Ejecutivo y Legislativo, corresponsables del alza en el combustible II
Pero, en nuestro caso, estamos claros, el problema no es tanto el Estrecho de Ormuz ni nada parecido; el problema es interno: son tres empresas importadoras que desde siempre han importado el combustible y nos lo han vendido al precio que ellas han querido, es decir, a su sabor y antojo.
Recuerdo aquellas jornadas cuando hacíamos largas filas o colas para abastecernos de combustible —1973, 1978 y, recientemente, 2022—. El reclamo de la ciudadanía siempre ha sido: «¿Por qué las gasolineras le suben al precio cuando aún tienen reservas o inventarios con precios anteriores?». Y, desde siempre, hemos visto la opacidad del gobierno de turno; siempre, no hay respuesta para la población.
Nuestro problema tiene un nombre y se llama OLIGOPOLIO, es decir, dos o tres empresas —Texaco, Shell y Chevron— que controlan la importación, refinamiento y distribución del combustible. Entonces, ¿el subsidio al combustible, la eliminación del Impuesto a la Distribución del Petróleo —IDP—, la conformación de un fondo para emergencias de combustible, la adjudicación de un bono o vale para el consumidor y cualquier otra idea podrían ser la solución para paliar o solucionar la crisis del alza al combustible en Guatemala? Definitivamente no. Mientras los diputados no ataquen el fondo del asunto —oligopolio—, la población seguirá mermando su capacidad económica.
Para nadie es un secreto, el subsidio al combustible no beneficia al consumidor; entonces, ¿por qué el Ejecutivo no buscó otra alternativa de solución? Pues vaya usted a saber. Nosotros podemos hacer una y mil conjeturas al respecto, pero lo cierto es que la responsabilidad está en la cancha de los «honorables padres de la patria» y resulta que, para las redes sociales, los diputados se muestran sumamente preocupados por nuestra economía; pero, dentro del hemiciclo parlamentario, ni por asomo se han preocupado por darle una solución al respecto. Su preocupación es meramente interés político. Al parecer, aprobaron darle un beneficio económico a los eternos veteranos militares, aquellos que, año con año, son utilizados por algunos pícaros diputados, mientras la población sigue esperando la rebaja al combustible.
Señoras y señores diputados, por enésima vez les recuerdo y les exijo reformar el Dto. 109-97 —Ley de Comercialización de Hidrocarburos—; ahí está la solución al abuso desmedido de las importadoras. Asimismo, fiscalicen el «trabajo» del directorio de la Superintendencia de Competencia. La población ya está pagando altos salarios al directorio y no hemos visto absolutamente nada respecto al trabajo de esta institución. Entiendo perfectamente que la fase de aplicación plena y sancionatoria es a partir del 9 de diciembre de 2026, pero ¿acaso el alza desmedida y abusiva del precio del combustible no es una razón suficiente para reformar la Ley de Competencia y hacer que entre en vigencia inmediatamente esta última fase y que adquiera todas las facultades operativas para investigar de oficio o por denuncias y así aplicar sanciones económicas y controlar las concentraciones de mercado del combustible, es decir, atacar frontalmente tanto el oligopolio como el monopolio? Que no nos vayan a salir con el cuento de que no se pueden adelantar los plazos, porque sí pudieron alargar el plazo para pagar el ISCV. ¿Por qué no van a cambiar el plazo para que entre en vigencia la fase más importante de la Ley de Competencia? ¿Diputados, están con el pueblo o en contra del pueblo?
No más subsidio, no más suspensión temporal de impuestos, no más migajas para el pueblo.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Todo está listo para los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26
El sábado 15 de agosto de 2026, a partir de las 19:30 horas, viviremos una noche especial que será transmitida en vivo por las plataformas digitales de La Voz de Xela.
Reconocer es también una forma de agradecer. Por segundo año consecutivo, en La Voz de Xela abrimos un espacio para destacar a personas cuya trayectoria, liderazgo, esfuerzo, ejemplo y aporte han dejado una huella positiva en Quetzaltenango y el país.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 llegan este año con una nueva edición y con el propósito de poner en valor historias que trascienden y personas que, desde diferentes ámbitos, se esmeran y han trabajado para construir una mejor sociedad.
El sábado 15 de agosto de 2026, a partir de las 19:30 horas, viviremos una noche especial que será transmitida en vivo por las plataformas digitales de La Voz de Xela. Será entonces cuando conoceremos los nombres y perfiles de los 20 homenajeados de esta segunda edición, así como las historias que explican por qué han sido seleccionados para recibir este reconocimiento.
