El Doctor Cirilo Flores (1779-1826) · Capítulo VII – Siglo XIX
El Doctor Cirilo Flores colaboró, como médico que era del Ayuntamiento de Quetzaltenango, a resolver una epidemia que afectaba a niños del pueblo de Cantel según se consigna en acta de julio de 1813. En acta posterior le agradecen también haber aceptado la plaza de preceptor de gramática para la juventud. En esos años el Doctor Flores fue el promotor de la introducción de agua potable a Quetzaltenango. Estas fueron algunas de sus actuaciones “cívicas”. Su actividad en la política la inició con su participación en la “Conspiración de Belén” del año 1813.
En acta del Ayuntamiento de Quetzaltenango del 4 de agosto de 1820 se informa que el Doctor Flores es nombrado Síndico municipal, jurándose en dicha sesión por la Constitución Política de la Monarquía Española. En enero de 1821 es electo Alcalde primero, pero no pudo asumir por haber sido Regidor el año anterior, prohibición que preceptuaba la Constitución vigente; en su defecto fue elegido como Alcalde don Mariano Gálvez, homónimo de otro personaje de extraordinaria relevancia en la historia nacional, quien fue Jefe de Estado de Guatemala.
El Doctor Cirilo Flores fue promotor del Estado de los Altos, y para ello procuró que Quetzaltenango se adhiriera el Imperio Mexicano para “liberarse” del control que sobre la economía y la política ejercía la Ciudad de Guatemala. Para ello se acuerda la anexión de Quetzaltenango al Imperio Mexicano el 15 de noviembre de 1821 y la Ciudad de Guatemala lo hace hasta el 29 de diciembre del mismo año. Declarada la anexión, con fecha 29 de enero de 1822 el Doctor Cirilo Flores firma en nombre del Ayuntamiento de Quetzaltenango el desconocimiento al gobierno central de Guatemala en los siguientes términos: “….que de ninguna manera, ni en ningún caso quiere reconocer Quetzaltenango el Gobierno de Guatemala, y que revoca cualquier expresión que bajo algún sentido pudiera entenderse que le reconocería, siendo su única voluntad, ahora y siempre, reconocer al Supremo Gobierno del Imperio Mexicano….”. Cuando cae el Imperio mexicano y se conforma por fin la anhelada Federación Centroamericana de las Provincias Unidas de Centroamérica, le corresponde al Doctor Cirilo Flores presidir la Asamblea Constituyente de 1824.
Es poco conocido el hecho que el Doctor Cirilo Flores fue el primer quetzalteco en ostentar la jefatura del Estado de Guatemala. El acontecimiento tuvo lugar cuando estaba vigente la Federación Centroamericana y su Presidente era el salvadoreño Manuel José Arce, y el Jefe del Estado de Guatemala Juan Barrundía y el sub-jefe el Doctor Cirilo Flores, quienes iniciaron su periodo el 30 de septiembre de 1824.
El 6 de septiembre de 1826 el Jefe del Estado, Juan Barrundía, fue depuesto por Arce como consecuencia del apoyo que Barrundia daba al militar francés Coronel Nicolás Raoul, quien trataba de controlar al ejército federal quitándole al Presidente Arce la potestad de Jefe supremo de las fuerzas armadas. Hay que recordar que Arce pertenecía al lado conservador, mientras que Barrundia y Flores al liberal, bandos opuestos y enemigos políticamente. Los liberales habian elegido presidente a Arce, pero le retiraron su apoyo cuando nombró a su primo hermano José Matías Delgado como Obispo de San Salvador. Como consecuencia de ello el sub-jefe Cirilo Flores asumió la jefatura del Estado de Guatemala, trasladando el gobierno a Quetzaltenango, su ciudad natal, en base a lo acordado por la Asamblea. Establecida la jefatura del Estado en Quetzaltenango surgió el requerimiento de bestias para el ejercito que dirigía el también liberal José Pierzon para contrarrestar al ejercito de Arce, para lo que decomisaron varios patachos de mulas pertenecientes a los religiosos Franciscanos, lo cual enojó al pueblo que enardecido por líderes conservadores persiguió al jefe de Estado acorralándolo en la Iglesia de San Francisco, (hoy Catedral Metropolitana del Espíritu Santo), en donde se refugió el Doctor Cirilo Flores protegido por el párroco, pero la turba lo sacó al parque en donde lo linchó el 13 de Octubre de 1826.
La Ciudad de Flores, en el Petén, lleva su nombre en homenaje al Doctor Cirilo Flores; y en el pueblo de Almolonga hay un monumento en su honor frente a los Baños que llevan el nombre de Cirilo Flores. En Quetzaltenango se le recuerda con un busto en la parte sur del Parque a Centroamérica, y una calle en la Zona 5.
