El testimonio de esta mujer de unos 30 años debe servir como precaución y alerta.
La pandemia la llevó a ser emprendedora, a hacer pasteles y repartirlos ella misma, pero cuando le comenzaron a pedir más, necesitó una moto. Con sus ahorros de su
El testimonio de esta mujer de unos 30 años debe servir como precaución y alerta.
La pandemia la llevó a ser emprendedora, a hacer pasteles y repartirlos ella misma, pero cuando le comenzaron a pedir más, necesitó una moto. Con sus ahorros de su ...