece cuando reconoce a quienes aportan a ella. Por eso, esta gala no solo será una ceremonia de entrega de reconocimientos: será una oportunidad para celebrar el talento, la perseverancia, el liderazgo y las historias de 20 personas que merecen ser conocidas y reconocidas.
Los esperamos este sábado 15 de agosto, a las 19:30 horas, en vivo por las plataformas de La Voz de Xela.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónRECONOCIMIENTOS LA VOZ 26
Sembrar árboles con responsabilidad
Cuando una especie de gran crecimiento se coloca en una acera o arriate, sus raíces pueden desplazar adoquines, concreto o asfalto.
La ciudad de Quetzaltenango necesita áreas verdes. En distintas calles y colonias de la ciudad se observan aceras levantadas, pavimento agrietado y bordillos deformados por raíces que, al crecer, buscan espacio, agua y nutrientes. El problema no es la existencia de los árboles, ya que estos son indispensables para mejorar el aire, brindar sombra y embellecer el entorno, sino haberlos sembrado sin considerar su tamaño adulto, el tipo de raíz y la cercanía de la infraestructura.
Cuando una especie de gran crecimiento se coloca en una acera o arriate, sus raíces pueden desplazar adoquines, concreto o asfalto, tal y como ya rompieron el asfalto en las 22, 23 y 24 avenidas de la zona 3, entre otras. Esto dificulta el paso de peatones y vehículos, aumentando el riesgo de accidentes. El daño también genera gastos de reparación para vecinos y autoridades. En algunos casos, las raíces alcanzan tuberías de agua potable o drenajes, especialmente cuando existen fisuras previas, y terminan obstruyéndolos o agravando las fugas.
La solución no consiste en eliminar indiscriminadamente los árboles. Quetzaltenango debe planificar mejor la siembra urbana y seleccionar especies pequeñas o medianas, de raíces menos agresivas y compatibles con el clima frío del altiplano. Antes de plantar, debe evaluarse el ancho de la acera o arriate e ir renovando paulatinamente en un plan a largo plazo, tomando en cuenta el espacio que necesitarán la copa y las raíces al desarrollarse estos árboles en el futuro.
La municipalidad también debería establecer criterios técnicos para cada sector, utilizar barreras para orientar las raíces y dar mantenimiento preventivo. Asimismo, los vecinos necesitan orientación antes de sembrar frente a sus viviendas.
Reforestar no significa colocar cualquier árbol en cualquier espacio. Una elección adecuada permite conservar calles transitables, aceras seguras y tuberías protegidas, sin renunciar a una ciudad verde. Sembrar hoy con planificación evitará mañana daños costosos y conflictos innecesarios en Quetzaltenango.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónÁrboles
La Biblia: el fundamento de una familia sólida
En un mundo donde los hogares enfrentan conflictos y cambios, construir una familia sólida no puede depender únicamente de intenciones.
En un mundo donde los hogares enfrentan conflictos y cambios, construir una familia sólida no puede depender únicamente de intenciones. Necesitamos un fundamento que permanezca cuando lleguen las tormentas. La Biblia ofrece ese fundamento: la verdad de Dios aplicada a la vida cotidiana.
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1). Esta declaración nos recuerda que una familia fuerte comienza reconociendo a Dios como el centro, no como visita ocasional.
La Biblia también nos desafía a vivir el amor dentro del hogar: “Maridos, amad a vuestras mujeres” (Efesios 5:25) y “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12). Son principios que enseñan respeto, entrega, perdón y responsabilidad.
Y hay una invitación poderosa para cada hogar: “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15). Servir juntos significa orar juntos, conversar con honestidad, perdonar, enseñar con el ejemplo y permanecer unidos en tiempos difíciles.
Familia, el futuro de nuestros hijos se construye hoy. No esperemos una crisis para buscar dirección. Abramos la Biblia en casa, vivamos sus enseñanzas y hagamos de nuestro hogar un lugar donde la fe se vea, el amor se practique y Dios sea honrado. Una familia sólida no se improvisa: se edifica sobre la Palabra.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión














.gif)