El Doctor Flores es un personaje importante de nuestra historia aunque para muchos su actuación es desconocida.
Roberto Gutiérrez Martínez
Cuando el cielo abre sus manos
Hoy es un buen día para levantar la mirada al cielo y agradecer. El Padre Celestial sigue obrando, sigue sosteniendo y sigue abriendo caminos donde parecen no existir.
En cada amanecer, en cada respiración y en cada bendición que recibimos, se manifiesta el amor perfecto de nuestro Padre Celestial. Dios no es un Padre distante; es un Padre cercano, atento y proveedor. Su corazón está lleno de compasión hacia sus hijos, y su fidelidad permanece para siempre.
Muchas veces atravesamos momentos de incertidumbre, necesidades o preocupaciones. Sin embargo, la Palabra nos recuerda: “Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria” (Filipenses 4:19). Esta promesa nos invita a confiar plenamente en Aquel que conoce nuestras necesidades antes de que las expresemos.
Jesús enseñó: “Mirad las aves del cielo... vuestro Padre celestial las alimenta”. Si Dios cuida de las aves y viste con hermosura los lirios del campo, cuánto más cuidará de nosotros, Sus hijos amados. Su provisión no siempre llega de la manera que esperamos, pero siempre llega en el momento perfecto.
El amor del Padre va más allá de lo material. Él provee paz para el corazón angustiado, fortaleza para el cansado y esperanza para quien siente que ya no puede continuar. Como declara el salmista: “Jehová es mi pastor; nada me faltará”.
Hoy es un buen día para levantar la mirada al cielo y agradecer. El Padre Celestial sigue obrando, sigue sosteniendo y sigue abriendo caminos donde parecen no existir.
Confía en Su amor, descansa en Sus promesas y camina con fe. El Dios que te creó también es el Dios que te sustenta, y jamás abandonará a quienes ponen su confianza en Él.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
El cinturón: el aliado inesperado que eleva tu imagen
Cada accesorio que elegimos para acompañar un atuendo tiene una función: puede ser elegancia, formalidad, creatividad, feminidad y una variedad muy amplia que permite jugar de múltiples formas. Pero el cinturón es un aliado estratégico en el día a día. Te comparto 5 reglas para elegir el más adecuado y saber cuándo usarlo para elevar tu imagen personal.
1. Grosor del cinturón: elige anchos para darle estructura a tu silueta; puedes usarlos sobre blazers y vestidos. Es ideal para torsos largos. Los delgados son sutiles, perfectos para looks minimalistas y elegantes.
2. Colores: las tonalidades vibrantes y los estampados le dan un punto focal a tu look; los colores atemporales brindan formalidad y estilo.
3. Úsalo para mejorar las proporciones: si deseas visualmente alargar la figura, utiliza el cinturón del mismo tono del pantalón; si deseas alargar el torso, elige un cinturón del mismo tono que la blusa.
4. Haz que complemente el look: el color, la hebilla, la textura y el diseño deben integrarse con el resto del atuendo. En el caso de los caballeros, el cinturón es un accesorio infaltable y debe ser a juego con los zapatos para crear armonía en un look formal. En un atuendo informal, puede usarse en colores cercanos al pantalón.
5. Evita usarlo en estos casos: en el caso de las mujeres, cuando se busca una caída limpia en las prendas, cuando ya hay un diseño acinturado como un enterizo, un traje sastre moderno o un vestido en telas livianas que no requiere el uso de cinturón, ya que, al prescindir de él, la imagen se verá en armonía.
Cada accesorio comunica y juega un papel importante en tu imagen; el cinturón refleja equilibrio, intención y estética. Una regla básica que te indica el uso de este son los pasadores en jeans, faldas o pantalones de vestir. Recuerda que, en los pequeños detalles, está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Y me hice Maestro
De las profesiones más nobles y significativas en la formación y desarrollo de futuras generaciones es la de ser Maestro, porque no solo se trata de facilitar y transmitir conocimientos; se trata de una responsabilidad que va más allá de los conocimientos: es convertirse en la persona que influye, guía, descubre y cultiva habilidades en sus estudiantes.
Ser Maestro es ser un libro abierto ante los estudiantes, quienes ven mucho más allá de una figura que comunica conocimientos: un modelo a imitar y, en ocasiones, el lugar más seguro en quien confiar miedos, problemas y necesidades.