¿Quiénes son? ¿Qué han hecho? ¿Qué hacen actualmente? ¿Cuál ha sido su trayectoria y cuál es el impacto de su trabajo? Estas son algunas de las preguntas que nos permitirán conocer y valorar sus historias.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 también son posibles gracias al respaldo de nuestros seis auspiciadores, Progreso, Banco G&T Continental, Metroproyectos, Phara, Montalvo y Verde Inmobiliario, empresas que creen en la importancia de reconocer, inspirar y construir legado.
Desde La Voz de Xela creemos que una sociedad también se fortalece cuando reconoce a quienes aportan a ella. Por eso, esta gala no solo será una ceremonia de entrega de reconocimientos: será una oportunidad para celebrar el talento, la perseverancia, el liderazgo y las historias de 20 personas que merecen ser conocidas y reconocidas.
Los esperamos este sábado 15 de agosto, a las 19:30 horas, en vivo por las plataformas de La Voz de Xela.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónRECONOCIMIENTOS LA VOZ 26
Sembrar árboles con responsabilidad
Cuando una especie de gran crecimiento se coloca en una acera o arriate, sus raíces pueden desplazar adoquines, concreto o asfalto.
La ciudad de Quetzaltenango necesita áreas verdes. En distintas calles y colonias de la ciudad se observan aceras levantadas, pavimento agrietado y bordillos deformados por raíces que, al crecer, buscan espacio, agua y nutrientes. El problema no es la existencia de los árboles, ya que estos son indispensables para mejorar el aire, brindar sombra y embellecer el entorno, sino haberlos sembrado sin considerar su tamaño adulto, el tipo de raíz y la cercanía de la infraestructura.
Cuando una especie de gran crecimiento se coloca en una acera o arriate, sus raíces pueden desplazar adoquines, concreto o asfalto, tal y como ya rompieron el asfalto en las 22, 23 y 24 avenidas de la zona 3, entre otras. Esto dificulta el paso de peatones y vehículos, aumentando el riesgo de accidentes. El daño también genera gastos de reparación para vecinos y autoridades. En algunos casos, las raíces alcanzan tuberías de agua potable o drenajes, especialmente cuando existen fisuras previas, y terminan obstruyéndolos o agravando las fugas.
La solución no consiste en eliminar indiscriminadamente los árboles. Quetzaltenango debe planificar mejor la siembra urbana y seleccionar especies pequeñas o medianas, de raíces menos agresivas y compatibles con el clima frío del altiplano. Antes de plantar, debe evaluarse el ancho de la acera o arriate e ir renovando paulatinamente en un plan a largo plazo, tomando en cuenta el espacio que necesitarán la copa y las raíces al desarrollarse estos árboles en el futuro.
La municipalidad también debería establecer criterios técnicos para cada sector, utilizar barreras para orientar las raíces y dar mantenimiento preventivo. Asimismo, los vecinos necesitan orientación antes de sembrar frente a sus viviendas.
Reforestar no significa colocar cualquier árbol en cualquier espacio. Una elección adecuada permite conservar calles transitables, aceras seguras y tuberías protegidas, sin renunciar a una ciudad verde. Sembrar hoy con planificación evitará mañana daños costosos y conflictos innecesarios en Quetzaltenango.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónÁrboles
La Biblia: el fundamento de una familia sólida
En un mundo donde los hogares enfrentan conflictos y cambios, construir una familia sólida no puede depender únicamente de intenciones.
En un mundo donde los hogares enfrentan conflictos y cambios, construir una familia sólida no puede depender únicamente de intenciones. Necesitamos un fundamento que permanezca cuando lleguen las tormentas. La Biblia ofrece ese fundamento: la verdad de Dios aplicada a la vida cotidiana.
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1). Esta declaración nos recuerda que una familia fuerte comienza reconociendo a Dios como el centro, no como visita ocasional.
La Biblia también nos desafía a vivir el amor dentro del hogar: “Maridos, amad a vuestras mujeres” (Efesios 5:25) y “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12). Son principios que enseñan respeto, entrega, perdón y responsabilidad.
Y hay una invitación poderosa para cada hogar: “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15). Servir juntos significa orar juntos, conversar con honestidad, perdonar, enseñar con el ejemplo y permanecer unidos en tiempos difíciles.
