Ni palabras que hieran, ni golpes que matan
Sucedió, hace poco tiempo, el excelente trabajador Hernesto, renunció a su empleo en una gran empresa, todo porque uno de sus compañeros, hizo alianza con otros dos y se dedicaron a fastidiarle sistemát
Ni palabras que hieran, ni golpes que matan
Sucedió, hace poco tiempo, el excelente trabajador Hernesto, renunció a su empleo en una gran empresa, todo porque uno de sus compañeros, hizo alianza con otros dos y se dedicaron a fastidiarle sistemát...