Ser maestro es ser aquel ser que cincela y esculpe la vida de un niño para transformarlo en una bella obra maestra; es y será un ser influyente cuyo único respaldo es la coherencia entre lo que dice y lo que hace, porque no puede hablar a los estudiantes de alcanzar un sueño sin soñar que el medio más seguro para transformar el mundo es la educación.
Ser Maestro es la persona que no puede hablar de compromiso y responsabilidad sin tener presente que la vocación es el mejor aliado y que no es un asalariado, como es subestimada y tildada actualmente la figura del docente.
Ser Maestro es ser esa persona que ha caminado muchos kilómetros, ha soportado la inclemencia del tiempo, quien en ocasiones se ha caído, pero se ha levantado; siempre tiene una sonrisa en sus labios, en su corazón y en sus brazos un espacio para cobijar a sus pupilos, y lo digo en sentido figurado.
¿Quién no recuerda con aprecio y nostalgia a un maestro que tuvo a lo largo de su vida?
Por eso hoy agradezco y honro al gremio de maestros que, con vocación y trabajo, han hecho de la vida de alguien una obra maestra. Anticipadamente, ¡FELIZ DÍA DEL MAESTRO!
Tenga presente que en la vida todo tiene sentido. Buen inicio de semana.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Los Judas de los tiempos actuales
Los Judas siempre han existido en la historia de la humanidad y en la historia de la Iglesia. Hay Judas dentro y fuera de la Iglesia, dentro y fuera de las empresas públicas y privadas. Jesús llama a doce hombres para formar su equipo de trabajo, para que sean sus discípulos. Y los llama para que le ayuden a trabajar y a construir el reino de su Padre. Entre los llamados no todos tienen salud mental. Hay varios enfermos, entre ellos Judas Iscariote. Jesús sabía que solo no podía. Estaba consciente de que la construcción del reino de Dios requería del apoyo de otras personas. Por eso dice: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos… Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus inmundos y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón Pedro y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Tadeo; Simón el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor”, (Mt 9, 36-10, 8). Los envía a buscar a las ovejas perdidas y a proclamar por el camino que ya se acerca el reino de Dios.
Los envía a echar fuera a los demonios que estaban por todas partes, especialmente entre los escribas y fariseos, quienes se consideraban los únicos sanos. Cada uno de estos hombres tenía la oportunidad de colaborar en la construcción del reino de Dios. Pero no todos tenían clara su misión, por lo que no todos aprovecharon esta oportunidad, entre ellos Judas Iscariote. Este hombre tenía un corazón de piedra y una cabeza dura. Era un hombre malo e hipócrita, porque tuvo el descaro de vender a quien lo había llamado a formar parte de su grupo.
¿Tiene usted algún Judas en su empresa, en su tienda, en su familia? ¿Será que hay algunos o algunas Judas dentro de su parroquia? Creo que sí. A los judas modernos hay que identificarlos y tenerlos a la vista. Nunca odiarlos. El saber dónde están nos ayuda a tenerlos a la vista para cuando llegue la justicia divina. Tarde o temprano los traicioneros experimentarán en su propia vida lo que le han dado a la vida. Y no es que uno se los esté deseando, sino que la vida misma se encarga de poner a cada uno en su lugar. Solo es cuestión de tiempo, porque el tiempo tarda, pero no olvida.
Hay un ejemplo de una mujer en el Antiguo Testamento que sale igualito a su madre o, peor creo. Es una tal Atalía, hija de Ajab y Jezabel. Los padres de esta mujer, en vida, habían sido muy malos, y como dice el refrán: “de tal palo tal astilla”. Esta Atalía decide exterminar a toda la familia real, da un golpe de Estado para quedarse ella en el trono. Pero Yehosebá, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a su sobrino Joás y lo escondió en el templo. Años más tarde esta mujer, Atalía, es derrocada, y es ungido Joás como rey del pueblo, (2 Re 11, 1-4. 9-18.20).
Actualmente hay muchas Atalías, es decir, hombres y mujeres malos, que comen el Cuerpo de Cristo, pero en su vida diaria se dedican a desparramar maldad por todas partes. Pero, como dice el refrán: “el que mal hace mal acaba”. No es que Dios castigue, sino que la vida devuelve lo que uno le da. Y si alguien se dedica a hacer daño, tarde o temprano experimentará en su propia vida las consecuencias de sus acciones.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La integridad como valor y cualidad
La integridad, como valor y cualidad, es sinónimo de bienestar personal y bienestar social. Tenga siempre presente que, en la vida, todo tiene sentido.