Familia, el futuro de nuestros hijos se construye hoy. No esperemos una crisis para buscar dirección. Abramos la Biblia en casa, vivamos sus enseñanzas y hagamos de nuestro hogar un lugar donde la fe se vea, el amor se practique y Dios sea honrado. Una familia sólida no se improvisa: se edifica sobre la Palabra.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
Visitar el IGSS es someterse a una prueba de paciencia
Aunque esta institución autónoma tiene como finalidad la protección de trabajadores y familias del país, en muchas ocasiones resulta ser toda una experiencia en la que se pone a prueba la falta de empatía y la falta de paciencia, por el trato de trabajadores a pacientes, por la cantidad de pacientes que deben atender día a día los trabajadores, y no lo digo solo yo, es una opinión muy generalizada.
Lejos de hacer sentir a los afiliados protección y seguridad, por el contrario, la sensación es de desprotección e inseguridad en algunos casos, mientras que otros opinan lo contrario.
Hoy me refiero a las malas experiencias que se viven a través de este servicio; sin embargo, hay que realizar varias consideraciones:
Hacia los trabajadores, me pongo en sus zapatos e imagino: ¿cómo será atender a grandes cantidades de personas en un día, de todas las edades y muchos afiliados carentes de estudios básicos que les obstaculizan hasta seguir instrucciones, no digamos realizar gestiones?
Hacia los pacientes, los protagonistas, que evidentemente llegan a buscar el servicio, no por descansar, vacacionar o ir a pasear, sino por pura necesidad; en repetidas oportunidades se evidencia la ausencia de salud.
Considerar la atención masiva, porque, como dice el dicho, el que mucho abarca poco aprieta, poniendo en riesgo una atención de calidad a los afiliados.
Resaltar que no es un servicio gratuito, no es un regalo brindado por el Estado, como en ocasiones pareciera; así que, a la hora de brindar cualquier tipo de asistencia, procurar estándares de calidad, tratándose de la salud tanto física, mental y social.
En todo caso, siendo la salud un derecho que garantiza el bienestar físico, mental y social, el llamado es para las autoridades por velar por que el servicio sea humano y de calidad; tanto servidores del Estado como afiliados deben hacer uso de la inteligencia emocional, la empatía y la cordialidad.
Recordar que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
El autocuidado es la manera de recuperar tu poder
Algunas veces, cuando hablo de autoestima, arreglo personal o fortalecer las rutinas de autocuidado, me he encontrado con respuestas como “eso es vanidad”, “eso es superficial”. Pero el autocuidado es una decisión consciente de volver a ocupar un lugar importante en nuestra propia vida. Nos olvidamos de nosotros mismos cuando priorizamos a los demás, pasamos gran parte del tiempo resolviendo problemas de trabajo, atendiendo responsabilidades, dejando de escuchar nuestras propias necesidades. Por supuesto, es parte de la rutina que cumplimos día a día, pero incluir tu cuidado personal es fundamental para tu propio crecimiento.
Cuidarte puede ser: ir al gimnasio, dormir un poco más, alimentarte mejor, hidratarte más, arreglarte para estar en casa o proyectar una imagen más pulida en tu trabajo. Cuidarte también es poner límites, atender lo que pospones, pedir ayuda, enfrentar lo que evitas, regalarte unos minutos para meditar, desconectarte del celular, elegir un ambiente sano, fortalecer tu fe, rodearte de personas que influyen positivamente en tu vida, aprender nuevas habilidades o pulir las que ya tienes.
No existe una regla o ritual de autocuidado para todos, existe la que más se adecua a tus necesidades, la que resuena contigo. A veces, recuperar tu poder comienza con algo tan sencillo como:
· Elegirte incluso cuando es más fácil evitarte.
· Hacer algo por ti antes de finalizar el día.
· Aprender a escucharte.
El autocuidado impulsa tu energía, te da claridad y fortalece tu amor propio. No tienes que poder con todo, solo aprende a no abandonarte mientras lo intentas. Recuerda que, en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Sed de amor y compasión
“Todos ustedes, los que tengan sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman. Escúchenme atentos y comerán bien, saborearán platillos sustanciosos” (Is 55, 1-3).
