No hay tregua, no hay tiempo ni para agarrar impulso, así que, pongámonos a trabajar y hacerlo donde nos corresponde. Lo que se haga con pasión, con empatía, con honestidad, con amor, pues, no será un trabajo, será el placer del deber cumplido
No hay tregua, no hay tiempo ni para agarrar impulso, así que, pongámonos a trabajar y hacerlo donde nos corresponde. Lo que se haga con pasión, con empatía, con honestidad, con amor, pues, no será un trabajo, será el placer del deber cumplido...