Hace unos días estaba observando cómo una compañera de trabajo compartía, en una charla, el valor del silencio. Para ejemplificarlo, realizó un ejercicio que consistía en pasar de mano en mano, entre los estudiantes, un manojo de llaves sin hacer ruido. El reto era que los 120 estudiantes participantes lograran tener en su poder el manojo de llaves en absoluto silencio.
Algunos estudiantes se reían o emitían sonidos que interrumpían el ejercicio. En la tercera oportunidad que les dio, decidí tomar mi celular y grabar el momento. Los estudiantes, al ver que estaban siendo observados a través de un dispositivo y que se evidenciaría si alguien interrumpía el ejercicio, lograron permanecer en silencio y cumplir el reto.
Esta anécdota me hizo reflexionar sobre el valor y la cualidad que tiene una persona para hacer lo correcto en diversas situaciones, aun cuando nadie la esté observando. Es muy fácil hacer lo correcto cuando estamos siendo vistos por alguien; sin embargo, somos una sociedad carente de este valor y cualidad esencial que debe acompañarnos a lo largo de la vida.
Jesús es el máximo ejemplo y modelo de integridad al hacer la voluntad de Dios en su vida. Ser íntegro significa ser honesto, coherente y respetuoso, primeramente con uno mismo y también con las demás personas. En realidad, la integridad no solo demanda honestidad externa, sino que implica tener un corazón y una mente alineados con la voluntad de Dios.
Aplicar la integridad como un valor diario fortalece la autoestima, genera bienestar emocional y propicia la toma de decisiones correctas. A nivel personal, contribuye al crecimiento individual; y, a nivel social, fomenta la confianza y la responsabilidad, construye una sociedad más armoniosa y mejora el ambiente en las relaciones sociales.
La integridad, como valor y cualidad, es sinónimo de bienestar personal y bienestar social. Tenga siempre presente que, en la vida, todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
OpiniónIntegridad
El costo oculto de hacer un trabajo a medias
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral.
En cualquier organización es normal que existan procesos de revisión, cambios, correcciones y actualizaciones, pero cuando los cambios son debido a que una persona entrega constantemente los trabajos incompletos, con errores o de baja calidad y estos deben ser corregidos por otros, surge la duda del nivel profesional que tiene esta persona.
Desde la psicología organizacional, el profesionalismo no se mide únicamente por los conocimientos técnicos, sino también por los valores de responsabilidad, compromiso, atención al detalle y la capacidad de asumir las consecuencias de sus propias acciones. Cuando una persona tiene que corregir su trabajo, aunque en el fondo el conocimiento técnico sí esté implementado, únicamente indica la mediocridad en el trabajo. Este juicio es muy duro para cualquier profesional, porque la percepción de los demás sobre su desempeño genera desconfianza; con el tiempo esta persona va a dejar de ser tomada en cuenta.
Una persona que corrige estas actitudes y con el tiempo va cambiando bajo las observaciones o las correcciones realizadas, indica que ha sido falta de capacitación o de tiempo para revisar los detalles. Sin embargo, cuando la actitud es contraria y se desentiende de esos errores y se acomoda para que alguien más los revise y los corrija y sigue repitiendo los mismos patrones, es una persona que ha desarrollado una dependencia laboral que limita su crecimiento laboral, lo que se resume a falta de interés por mejorar. Cuando esta actitud se vuelve constante, se pueden deteriorar las relaciones laborales y afecta la credibilidad de la persona sobre su trabajo.
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros se la resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral y su crecimiento profesional se limita. Desde la inteligencia emocional, asumir esa responsabilidad de aprender, reconocer sus errores, aprender de los mismos y mejorar la calidad de su trabajo es una señal de madurez profesional.
Al final, ser profesional no significa ser perfecto. Significa hacerse cargo de la calidad de lo que se entrega, aprender de los errores y respetar el tiempo y esfuerzo de quienes trabajan junto a nosotros. Porque el verdadero profesional no es quien nunca se equivoca, sino quien no espera que los demás arreglen constantemente lo que le corresponde hacer.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
La experiencia mundialista
Destaco tres elementos que he visto: orden, seguridad y espectáculo. Desde el traslado de Nueva York hacia el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, hasta el ingreso al recinto.
Asistir a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha sido una de las experiencias más extraordinarias y gratificantes de mi vida. La considero una bendición, no solo por la oportunidad de presenciar partidos de primer nivel, sino por vivir de cerca la fiesta deportiva más importante del planeta.
