Capítulo II. Causalidad, hechos, consecuencias y significado en la Historia
Causalidad.
En sus inicios la historia se circunscribió a describir acontecimientos muy puntuales y lo que se estimaba como causa de esos acontecimientos. Heródoto, padre de la historia, definió su meta al principio de su obra: “conservar el recuerdo de las hazañas de griegos y bárbaros, y especialmente, más que nada, decir la causa de que lucharan unos contra otros”. Por su parte, Tucídides, otro de los primeros historiadores, se acusó a si mismo de no tener una noción clara de la causación. Pero cuando en el siglo XVIII se inicia la historiografía moderna, Montesquieu en sus “Consideraciones acerca de las Causas de la grandeza de los romanos y de su decadencia”, partía de los principios de que existen unas causas generales, sean ellas morales o físicas, que operan en todo hecho histórico. En el “Espíritu de las leyes” desarrolló esta idea: primero viene la causa y detrás sigue el efecto.
Claro, no se puede hablar de “una sola causa”, no es determinismo puro. Es, más bien, resultado de varias causas lo que desemboca en un hecho histórico. Pongo el ejemplo de la revolución bolchevique Rusa de 1917, en la que incidió las sucesivas derrotas militares rusas previas; el colapso de la economía bajo la presión de la guerra; la eficaz propaganda de los bolcheviques; el hecho de que el gobierno zarista no resolviese el problema agrario; la concentración de un proletariado empobrecido y explotado en las fábricas de Petrogrado. Varias causas, por tanto son las que desembocan en lo que llamaremos “un hecho histórico”.
Hechos históricos.
Vale recordar que fueron los judíos y los cristianos quienes introdujeron lanoción teleológica de la historia, proponiendo las “causas finales”. Fue contra esta historia moralizadora que se propuso el concepto de que lo importante era contar con “hechos”, a manera de mostrar lo que realmente había sucedido. Son, por tanto, los racionalistas de la Ilustración, ya con carácter secular, los fundadores de la moderna historiografía. Primero averiguad los hechos, decían los positivistas; luego deducid de ellos las conclusiones.
En Gran Bretaña, bajo la propuesta filosófica de Locke y Bertrand Russell esta visión de la historia se compaginó perfectamente con la tradición empírica: “Los hechos son sagrados, la opinión libre”.
Se sabe que los hechos son como la espina dorsal de la historia. Los acontecimientos, los sucesos, a los que llamamos hechos, son aquellos que generan cambios en la sociedad, sean estos cruentos o no, revolucionarios o no violentos.
Normalmente estos hechos surgen de varias causas, como indicado antes, causas que una o más personas tienen la capacidad de “recoger”, interpretar y proponer a grupos de la sociedad. Siguiendo el ejemplo de la revolución rusa antes expuesta, fue Lenin quien guió a los bolcheviques al haber sabido liderarlos. Como él, son los líderes los que tienen la capacidad de recoger los intereses, ilusiones, aspiraciones y muchas veces frustraciones, de la sociedad, y lograr transformarlos en un proyecto político aglutinador que puede desembocar en un hecho histórico.
Todos los hechos históricos tienen unos cuantos adalides y multitud de seguidores; pero esto no quiere decir que la multitud no sea esencial para su triunfo. El gran hombre de una época es el que sabe formular con palabras el anhelo común, el que sabe decir a su época lo que ella anhela, y sabe realizarlo. Lo que él hace es corazón y esencia de su tiempo; el da realidad a su época. El gran hombre es siempre representativo de fuerzas existentes o de fuerzas que coadyuva a crear.
Consecuencias en la historia.
Los hechos que han sucedido en las sociedades humanas tienen consecuencias posteriores, trágicas y cruentas algunas, pacíficas y más consensuadas las otras. Entre las primeras pongo el ejemplo del Imperio Austro-Húngaro y las dos guerras mundiales que sufrió la humanidad. Todo inicia con el magnicidio cometido al asesinar al sucesor al trono Imperial Austro-Hungaro, Francisco Fernando de Habsburgo, acontecido en Sarajevo por un radical “pro Serbia libre”. Ello generó una represión brutal del imperio contra Serbia, lo que provocó que Rusia decidiera apoyar a Serbia (su aliada), y que Alemania, temerosa del potencial crecimiento de sus enemigos, atacara a Francia y luego a Rusia, con lo que entró en la guerra Inglaterra y por ultimo Estados Unidos, causando una guerra mundial que duró cuatro años. Los castigos impuestos por los Aliados a Alemania y Hungría, -países perdedoresen tierras, posesiones de ultramar y castigos económicos, causaron el desasosiego y malestar en las sociedad alemana la que, cuando Hitler aparece en escena con una propuesta que en teoría reivindicaba el orgullo alemán, se genera el germen de la Segunda guerra mundial.