En la sociedad actual hay una gran infinidad de sedes: sed de justicia, de paz interior, de reconciliación, sed de amor, sed económica, etc. Dios nos dice hoy: vengan a mí, porque en mí van a saciar su sed. Considero que lo que más padece el mundo y, por ende, nosotros, es la sed de paz. Hay gente malhumorada por todas partes, y para que las personas que no están bien de su cabeza y de su corazón no nos hagan daño, nosotros tenemos que estar en armonía y con tranquilidad. En una sociedad tan convulsionada, mantener la serenidad es clave.
“¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada? (…) Nada podrá apartarnos del amor de Cristo” (Rm 8, 35.37-39).
Como ven, a quien tiene el amor de Dios en su mente y corazón nada le pasará. Podemos estar pasando por noches oscuras, podemos estar siendo perseguidos, podemos estar pasando penas económicas, podemos estar siendo amenazados, pero si tenemos a Dios dentro, nada nos pasará. A los que tenemos el amor de Dios en nosotros se nos nota, se nos ve. Quien tiene amor en su corazón, da eso: amor. Pero quien tiene el mal en su corazón vive dejando su veneno por dondequiera que pasa. Si usted quiere saber si una persona tiene a Dios o al diablo en su corazón, solo observe sus acciones y lo que dice. Cuando de nuestra boca solo salen palabras destructivas, es porque Dios no habita en nosotros.
Hoy Jesús “vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos” (Mt 14, 13-21). La “compasión” significa “sufrir juntos”. No es sentir lástima por los otros, sino mitigar el sufrimiento de los demás. Compasión es ponerse en los zapatos del otro y ver la vida desde esa persona. El psicólogo Paul Gilbert, creador de la terapia centrada en la compasión, dice que la compasión es una energía que nos mueve a ayudar a los demás para que ellos alivien su sufrimiento con nuestra ayuda (Reyes Zendera, 2017). Pero el mejor terapista es Jesús. Déjese ayudar por Él.
Los discípulos le piden que despida a la gente, porque se hacía tarde. Pero Jesús les dice: “Denles ustedes de comer”. Ellos le contestaron: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados”. Él les dijo: “Tráiganmelos”. Y, mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron y sobraron doce canastos. Eran más de cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
Lo primero que podemos compartir con los demás es la palabra de Dios y nuestra fe. En segundo lugar, compartamos también un poco de tiempo con nuestros seres queridos. Y, por último, compartamos con los más pobres algo de los bienes materiales que recibimos, fruto de nuestro trabajo. Pero compartamos sin esperar nada a cambio.
No seamos tacaños. A los tacaños y egoístas les molesta que los demás sean generosos. Hay gente que no comparte, que no es generosa, pero critica a quienes dan. Seamos pequeñas gotas de generosidad en medio de una sociedad egoísta e individualista. Jesús es el modelo para imitar.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Notas de una escribiente
Con esta columna estoy siguiendo los sueños que tengo guardados en el corazón. Gracias por acompañarme en este camino.
Inicio esta columna con una pequeña reflexión sobre el nombre de la misma. Hace un tiempo yo estaba de directora editorial de un medio escrito, uno de los primeros en Quetzaltenango; conocí a un personaje que tenía una columna en el medio y su nombre era más o menos como el de esta, creo que lo estoy parafraseando, si no mal recuerdo. El nombre de este escritor era Rodrigo Tormo, uno de los mejores columnistas que he conocido y de quien aprendí mucho sobre este oficio.
Por varias situaciones dejé de escribir, se dieron varias cosas en el camino de la Comunicación, de las que aprendí y con las que he tenido que avanzar. Hoy agradezco a este medio la oportunidad de volver a la esencia, a poder compartir por medio de la palabra con la comunidad, escribir, analizar y expresar los diferentes temas, problemas y situaciones que aquejan a nuestra ciudad.
Déjenme confesar que tengo un poco de inseguridad, porque como buena comunicadora me preocupa no poder lograr el objetivo. Pero también viene a mi mente una frase que siempre me decía uno de los mejores catedráticos que tuve en la universidad: “Deja de autochingarte, Claudia”. Es como si Jon Dunn me lo estuviera diciendo al oído (por cierto, Jon está bien escrito).
Autochingarse es una palabra muy fuerte, que tiene un gran significado y que quiere decir: no seas insegura, no te compliques, confía en lo que haces. Es ese monstrito que tenemos en la cabeza, que nos complica la existencia y que no nos permite realizar lo que queremos, lo que deseamos o lo que nos llama la atención, por el miedo al qué dirán. Es la exigencia a realizar todo perfecto, es no permitirnos equivocarnos porque somos profesionales o porque tenemos un título.