Durante estos días he tenido la oportunidad de asistir al encuentro entre Brasil y Marruecos, que terminó empatado 1-1, y al partido entre Francia y Senegal, en el que los franceses se impusieron 3-1. Más allá de los resultados, lo impresionante es el ambiente que se vive dentro y fuera de los estadios, donde miles de aficionados de diferentes países comparten una misma pasión.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la organización. Estados Unidos ha demostrado una capacidad extraordinaria para desarrollar un evento de esta magnitud. Destaco tres elementos que he visto: orden, seguridad y espectáculo. Desde el traslado de Nueva York hacia el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, hasta el ingreso al recinto, todo está cuidadosamente planificado. Existen múltiples controles de seguridad que garantizan una experiencia tranquila para los asistentes.
También es admirable cómo cada partido se convierte en un espectáculo completo. La música, la animación, la tecnología y la energía de los aficionados hacen que la experiencia vaya mucho más allá de los 90 minutos de juego.
El Mundial no es solamente futbol. Es cultura, convivencia, emoción y aprendizaje. Es la oportunidad de observar cómo un evento deportivo puede unir a miles de personas de diferentes nacionalidades bajo un mismo sentimiento. Vivirlo en primera persona ha sido un privilegio que guardaré para siempre entre los recuerdos más valiosos de mi vida.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónMundial 2026
Privatización e inseguridad en el Complejo Deportivo
El último fin de semana, varios niños que se encontraban jugando en la cancha de futbol (de manera individual, no en equipo) fueron retirados por guardianes del lugar.
El Complejo Deportivo de Quetzaltenango debe ser un espacio público destinado a promover el deporte en niños, jóvenes y adultos, brindando instalaciones adecuadas, seguras y accesibles. Sin embargo, es importante que se den a conocer diversas situaciones que generan preocupación.
El último fin de semana, varios niños que se encontraban jugando en la cancha de futbol (de manera individual, no en equipo) fueron retirados por guardianes del lugar, indicándoles que no podían permanecer en esa área; al preguntar las razones de esta restricción, indicaron que desconocían el motivo, pero que esa era la instrucción que tenían. Lo anterior resulta difícil de comprender, ya que no es posible que en un espacio en donde ningún equipo estaba practicando en ese momento, los niños sean limitados para practicar la actividad para la cual fueron construidas estas instalaciones.
A ello se suma otra situación, porque áreas destinadas a diferentes disciplinas permanecen ocupadas en horarios ordinarios por entrenadores que imparten clases privadas con el respaldo de las asociaciones deportivas. Esto sí debe estar prohibido, ya que se debe garantizar que los espacios públicos no se conviertan en escenarios de aprovechamiento o lucro personal, limitando el acceso de la población en general, limitando el derecho de uso de quienes sostienen estas instalaciones mediante recursos públicos.
También preocupa la falta de criterios uniformes para la supervisión de las normas de convivencia, pues mientras se prohíbe a niños jugar futbol en la cancha, se permitió que una persona adulta permaneciera sobre la pista de atletismo tomando el sol en ropa interior, sin ninguna intervención por parte de los guardianes, pese a la presencia constante de menores de edad.
Estas restricciones y poca seguridad obligan a los padres de familia a pagar en canchas, gimnasios e instalaciones privadas para la práctica de deporte de sus hijos, privatizando de esta manera la práctica de deportes.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónComplejo Deportivo
El valor silencioso de un padre
Hoy honremos a los padres que aman en silencio, que perseveran con valentía y que reflejan, con sus imperfecciones y esfuerzos, destellos del amor.
En el Día del Padre solemos reconocer su esfuerzo y sacrificio, pero pocas veces hablamos de esas virtudes silenciosas que sostienen hogares enteros. Son los hombres que cargan preocupaciones sin compartirlas, que renuncian a sueños personales para abrir caminos a sus hijos, que velan en silencio por la seguridad de su familia y encuentran fuerzas aun cuando están cansados.
Un padre muchas veces ama sin esperar reconocimiento. Su presencia constante, sus consejos oportunos y su capacidad de permanecer firme en medio de las dificultades son expresiones de un amor profundo que rara vez recibe aplausos.
Estas cualidades reflejan, en parte, el corazón de nuestro Padre celestial. Dios también cuida, protege y provee aun cuando no siempre percibimos su obra. Como declara la Escritura: “Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el Señor de quienes le temen” (Salmo 103:13, NVI). Asimismo, Jesús nos recuerda el amor generoso de Dios al decir: “Si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!” (Mateo 7:11, NVI).
Hoy honremos a los padres que aman en silencio, que perseveran con valentía y que reflejan, con sus imperfecciones y esfuerzos, destellos del amor fiel de nuestro Padre celestial. Su legado no siempre se mide en palabras, sino en vidas transformadas por su ejemplo.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónDía del Padre
















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