Otro ejemplo de consecuencias en la historia nos lo da la conquista de América o, como se suele llamar: “encuentro de dos mundos”. Este hecho histórico tuvo enormes consecuencias para los nativos, quienes perdieron vidas, cultura y bienes materiales. Y para los conquistadores españoles, una fuente de riqueza y razón de expansión a regiones inimaginadas. Consecuencias, en todo caso.
Muchos otros hechos históricos podrían mencionarse que nos refuerzan la idea de que siempre un hecho tiene consecuencia.
El significado en la historia.
Para que los hechos o acontecimientos sean historia, deben tener una secuencia, una continuidad; no hay, por tanto, un acontecimiento aislado. Para formar historia esa conexión de los acontecimientos debe tener un foco que el historiador logra visualizar. Esa coherencia no se da por sí misma, es dada por quien la percibe o comprende. Es creada como un concepto, es decir, como un significado. Así, para constituir una sencilla historia se necesitan por lo menos tres factores: conexión de acontecimientos, relación de esta conexión con algo o alguien que dé a los acontecimientos su coherencia específica, y finalmente una mente comprensiva que perciba tal coherencia y cree el concepto que explicita un significado. Significado, por tanto, quiere decir coherencia, orden, unidad de diversos aconteceres y fenómenos, tal como los percibe una mente que comprende.
Cuando decimos que un acto o un acontecimiento es significativo entendemos que explica algún otro fenómeno, que algo se hace para algo o para alguien.
Como anotamos en la primera parte de este capítulo al hablar de causalidad, hubo periodos en la historia en que la gente creía firmemente en que la historia tenía un sentido: en la edad media hacia la salvación; en la ilustración como vía ascendente al progreso humano. Pero también ha habido una tendencia anti-histórica con el existencialismo, con el pensamiento derivado de Nietzsche, asunto este que desde las ciencias sociales es absolutamente rechazado.
Roberto Gutiérrez Martínez
Cuando la memoria cambia, pero la necesidad de afecto permanece
La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar.
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que busca crear conciencia sobre una enfermedad que afecta no solamente la memoria, sino también la identidad, las relaciones, la autonomía y la vida cotidiana de millones de personas. Y hay un tema del que hablamos muy poco cuando hablamos de Alzheimer: la sexualidad del paciente. Se puede olvidar una fecha, un nombre o incluso dónde dejó las llaves, pero eso no significa automáticamente que deje de necesitar cariño, contacto físico, intimidad, compañía o afecto.
La demencia constituye uno de los grandes desafíos de salud pública del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2021 aproximadamente 57 millones de personas vivían con demencia, y cada año aparecen cerca de 10 millones de nuevos casos. El Alzheimer es la forma más frecuente de demencia y representa aproximadamente entre 60 y 70% de los casos**. Más del 60 % de las personas con demencia viven en países de ingresos bajos y medianos.
Además, las mujeres están particularmente afectadas: tienen una mayor carga de discapacidad y mortalidad asociada con la demencia y realizan alrededor del 70% de las horas de cuidados que reciben las personas con esta condición. Algunas personas pueden experimentar una disminución del deseo sexual, dificultades para iniciar o mantener relaciones sexuales, cambios en la respuesta sexual o menor interés por la intimidad. El deterioro de ciertas áreas cerebrales relacionadas con el control de los impulsos puede producir desinhibición sexual, conductas que antes no formaban parte del comportamiento de la persona o expresiones sexuales socialmente inapropiadas.
Una revisión sistemática más reciente señala que determinadas conductas sexuales inapropiadas pueden presentarse hasta en 25% de las personas con demencia, aunque las cifras dependen mucho de cómo se defina y detecte el fenómeno.
La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar. Una revisión sistemática sobre parejas que viven con demencia encontró que muchas continúan manteniendo formas de intimidad física y que, en algunos casos, las expresiones de intimidad no sexual pueden adquirir mayor importancia.
Entender al ser humano como un ser sexuado nos ayuda a empatizar con cambios en enfermedades como ésta.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
La ciudad de nuestros sueños…
Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento.
