Todo ser humano tiene un recinto sagrado, un espacio en el que solo Dios puede entrar. Es en ese espacio en donde se establece un tribunal con el que se juzga a los demás, se condena y se hace pública la sentencia. Pero hay algo que viola ese recinto
Todo ser humano tiene un recinto sagrado, un espacio en el que solo Dios puede entrar. Es en ese espacio en donde se establece un tribunal con el que se juzga a los demás, se condena y se hace pública la sentencia. Pero hay algo que viola ese recinto...