Con esta columna estoy siguiendo los sueños que tengo guardados en el corazón. Gracias por acompañarme en este camino.
Claudia Yomara Mazariegos Soto
OpiniónEscritura
Nueve años construyendo juntos la era digital
Hoy somos una comunidad de 1.9 millones de seguidores en nuestras diferentes plataformas digitales.
Hoy iniciamos la conmemoración del noveno aniversario de La Voz de Xela, el diario digital de servicio que, desde el 14 de agosto de 2017, ha asumido el compromiso de informar, servir y acompañar a la población con responsabilidad, cercanía e innovación.
La presentación de nuestro imagotipo conmemorativo marca el comienzo de una celebración que, más que recordar una fecha, reconoce un camino construido junto a una audiencia que ha depositado su confianza en nuestro trabajo día tras día. Estos nueve años representan miles de historias contadas, incontables coberturas y una firme convicción de que el periodismo puede ser un motor para el desarrollo de nuestra sociedad.
Expresamos un profundo agradecimiento a los 219 creativos que respondieron a la convocatoria para diseñar la imagen oficial de este aniversario. Cada propuesta reflejó talento, dedicación y amor por Quetzaltenango y por La Voz de Xela. Nos llena de satisfacción que estudiantes y profesionales del diseño hayan querido formar parte de esta historia. La autora de la propuesta ganadora recibirá su reconocimiento el próximo sábado en las oficinas de La Voz de Xela.
Celebramos también un logro que nos inspira a seguir creciendo: hoy somos una comunidad de 1.9 millones de seguidores en nuestras diferentes plataformas digitales. Esa cifra representa personas que nos leen, nos escuchan, nos ven y nos acompañan cada día. Es una confianza que asumimos con humildad y con la responsabilidad de seguir ofreciendo información útil, veraz y de servicio.
Este noveno aniversario no es únicamente una celebración de La Voz de Xela; es una celebración de nuestra audiencia, de nuestros aliados, de nuestros anunciantes y de todas las personas que han creído en este proyecto desde sus inicios.
Gracias por caminar con nosotros. Lo mejor de La Voz de Xela aún está por escribirse.
La Voz de Xela
EditorialLa Voz de XelaNoveno Aniversario
Reconocer también es construir el futuro
Todo está preparado para esta nueva edición: Reconocimientos La Voz 26.
Hay decisiones que fortalecen a una sociedad más allá de cualquier obra material. Una de ellas es reconocer, en vida, a quienes con su ejemplo, liderazgo y trabajo están dejando un legado. Reconocer no es únicamente entregar un galardón; es valorar el esfuerzo, motivar la excelencia y sembrar referentes para las nuevas generaciones.
Tengo el privilegio de contarles que 20 líderes serán homenajeados en la segunda edición de los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26, quienes han sido seleccionados por su destacada trayectoria y por el impacto positivo que generan en nuestra sociedad. La ceremonia será un momento de gratitud y, sin duda, también de emoción.
La selección ya concluyó. Son hombres y mujeres que representan distintas áreas del desarrollo: el emprendimiento, la empresa, la educación, la ciencia, la cultura, el deporte, el servicio y el compromiso social. Todos tienen algo en común: han demostrado que el verdadero liderazgo consiste en servir, crear oportunidades y abrir camino para otros.
Estoy convencido de que una comunidad crece cuando aprende a valorar a quienes hacen la diferencia. Cada reconocimiento transmite un mensaje poderoso: el esfuerzo vale la pena, la integridad tiene recompensa y el trabajo bien hecho deja huellas que trascienden.
En La Voz de Xela creemos que reconocer es una responsabilidad social. Queremos visibilizar historias que motiven y demuestren que el desarrollo también se construye a partir de personas comprometidas con transformar su entorno.
Todo está preparado para esta nueva edición. Durante este octavo mes del año será la fecha de la ceremonia, en la que celebraremos a estos 20 líderes que, con su ejemplo, están contribuyendo a escribir una mejor historia para nuestra región y nuestro país.
Porque quienes construyen un legado merecen ser reconocidos, y porque reconocer a tiempo también es una forma de impulsar el desarrollo de las generaciones presentes y futuras.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónReconocimientos La Voz 26
















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