Quetzaltenango tiene un crecimiento económico e inmobiliario superior al promedio nacional, impulsado por el comercio, la educación y los servicios que ofrece la ciudad. Cada vez se ven construcciones nuevas, centros comerciales de grandes proporciones que ofrecen servicios variados y que invitan al consumismo. La ciudad funciona como centro financiero de Occidente de Guatemala.
Xela ofrece al suroccidente del país una oferta educativa, con establecimientos de calidad en todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad, por lo que cada año llega una comunidad que migra en ciertas fechas, que necesita servicios públicos y viales.
Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento. El reto del futuro es apuntar a dejar una ciudad transitable, vivible, en donde se pueda vivir, caminar sin obstáculos, sin miedos, pero esta ciudad no existe, está en pañales o es como el niño que aprendió a correr sin saber caminar. Porque está creciendo desorganizada, sin planes de crecimiento, sin un buen estudio urbanístico, sin ordenamiento territorial, mucho menos un estudio ambiental, porque sí, el medio ambiente también es importante.
Este crecimiento que para algunos es progreso, ya que significa oportunidades económicas. Para los habitantes del municipio es una preocupación. Porque como bien lo dice un pensador, "todo progreso trae una destrucción". Algunos dicen que viene la destrucción no solo de lugares, sino también de valores, de costumbres y, sobre todo, de la paz mental. Este análisis nos lleva a replantearnos: ¿Qué calidad de vida queremos? ¿Este es el tipo de ciudad que soñamos? ¿Es la ciudad que queremos? ¿Qué debemos hacer como ciudadanos para recuperar la ´Tacita de Plata´ de la que estábamos orgullosos?
Urge gestionar de mejor manera el crecimiento urbano para evitar la saturación de los espacios comerciales y habitacionales, urge que las autoridades asuman su responsabilidad. Urge construir la ciudad que soñamos.
Claudia Yomara Mazariegos Soto
OpiniónQuetzaltenango
Después de Xelafer, comienza la recta final
La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional.
Aunque la Feria de Xela aún no termina formalmente, los desfiles ya quedaron atrás y con ellos comienza a cerrarse una de las etapas más significativas del calendario anual de Quetzaltenango. Las actividades en el campo de la feria continuarán algunos días más, pero en las calles ya se percibe otra atmósfera: Xela empieza a despedir su fiesta y, simbólicamente, comienza la recta final del año.
Después de la Feria, el comercio empieza a cambiar de ritmo. Aparecen las primeras promociones de fin de año, los establecimientos se preparan para una temporada decisiva y las familias comienzan a pensar en los meses que vienen. Pero este 2026 llega a esta etapa con desafíos que no pueden ignorarse.
El incremento en el precio de los combustibles golpea directamente los costos de transporte, producción y distribución, y termina teniendo efectos en el bolsillo de las familias. A ello se suma una situación que quizá no hemos dimensionado suficientemente: el comportamiento del clima.
Durante Xelafer, a diferencia de otros años, las lluvias intensas prácticamente no fueron protagonistas. Este cambio puede parecer favorable para las actividades de la Feria, pero también debe llevarnos a pensar el el futuro. Las alteraciones en los patrones climáticos pueden afectar las cosechas, la disponibilidad de agua y, finalmente, la economía de las familias.
Por eso, cerrar la Feria también debería significar abrir un espacio para planificar. Quedan meses importantes en lo laboral, comercial, académico y familiar. No se trata de esperar que las circunstancias sean favorables, sino de prepararnos mejor para enfrentarlas.
La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional. Cada decisión cuenta. Si Xelafer representa una celebración de lo que somos, los meses que siguen deben representar nuestra capacidad para construir lo que queremos alcanzar.
El año todavía no termina. Todavía hay tiempo para hacerlo bien.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónQuetzaltenango
Ejercicio legítimo del derecho a la protesta
El 11 de septiembre es una fecha histórica en varios países. En Guatemala, será recordado por la decisión objetiva y apegada a derecho de un juez sancionado por los EE. UU.
Todo empezó por decisión infame de la clase política en 2023 al no querer aceptar la decisión del pueblo que decidió elegir en las urnas y que indudablemente no era de su conveniencia. Aunado a eso, el MP de Porras se puso de alfombra para llevar a cabo el macabro objetivo: desconocer el resultado de esas elecciones, que, en otras palabras, era ni más ni menos un golpe de Estado.
Por supuesto, los pueblos no se iban a quedar de brazos cruzados. La JD de los 48 Cantones hizo las consultas asamblearias y decidió ir al frente de esta decisión del pueblo, pero lo que se avizoraba como una jornada más de manifestación se prolongó mucho más que eso y fue respaldado por millones de personas a lo largo y ancho del país, incluso fuera de las fronteras de Guatemala: ciento seis días de manifestación pacífica.
Estimado lector, el desenlace final y feliz de esa manifestación usted ya lo conoce; sin embargo, a las élites políticas, económicas y corruptas les caló hasta lo más profundo y no se quedaron de brazos cruzados. Prepararon todo con detalle, tiempo, recursos económicos; incluso dos o tres hermanos nuestros nos traicionaron, fueron unos malinchistas, y cometieron el acto más atroz el 23 de abril de 2025 al detener ilegalmente a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exdirigentes de los 48 Cantones del año 2023.
El fin era atemorizar, asustar y callar al pueblo indígena, porque hasta esa fecha nadie había logrado detener los objetivos perversos de la clase corrupta. Se toparon con más de 500 años de resistencia, con una organización indígena, ancestral, que las abuelas y abuelos crearon no para fines delictivos, sino para defender los territorios, los bienes naturales, la vida en sí misma. Desde la captura de nuestros hermanos, ningún juez quería tomar el caso, ni el mismo juez que firmó la orden de aprehensión. Más de 60 horas, con los grilletes puestos, sin comida y en una celda fría, en condiciones deplorables, esperaron la decisión de una jueza de turno; los ligó a cinco delitos, entre ellos, terrorismo.
Luego sucedió lo que se veía venir: el cruel mecanismo del litigio malicioso. Más de 469 días en prisión preventiva, encerrados, torturados psicológicamente, tanto ellos dos como sus familias. Pero no hay mal que dure cien años. Al final, el juez Mynor Moto aceptó el reto que le dio la historia —casi todos sabemos la vida judicial de Moto—. La audiencia inició el 10 de septiembre. El MP se retractó de todo lo actuado por los fiscales del anterior MP, es decir, retiró todas las acusaciones y pidió el sobreseimiento del caso. Consuelo Porras, ¿te das cuenta de lo infame y corrupta que fuiste en el MP? El presupuesto más alto de la historia que te dimos lo usaste para castigar a nuestros hermanos y para darle gusto al pacto de corruptos. El 11/9, el juez Moto tiró a la basura todo lo actuado por el MP de Porras. Entre otras cosas, dijo: “No puedo resolver que los 48 Cantones sean una estructura criminal”, “No hay evidencia de algún ilícito”, “Las acciones de la organización eran para defender la alternabilidad en el poder y que se diera una toma de posesión”, “El Estado debe ofrecer una disculpa pública para los 48 Cantones y Alcaldía Indígena de Sololá”; luego, para ponerle la tapa al pomo, dijo: “Se resuelve el sobreseimiento del caso”.
Pueblos que cohabitamos el país, hicimos historia. Ganaron los 48 Cantones, ganó Sololá, ganó Guatemala. ¡Que vivan Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Basilio Puac y Esteban Toc Tzay! ¡Que viva la libertad!
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Validar emociones no significa permitir faltas de respeto
Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona.
En los últimos años, se ha hablado de la importancia que se le debe dar a la validación de las emociones. Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona. Una emoción y una conducta son situaciones totalmente distintas; por ejemplo, podemos sentir ira sin tener derecho a maltratar, o sentir frustración sin insultar. Validar una emoción no significa justificar una conducta.
En una relación de pareja, aprender a validar las emociones puede permitir una comunicación más asertiva, sin embargo, cada vez se distorsiona esta intención y las personas creen que también es válido aceptar y comprender actitudes como el enojo frecuente, los celos, la frustración o el dolor de la pareja, y con ello aceptar cualquier comportamiento.
Validar significa reconocer que existe una emoción que merece ser escuchada, pero eso no significa aceptar insultos, gritos, humillaciones, amenazas, manipulación o cualquier otra forma de maltrato. Una persona puede sentir celos, pero eso no le da derecho a revisar el teléfono de la pareja constantemente. También puede sentirse herida, pero eso no le da derecho a insultar a la otra persona; o sentirse enojada, pero eso lo convierte en agresión aplicando la ley del hielo.
Es importante comprender que validar las emociones significa comprender a la otra persona, pero no darle la razón. No es una batalla para definir quién tiene la razón, sino reconocer la experiencia emocional de cada quien, pero con la expectativa de lo que cada uno ha vivido y siente. Cuando las discusiones se vuelven frecuentes y terminan en amenazas, castigo, miedo y silencios como castigo, eso se convierte en una agresión. Una relación emocionalmente sana puede entender lo que la otra persona siente, pero no acepta malos tratos ni agresiones a consecuencia de esas emociones.
El objetivo de una relación no es evitar momentos incómodos generados por estas emociones; el enojo, la tristeza, los celos y la frustración también forman parte de la experiencia humana y también son emociones válidas, lo importante es aprender a expresarlas y no convertirlas en un arma de amenaza para la otra persona.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Independencia: una tarea que nunca termina
Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos.
Cada septiembre, México y Centroamérica vuelven la mirada hacia su historia. Banderas, actos cívicos y celebraciones recuerdan aquellos acontecimientos que, hace más de dos siglos, marcaron el inicio de una nueva etapa para nuestros pueblos. Pero la Independencia no debería ser solamente una fecha que conmemoramos. Debería ser también respuesta a lo que significa ser verdaderamente independientes en el siglo XXI.
Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos: pobreza y desigualdad, instituciones frágiles, corrupción, violencia, migración forzada y democracias que demasiadas veces parecen incapaces de responder a las necesidades de las personas.
A ello se suman nuevas dependencias. Vivimos en sociedades profundamente vinculadas a economías, tecnologías y plataformas que muchas veces se desarrollan y controlan lejos de nuestras fronteras. La inteligencia artificial nos ofrece oportunidades extraordinarias, pero también nos obliga a preguntarnos si seremos solamente consumidores de tecnología o protagonistas de nuestro propio futuro.
Por eso la Independencia sigue siendo una tarea pendiente. No se trata de aislarnos del mundo. Todo lo contrario. Se trata de participar en él con identidad, educación, instituciones sólidas y ciudadanos capaces de pensar y decidir por sí mismos.
Más de doscientos años después, quizá la mejor manera de honrar a quienes imaginaron naciones libres sea preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con aquella libertad. La Independencia de un país no termina cuando se firma un acta o se iza una bandera. Se construye cada día, cuando una sociedad fortalece sus instituciones, educa a sus ciudadanos y coloca la dignidad humana por encima de intereses particulares. Porque un país puede ser soberano por ley y todavía tener pendiente la tarea más difícil: aprender a ser verdaderamente libre.
¡Felices Fiestas de Independencia!
Luis Felipe Polo
OpiniónIndependencia de Guatemala
Libres de las cadenas de las deudas
El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.
El dinero puede ser una herramienta extraordinaria para construir, invertir, generar empleo y servir a otros. Pero cuando dejamos de administrarlo y comenzamos a ser dominados por él, puede convertirse en una cadena.
La deuda no siempre es mala. Un crédito bien analizado puede financiar una inversión productiva, adquirir activos o permitir el crecimiento de una empresa. El problema aparece cuando el endeudamiento se convierte en una respuesta habitual para sostener un estilo de vida, cubrir decisiones impulsivas o tapar problemas financieros que necesitan ser enfrentados.
La Biblia ofrece una advertencia directa: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta” (Proverbios 22:7).
No es una invitación a demonizar el crédito. Es un llamado a reconocer que toda obligación financiera tiene un costo y reduce nuestro margen de libertad.
Por eso conviene hacerse preguntas incómodas:
¿Estoy comprando porque lo necesito o porque quiero demostrar que puedo pagarlo?
¿Mi empresa está creciendo realmente o estoy financiando una apariencia de crecimiento?
¿Conozco exactamente cuánto debo, cuánto pago en intereses y cuánto tiempo necesitaré para salir de esa obligación?
Otra frase bíblica resulta especialmente pertinente: “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza” (Proverbios 21:5).
La libertad financiera comienza muchas veces con algo poco emocionante, pero tremendamente poderoso: poner los números sobre la mesa.
Presupuestar. Ordenar. Priorizar. Negociar cuando sea necesario. Reducir gastos. Evitar nuevas obligaciones innecesarias. Separar las finanzas personales de las empresariales. Pedir asesoría profesional cuando haga falta.
Y, sobre todo, aprender a diferenciar entre lo que podemos comprar y lo que realmente podemos sostener.
Jesús también dejó una enseñanza que trasciende cualquier época: “Ninguno puede servir a dos señores” (Mateo 6:24).
El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.
Salir de las deudas puede tomar tiempo. Pero cada decisión financiera responsable puede devolvernos una parte de la libertad que habíamos entregado.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
Una experiencia de gratitud
Cada inicio de mes me propongo trabajar un reto con un grupo de mujeres. Llevamos algunos meses cuidando nuestra imagen de manera integral. Este inicio de septiembre me inspiré en un libro, “El poder de la gratitud”, de Marc Reklau. El reto consistía en compartir siete días de actividades y lectura, reflexionando sobre esos instantes de gratitud. La experiencia fue maravillosa, finalizamos ayer y quiero compartirte algunas cosas que llenaron mi corazón.
· Podemos elegir la manera en que decidimos mirar lo que nos sucede: queremos resultados rápidos, que todo sea perfecto, que la respuesta siempre sea favorecedora. Pero hay lecciones que aprender y agradecer en los procesos de prueba.
· Si no tienes cinco minutos al día para ti, no tienes vida. Esta es una frase de Tony Robbins. Hacemos tiempo para todo, menos para nosotros mismos. Cinco minutos, diez minutos, pueden hacer la diferencia en ser conscientes del lugar donde pertenecemos, la vida que tenemos y lo agradecidos que estamos por ello.
· Perdonar y soltar: escuchamos y leemos mucho al respecto. Llevarlo a la práctica puede ser difícil, mas no imposible. Para avanzar, el perdón es crucial en tu camino; tomar la decisión será de bendición para tu vida.
· La gratitud es un hábito que podemos fortalecer: entrena la atención hacia lo positivo, reconoce la bondad de las personas, sé consciente de un cuerpo que nos permite movernos, una conversación, una oportunidad, la familia, la salud, observa las pequeñas cosas que a veces solo se agradecen en automático.
La gratitud nos ayuda a entender que, incluso en medio de situaciones difíciles, siempre existirá una razón para agradecer. Durante el reto aprendí a ser más consciente de lo que debo agradecer. Quizá hoy ya cuentas con aquellas cosas con las que hace unos años solo soñabas.
¿Tú qué agradeces hoy?
Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Vivir en libertad es conocer a Jesús
El día de mañana se conmemoran 205 años de la firma del acta de Independencia y, aunque ser independiente significa que nuestro país mantiene un estatus de país soberano, con un gobierno organizado en tres poderes que garantizan los derechos y la libertad de los ciudadanos, es una vaga realidad porque un buen porcentaje de ciudadanos no gozan de libertad y menos de derechos debido a la corrupción administrativa de personas que, al llegar al poder, en lo que menos piensan es en los intereses de una nación, sino en los intereses propios.
Pero estas líneas y este espacio no son para resaltar las desventajas, carencias, hablar de cosas malas y tristes que suceden en nuestro país a diario o hablar de las limitaciones que nos superan para ser un país verdaderamente libre, sino para resaltar todas aquellas cosas buenas que nos hacen sentir bendecidos y orgullosos de ser guatemaltecos.
Su gente, en su diversidad externa y diferente en pensamiento, es de las personas generosas, dadivosas, amables, alegres. Aunque critiquen mi opinión o criterio, sin importar el credo o religión que se tenga, siempre los guatemaltecos dan un lugar especial a Dios en actividades, proyectos o metas, lo que nos hace ser una nación diferente y, en ese sentido, somos merecedores de 100 puntos.
La Biblia, en Juan 8:32, habla de libertad: “Conoceréis la verdad y la verdad los hará libres”, pero conocer a alguien implica hablar, comunicarse y estar con una persona, porque conocer es averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las personas y cosas. Dios desea una relación directa con el hombre, sin intermediarios, sin autoridades eclesiásticas, sin puntos estratégicos donde encontrarlo. Sin desestimar todas estas cosas, Dios está interesado en que lo conozcamos.
“Conocer a Jesús es el paso único y esencial para vivir una vida libre y abundante, a diferencia de cualquier relación, sea familiar, amigable, laboral o amorosa, esta relación sí llenará todas las expectativas y será una relación que durará para la eternidad.”
Feliz Día de la Independencia. Que Dios bendiga a Guatemala. Recuerde que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.






.gif)










(2)(1).png)
.gif)

